«Abrirá instancias de participación en los departamentos mediante audiencias públicas», que usará como insumos

«Abrirá instancias de participación en los departamentos mediante audiencias públicas», que usará como insumos
¿Cuáles serían las políticas que ya están establecidas que deben fortalecerse en este período?
- Lo primero de todo que era la señal que le importaba dar al director y a la ministra, es la señal de la descentralización. Una Dirección que no esté anclada a Montevideo sino que realmente sea Dirección Nacional, y la creación de una designación política en el interior.
- Y su nombramiento es una señal clara en ese sentido.
- Sí, sí. Es la primera señal fuerte que se quiso dar, así que de aquí en más comienza el trabajo. Lo otro, es una apuesta a fortalecer o consolidar lo que han sido los procesos participativos de la cultura, esto siempre ha sido muy polémico y debatido, hasta donde el Estado construye las políticas culturales porque también se lo puede tomar como una intervención, en el buen sentido, cuando hay casos de vulnerabilidad o de problemas de acceso a determinada parte de la población…
- O de direccionamiento de la cultura.
- También se puede tomar para ese lado, en el mal sentido.
- ¿Se abrirán instancias de participación?
- Se van a abrir instancias formales de participación en cada departamento, las llamamos «audiencias públicas». Tenemos pensado este año desarrollarlas en el segundo semestre, ahora comenzamos en abril y mayo una gira por ciudades pero de distintas regiones. No vamos a poder cubrir los dieciocho departamentos pero sí cubrir regiones en donde vamos a asentar bases para la organización de estas asambleas ciudadanas de la cultura. En el segundo semestre de 2015, el objetivo es cubrir los dieciocho departamentos. Todavía estamos ajustando las modalidades de funcionamiento, pero son instancias abiertas a la ciudadanía. Que vengan los artistas, los referentes de las instituciones culturales, los representantes de los gobiernos departamentales, de los municipios, a generar no digo debates sino una instancia de construcción, productiva, de análisis de la realidad.
- ¿Una experiencia parecida hubo en Salto en el gobierno anterior?
- Si, la Asamblea de la Cultura. Lo que se plantea ahora es algo similar. El objetivo es casi el mismo pero son modalidades de trabajo distintas.
- Lo que resuelvan en esas audiencias públicas, ¿tendrán efecto vinculante con las políticas que desarrollará luego el Ministerio?
- Más que mandatos serán insumos. Instancias formales de aporte a la visión crítica a la demanda y a la propuesta. Le cuento el caso que este lunes con Mautone fuimos temprano a Las Nubes a solicitud de algunos colectivos de artistas que querían intercambiar con él. Desde las tres de la tarde nos ubicamos en Las Nubes a recibir gente y en realidad se armó una ronda abierta, amplia, estuvo gente de la Cooperativa Víctor Lima, de ASDEMYA, profesoras de danza, escritores, fue algo bastante amplio, y algunas de las demandas que se plantearon ya existen formas de canalizarlas a través, por ejemplo, de los mismos Fondos.
Entonces, ese es otro foco de atención para el trabajo, que Mautone llama la democratización de la información, que es también tratar de profundizar la forma en que se difunden las políticas del Ministerio. Es decir, el Ministerio tiene muchas acciones que no son muy conocidas por la gente.
- Pocos salteños han sido destacados en los últimos años por un gobierno nacional con cargos de tanta responsabilidad, ¿cómo asume este desafío?
- Primero fue una alegría muy grande, eso no lo niego y a todo el mundo lo digo, y he recibido de amigos, conocidos y de quienes no son amigos, un apoyo desde el vamos que me reconforta muchísimo y me halaga, hasta exagerado creo, por lo que estoy infinitamente agradecido. Lo que sí, implica una responsabilidad importante, grande, sobre todo cuando se está instaurando una línea. A otros colegas suyos les decía que el Ministerio viene trabajando en los dos últimos gobiernos en lo que hemos estado charlando, en un proceso descentralizador, pero este espacio es nuevo, es inédito, lo que constituye un doble desafío de tratar de responder. Evidentemente va a llevar un proceso de construcción, porque incluso la idea es dotar mínimamente con algunos recursos para instalar una oficina, pero bueno, es un desafío grande que me entusiasma mucho y mi intención es entregar lo mejor de mí porque si no, no hubiese aceptado y esperemos que los resultados se vayan dando.

Fernando Alonso fue nombrado recientemente Director de Descentralización Cultural, cargo de particular confianza creado en este nuevo período y que se encuentra bajo la órbita de la Dirección Nacional de Cultura del Ministerio de Educación y Cultura, siendo adscripto directo a la ministra María Julia Muñóz. Alonso fue periodista de EL PUEBLO y fue uno de los responsables del Departamento de Cultura de la Intendencia de Salto en el quinquenio anterior, trabajando actualmente en el área de comunicaciones de la Regional Norte de la Universidad de la República. En diálogo con EL PUEBLO, cuenta sobre las expectativas personales y profesionales que tiene al enfrentar este desafío.

- ¿Cómo se enteró que iba a ser propuesto para este cargo?

– Con Sergio (Mautone, director Nacional de Cultura) ya nos conocíamos, él fue presidente de la Asociación Uruguaya de Actores, donde en varios años y en distintos períodos, nos tocó trabajar juntos cuando estuve en la Red Nacional de Teatros, que era un programa en el que estuve contratado por la PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), que fue un programa de cooperación internacional. Se generó un vínculo que tampoco fue una amistad fuerte, pero cuando nos enteramos que había sido designado para director Nacional de Cultura lo llamé para felicitarlo, nos saludamos, todo bien. A las dos semanas me llama y me dice, «sabés que tengo algo para hablar con vos de algo que he venido pensando», y ahí me lo larga. Me dice, «quiero tener un coordinador para las políticas culturales en el interior del país y quiero que ese cargo lo ocupes vos».

- ¿Este cargo implica coordinar con todos los departamentos del país?

– Con los dieciocho del interior.

- Así que se lo va a ver poco por Salto.

– Ojalá que sí (risas), para cumplir bien el trabajo.

- ¿Y con quién va a trabajar en esa coordinación en cada departamento?

– La Dirección Nacional de Cultura tiene un Departamento que se llama Gestión Territorial y otra área que se llama Ciudadanía, lo que va a hacer esta Administración es fusionarlos. Ambos trabajan con políticas de descentralización. Si bien Gestión Territorial es el nexo articulador con el interior, con los Centros MEC, y en el caso que corresponda también con las intendencias. Es decir, los Centros MEC son quienes, por ejemplo, desarrollan diferentes acciones de la Dirección Nacional de Cultura como «Boliches en Agosto», «Museos en la Noche», que es lo que más pueda conocer la gente, si bien son políticas de la Dirección Nacional de Cultura, en el interior eran los coordinadores de los Centros MEC quienes lo llevaban adelante. Y después otras líneas como los Fondos Concursables, donde también los coordinadores de los Centros MEC, en esa alianza o coordinación, fortalecen el territorio. Esto por el lado de Gestión Territorial. Por otro lado tenemos Ciudadanía, que era la que tenía la base física de la Dirección Nacional de Cultura en el interior, que son las Fábricas de Cultura. Por ejemplo, en Salto hay una en cerámica en Belén, y la Usina Cultural que en Salto se instaló la primera y sigue existiendo. Estas dos áreas se fusionan y será mi nexo principal con la Dirección Nacional de Cultura porque es donde hay una base funcionarial y administrativa que ya está armada.

- ¿Tiene la posibilidad de proponer proyectos o solo se encargará de administrar lo existente?

– Es una Dirección. De hecho, el miércoles pasado participé de una reunión que se realiza semanalmente, de lo que sería «un gabinete» interno de la Dirección Nacional de Cultura, y hoy la tecnología te permite estar conectado por Skype. Pero sobre todo el miércoles pasado que trabajamos presencialmente mucho, estamos construyendo las líneas de trabajo de por lo menos, este año. Y también elaborando lo que será el Presupuesto.

- Hoy está trabajando con el Presupuesto del gobierno saliente, ¿tendrá la posibilidad de mejorar el presupuesto con el que se viene trabajando en el área específica que le toca coordinar?

– Es la idea, pero creo que no tenemos un problema presupuestal. Evidentemente que siempre son escasos los recursos pero si miramos históricamente cómo se ha ido incrementando, estamos bastante bien. De hecho, el interior es el beneficiado directo de la mayor parte de estos recursos. Si bien Montevideo históricamente capitalizó los principales servicios institucionales que tiene el Ministerio en el área de Cultura, como la Biblioteca Nacional, el SODRE, es decir, los grandes centros culturales del Estado están en Montevideo. En el interior hay una gran ausencia, que se empezó a revertir a partir de esto que hablábamos recién, las Usinas, las Fábricas, los Centros MEC, muchas veces en alianza con los gobiernos departamentales. Y ahora el Chalet Las Nubes, caso emblemático en Salto. Y de a poco se va intentando equilibrar un poco esa disparidad que hay. Sin embargo, en presupuesto para la aplicación de políticas, el interior se lleva la mayor parte.

En esto, por ejemplo, los Fondos Concursables para la Cultura, tienen una mayor asignación para el interior a partir de la creación de los Fondos Regionales, es decir, sigue existiendo el Fondo Nacional pero también están los Regionales, donde Montevideo no está contemplado. Y el Fondo de Infraestructura existe solamente para el interior. Así que hay una serie de políticas de discriminación afirmativas y se han instrumentado varias en esas líneas dentro de la Dirección Nacional de Cultura.

-¿Cuáles serían las políticas que ya están establecidas que deben fortalecerse en este período?

– Lo primero de todo que era la señal que le importaba dar al director y a la ministra, es la señal de la descentralización. Una Dirección que no esté anclada a Montevideo sino que realmente sea Dirección Nacional, y la creación de una designación política en el interior.

- Y su nombramiento es una señal clara en ese sentido.

– Sí, sí. Es la primera señal fuerte que se quiso dar, así que de aquí en más comienza el trabajo. Lo otro, es una apuesta a fortalecer o consolidar lo que han sido los procesos participativos de la cultura, esto siempre ha sido muy polémico y debatido, hasta donde el Estado construye las políticas culturales porque también se lo puede tomar como una intervención, en el buen sentido, cuando hay casos de vulnerabilidad o de problemas de acceso a determinada parte de la población…

- O de direccionamiento de la cultura.

– También se puede tomar para ese lado, en el mal sentido.

- ¿Se abrirán instancias de participación?

– Se van a abrir instancias formales de participación en cada departamento, las llamamos «audiencias públicas». Tenemos pensado este año desarrollarlas en el segundo semestre, ahora comenzamos en abril y mayo una gira por ciudades pero de distintas regiones. No vamos a poder cubrir los dieciocho departamentos pero sí cubrir regiones en donde vamos a asentar bases para la organización de estas asambleas ciudadanas de la cultura. En el segundo semestre de 2015, el objetivo es cubrir los dieciocho departamentos. Todavía estamos ajustando las modalidades de funcionamiento, pero son instancias abiertas a la ciudadanía. Que vengan los artistas, los referentes de las instituciones culturales, los representantes de los gobiernos departamentales, de los municipios, a generar no digo debates sino una instancia de construcción, productiva, de análisis de la realidad.

- ¿Una experiencia parecida hubo en Salto en el gobierno anterior?

– Si, la Asamblea de la Cultura. Lo que se plantea ahora es algo similar. El objetivo es casi el mismo pero son modalidades de trabajo distintas.

- Lo que resuelvan en esas audiencias públicas, ¿tendrán efecto vinculante con las políticas que desarrollará luego el Ministerio?

– Más que mandatos serán insumos. Instancias formales de aporte a la visión crítica a la demanda y a la propuesta. Le cuento el caso que este lunes con Mautone fuimos temprano a Las Nubes a solicitud de algunos colectivos de artistas que querían intercambiar con él. Desde las tres de la tarde nos ubicamos en Las Nubes a recibir gente y en realidad se armó una ronda abierta, amplia, estuvo gente de la Cooperativa Víctor Lima, de ASDEMYA, profesoras de danza, escritores, fue algo bastante amplio, y algunas de las demandas que se plantearon ya existen formas de canalizarlas a través, por ejemplo, de los mismos Fondos.

Entonces, ese es otro foco de atención para el trabajo, que Mautone llama la democratización de la información, que es también tratar de profundizar la forma en que se difunden las políticas del Ministerio. Es decir, el Ministerio tiene muchas acciones que no son muy conocidas por la gente.

- Pocos salteños han sido destacados en los últimos años por un gobierno nacional con cargos de tanta responsabilidad, ¿cómo asume este desafío?

– Primero fue una alegría muy grande, eso no lo niego y a todo el mundo lo digo, y he recibido de amigos, conocidos y de quienes no son amigos, un apoyo desde el vamos que me reconforta muchísimo y me halaga, hasta exagerado creo, por lo que estoy infinitamente agradecido. Lo que sí, implica una responsabilidad importante, grande, sobre todo cuando se está instaurando una línea. A otros colegas suyos les decía que el Ministerio viene trabajando en los dos últimos gobiernos en lo que hemos estado charlando, en un proceso descentralizador, pero este espacio es nuevo, es inédito, lo que constituye un doble desafío de tratar de responder. Evidentemente va a llevar un proceso de construcción, porque incluso la idea es dotar mínimamente con algunos recursos para instalar una oficina, pero bueno, es un desafío grande que me entusiasma mucho y mi intención es entregar lo mejor de mí porque si no, no hubiese aceptado y esperemos que los resultados se vayan dando.