Alucinógenas en jardín

Alucinógenas en jardín

¿Cuánto sabe de las plantas que cultiva?

LLa presente entrega de EL PUEBLO, apunta a aportar información sobre las diferentes plantas alucinógenas o tóxicas que pueden hallarse incluso en su jardín sin que Ud. sepa con exactitud cuáles son sus propiedades y qué es lo que realmente tiene en su jardín. Generalmente son productoras de flores de hermosos colores y algunas de ellas despiden una fragancia muy delicada, sin  embargo, si se les da un mal uso, ya sea a sus hojas, sus semillas o sus flores pueden llegar a tener consecuencias letales.
La nota no tiene otro objetivo que aportar información para el conocimiento cabal de estas plantas y hemos tratado de llegar a fuentes confiables para conocer en detalle las propiedades de las plantas en cuestión. Por otra parte se aportan testimonios de gente que ha consumido algunos de estos alucinógenos y la impresión personal que este consumo les ha deparado en cada caso, que no siempre es el mismo.
No se usan nombres reales, para preservar la identidad de nuestros testimonios, pero si se transcriben su experiencia, tal como nos la han relatado.  La primera comprobación en este sentido, es que salvo el caso de la Cannabis Sativa el cáñamo con el que se  produce la marihuana, las plantas de coca y las amapolas, punto de origen del opio, hay poca o diríamos prácticamente ningún control sobre otras plantas que son tanto o más nocivas que éstas.
No pudimos saber exactamente cuáles son las plantas cuyo cultivo está prohibido, ni de quién depende esta prohibición, porque tampoco hay mayor información a nivel nacional. Lo poco que se sabe en el Uruguay se basa en investigaciones externas muchas veces de dudosa procedencia.
Con esta entrega pretendemos dar a conocer algo de lo que se sabe sobre algunas de estas plantas que a veces las cultivamos sin  ningún tipo de precaución, ignorantes del daño que pueden llegar a causar si son mal usadas.

La presente entrega de EL PUEBLO, apunta a aportar información sobre las diferentes plantas alucinógenas o tóxicas que pueden hallarse incluso en su jardín sin que Ud. sepa con exactitud cuáles son sus propiedades y qué es lo que realmente tiene en su jardín. Generalmente son productoras de flores de hermosos colores y algunas de ellas despiden una fragancia muy delicada, sin  embargo, si se les da un mal uso, ya sea a sus hojas, sus semillas o sus flores pueden llegar a tener consecuencias letales.

La nota no tiene otro objetivo que aportar información para el conocimiento cabal de estas plantas y hemos tratado de llegar a fuentes confiables para conocer en detalle las propiedades de las plantas en cuestión. Por otra parte se aportan testimonios de gente que ha consumido algunos de estos alucinógenos y la impresión personal que este consumo les ha deparado en cada caso, que no siempre es el mismo.

No se usan nombres reales, para preservar la identidad de nuestros testimonios, pero si se transcriben su experiencia, tal como nos la han relatado.  La primera comprobación en este sentido, es que salvo el caso de la Cannabis Sativa el cáñamo con el que se  produce la marihuana, las plantas de coca y las amapolas, punto de origen del opio, hay poca o diríamos prácticamente ningún control sobre otras plantas que son tanto o más nocivas que éstas.

No pudimos saber exactamente cuáles son las plantas cuyo cultivo está prohibido, ni de quién depende esta prohibición, porque tampoco hay mayor información a nivel nacional. Lo poco que se sabe en el Uruguay se basa en investigaciones externas muchas veces de dudosa procedencia.

Con esta entrega pretendemos dar a conocer algo de lo que se sabe sobre algunas de estas plantas que a veces las cultivamos sin  ningún tipo de precaución, ignorantes del daño que pueden llegar a causar si son mal usadas.

El diputado Gerardo Amarilla presentó en Salto su libro: “Una amiga peligrosa”

El diputado por el Partido Nacional del departamento de Rivera Gerardo Amarilla estuvo en nuestra ciudad para presentar su libro “Una Amiga Peligrosa. La droga en el corazón de nuestra sociedad”, donde aporta información recabada por la Comisión de Adicciones de la Cámara Baja. En la oportunidad, dialogó con EL PUEBLO explicando el motivo de la publicación y su postura respecto a la droga en Uruguay.

“Este trabajo –comenzó diciendo- es una reflexión que hemos realizado a partir del trabajo en la Comisión de Adicciones de la Cámara de Diputados donde recibimos una cantidad de información de investigación muy interesante y a partir de allí tratamos de democratizar la información que teníamos en el ámbito parlamentario, creíamos que era muy importante que esa información no quedara archivada en los anales del Palacio Legislativo sino que justamente estuviera libre acceso por parte de la sociedad a los efectos de informar de un tema que creo es de primer orden en la realidad uruguaya el tema de las adicciones, de las drogas, las legales y las ilegales, y todo esto en medio de la discusión que se ha generado a partir de algunos anuncios públicos. Con este material se podrá trabajar con otra profundidad y desbanalizar un poco la discusión, dejarnos de hablar de los titulares y los eslóganes y comenzar a profundizar en un tema que creo que es muy delicado y muy complejo, y que hay que abordarlo con mucho respeto”.

– ¿Ya tiene postura respecto a la legalización de la marihuana?

– Sí. Este planteo tiene que ver con una posición internacional de reducción de daño que es un tema que se ha analizado e implementado ya en algunos países de Europa con consecuencias negativas, por lo que consideramos que flexibilizar la utilización de sustancias implica de alguna forma un punto de inflexión que termina promoviendo el consumo de las mismas y creo que eso le hace daño a la sociedad.

– Se ha constatado que el alcohol es más nocivo que la marihuana.

– No sé si es más nocivo, es nocivo tanto o igual que la marihuana. Las medidas que en los últimos tiempos ha tomado el Estado uruguayo son restrictivas respecto al alcohol.

Es como el tabaco, el Estado ha tomado medidas restrictivas, ha ido restringiendo el consumo de tabaco, le ha colocado más impuestos, ha tratado de limitar el tema de la publicidad, bueno, en definitiva, si se toma un camino de ser más restrictivo para que la gente no consuma las sustancias que sabemos que hacen daño y luego son problemas de todos, evidentemente no podemos ser restrictivos en algunas sustancias y comenzar a flexibilizar otras, lo que es una posición un poco contradictoria.

– Que el Estado participe de la producción y distribución de la marihuana dando además participación al capital privado, ¿qué tan distinto es a la otra propuesta de autocultivo de marihuana?

– No comparto ninguna de las dos posiciones. Que el Estado se meta a hacer esto para tratar de competir con los narcotraficantes transformándonos en un narco Estado, es muy peligroso. No quisiera entrar en la polémica de los anuncios, pero los mismos argumentos que se utilizan para la marihuana para que el Estado produzca y comercialice la marihuana se pueden utilizar también para la cocaína. Si se dice, bueno, vamos a sacar también a la cocaína del mercado de los narcos y vamos a producir cocaína en un laboratorio del Estado, quizás en la Facultad de Química mediante un convenio.

Nos parece que ese no es el camino, el camino es en realidad aquel que desde hace tiempo no ha tomado y que tiene que ver con la educación, la prevención y también el tema de la rehabilitación.

Es una vergüenza de cómo el Estado ha dejado a las organizaciones no gubernamentales sin ningún tipo de apoyo, y lo que intenta hacer ASSE a través de Portal Amarillo o de Casa Abierta en Artigas o Jagüel en Maldonado es realmente un tema de laboratorio, donde están abordando solo un 0,5% de la realidad nacional. Esto habla muy mal de un Estado que tendría que tender la mano a los que están caídos en el pozo para tratar de rehabilitarlos.

El gato del vecino y la danza de la falopa

Hace unos meses visité a unos familiares en Buenos Aires. Desde la terraza de un octavo piso pude disfrutar del sol, de unafoto marihua 1 hermosa vista del barrio y… de la terraza del vecino. Eran apenas nueve metros cuadrados con dos sillones, una mesita de ratón y unas plantitas muy verdes como adorno. ¿Plantitas verdes? Sí, cannabis cultivada para consumo propio del dueño de casa. Mejor dicho, del dueño de casa y de su gato, porque el minino parece una ovejita comiendo pasto cada vez que se trepaba a una de estas macetas.

Luego de adquirido su boleto, comenzaba su “viaje”. No sé qué sensación sentiría él, lo que puedo decir es que resultaba gracioso verlo correr, escarbar macetas, saltar por los sillones, mientras las patitas sucias iban testimoniando su loco itinerario en una suerte de loca danza. Confieso que, si bien me resultó novedoso conocer la planta de cannabis, más novedoso fue saber que un inocente gato también puede ser afectado y hasta diría “divertirse” a juzgar por lo visto, por efectos de una plantita “inocente” para algunos y temible para otros…

N. de R.: el testimonio de esta lectora se acompañó de la foto adjunta, que testimonia la existencia de las plantas de cannabis en una balconada bonaerense.

Alucinaciones o alteraciones profundas en la percepción de la realidad del usuario

Interrumpen la interacción de las células nerviosas y el neurotrasmisor, que es la serotonina

Cucumelos

Los hongos que nacen en el estiércol son altamente alucinantes y en determinadas dosis pueden ser letales

Se llama alucinógenos a cierto tipo de drogas que, en dosis no tóxicas, causan alteraciones profundas en la percepción de la realidad del usuario.

Bajo su influencia, las personas ven imágenes, oyen sonidos y sienten sensaciones muy distintas a las propias de la vigilia.

Algunos alucinógenos también producen oscilaciones emocionales rápidas e intensas. Casi nunca producen confusión mental, pérdida de memoria o desorientación en la persona, ni de espacio ni de tiempo.

Son fármacos que provocan estados alterados de conciencia que afectan a la percepción (alucinación) y varían la noción de la propia identidad.

Sus efectos son muy variables, dependiendo tanto de la dosis como de las expectativas del sujeto y el ambiente que le rodea durante la experiencia. Cuando, por una razón u otra, el balance de la experiencia resulta desagradable para el sujeto suele hablarse coloquialmente de “mal viaje”.

Los alucinógenos producen sus efectos interrumpiendo la interacción de las células nerviosas y el neurotransmisor serotonina.

Distribuido por el cerebro y la médula espinal, el sistema de serotonina está involucrado en el control de los sistemas de conducta, percepción y regulación, incluyendo el estado de ánimo, el hambre, la temperatura corporal, el comportamiento sexual, el control muscular y la percepción sensorial. Algunos alucinógenos antes de llegar al proceso anteriormente descrito pierden un radical en su molécula: tal es el caso de la psilocybina, contenida en los hongos del genero psilocybe, que una vez dentro del cuerpo pierde un radical fósforo para de este modo convertirse en psilocina, que al parecer es la sustancia que libera los mecanismos en el sistema nervioso.

El LSD (acrónimo del término alemán para la dietilamida del ácido lisérgico) es la droga que se identifica más comúnmente con el término “alucinógeno” y la más ampliamente usada de este tipo de drogas.

Amanitas

Un bello hongo pero también alucinógeno

Se considera el alucinógeno típico y las características de sus acciones y efectos se aplican a los otros alucinógenos,incluyendo a la mescalina, la psilocibina y la ibogaína, aunque la experiencia con cada alucinógeno varía.

Entre los más utilizados están el LSD, los hongos psilocibios, la mescalina, presente en el peyote y los cactos de la familia Trichocereus, y otros más.

Existen muchas lagunas en el conocimiento científico de las drogas visionarias debido a las trabas que la legislación impone en casi todos los países a la investigación de este tipo de sustancias, sobre todo cuando en ella interviene el consumo humano.

Algunas de las mas frecuentes y peligrosas

El Mburucuyá cuya flor se le llama también “Pasionaria” esta diseminada en toda América algunas flores tiene un efectocatsligeramente alucinógeno.

LA SALVIA DIVINORUM

La Salvia divinorum es una planta que tiene todas las características comunes de la Salvia que estamos acostumbrados a utilizar para aromatizar nuestros platos. Pero este se aleja considerablemente en cuanto tiene la particularidad de ser una planta psicoactiva, es la planta que contiene una sustancia psicoactivo (alucinógena) natural mas potente que se conozca.

EL FLORIPON

Las Brugamsias están diseminadas por toda América Latina y Europa. En dosis altas puede ser letal

Algunos se juntan a plena tarde en la Plaza Artigas

Consumidores jóvenes están convencidos que el porro de marihuana es más “sano” que el tabaco

Jueves a las cuatro y cuarto de la tarde. Plaza Artigas, el sol ameritaba juntarse con los amigos y pasar la tarde mirando el cielo. Al igual que la mirada perdida en ese azul celeste que el resto nunca vemos porque pensamos en tiempos y horarios, tres jóvenes de entre 19 y 24 años de edad, estaban sentados en un banco, en uno de los pasajes laterales del lugar.

Desde lejos se sentía el olor a marihuana. Estaban fumando un porro enorme, que lo compartían y aspiraban el humo como saboreándolo. “Si no, no pega”, me dijo uno cuando EL PUEBLO consultó sino tenían temor de ahogarse tragando tanto humo. Se miraron y rieron. Los ojos rojos ayudaban a delatarlos. ¿Qué sentían? “Estamos re locos”, decían con sorna. “Nada”, dijo otro, “estamos acostumbrados a fumar, y no pasa nada, pero además esto es re sano, te deja tranqui, te calma los nervios”, sostuvo el mayor de los tres, que tiene 24 años y que fuma desde los 17 cuando un primo suyo lo convidó a escondidas de sus padres.

“Hoy ya saben que fumo, lo hago en casa también, en el fondo. Porque a mi madre no le gusta el olor y sino, si fumo al lado de ella, no sé qué puede pasar”, dice riéndose y mirando a los compañeros de fumata.

RESPONSABLE

Uno de los tres fumadores que abordamos cuando estaban en un banco de la Plaza Artigas tiene trabajo y ese día estaba libre. Pero dice que hay que “ser responsable para fumar, sino no encarás nada. Entonces cuando trabajo no fumo. Porque esto es como un sedante, y para laburar tenes que tener las pilas puestas”, contó.

Sus amigos van al liceo nocturno, y dicen que fuman “casi todos los días, porque no siempre hay”. Reconocen que muchas veces les han ofrecido pasta base. Porque van a comprar “faso” (como le llaman al porro de marihuana) y el “tranza” (vendedor de drogas) les ofrece pasta base, porque aseguran ellos que “apretan la marihuana para mandar lata (pasta base)”, que les llega en cantidades y tiene que venderla. “Pero es una porquería que te funde el cerebro, ni loco curtimos eso”, dijo uno de ellos.

Aunque dicen que prefieren la marihuana “porque es sana”. Afirman que “es una planta y que no hace mal, es más sana que el tabaco” dijeron. Están convencidos que consumir marihuana es un “vicio sano”.

Además no tienen ningún temor de hacerlo en la Plaza Artigas delante de todo el mundo. “No es un delito hacerlo, los policías nos han revisado mil veces. Nos han sacado porros. Una vez yo tenía una piedra chica, de la que sacaba cuatro o cinco ‘finos’ (porros chicos) para mí, y la Policía me trató como un gran delincuente, como si fuera poco más que un (narco) colombiano”, dijo en tono jocoso y burlándose de que la Policía siempre corta por el hilo más fino.

Uno de ellos comentó que “nos agarra a nosotros, que consumimos algún porro, como si fueran a solucionar el problema de la droga. Para mí que los narcos les pagan, porque sino los agarrarían. Yo tengo 21 años y se donde venden, y voy hasta donde están y les compro y me voy tranquilo para mi casa o para acá (Plaza Artigas). Si quieren parar esto, saben cómo hacerlo, o son pésimos policías o no quieren hacerlo, para mí es esto último. La verdad, son un chiste”, indicó.

TODO BIEN

Sobre el proyecto de la legalización de la marihuana, los jóvenes dicen “estar de acuerdo”. Aunque señalan que están al tanto del proyecto de autocultivo el cual consideran que es “mejor que el que propone el gobierno ahora. Yo estuve en marchas por la legalización, pero legalización en serio, donde vos compres y sepas lo que estás fumando. El autocultivo está bueno, porque tenés la planta en tu casa y fumás lo que querés y sabes que es sano. Ahora, Mujica está un poco restrictivo ¿no?”, dijo el mayor de los tres.

“Mujica tendría que fumar un poco para saber que es bueno”, comentó otro en tono de humor y se rieron los tres. “Está bueno que por lo menos miren a la marihuana como lo que es, una planta que te produce cosas, pero que no es mala. Y no como la merca (cocaína) o la lata (pasta base) que son una m …”.

Tras la nota con EL PUEBLO, los tres amigos siguieron como si nada, fumaron hasta que se consumió toda la marihuana que tenían consigo mientras la gente deambulaba a su lado como si nada. Después se irían a sus casas, con los “pies en la tierra, pero la mente tranquila”, dijeron.

“Me dio un ataque de risa y

no me llama volver a hacerlo”

EL PUEBLO entrevistó algunas personas que han consumido marihuana alguna vez, a fin de saber porqué lo han hecho y qué sensación han experimentado. Es importante destacar que los nombres que uilizamos son ficticios, pero las experiencias son reales, dado que se trata de personas de nuestro conocimiento.

“ME DIO MUCHA RISA”

Mariana narró que si bien todas sus amigas consumían a menudo-desde los trece o catorce años- ella nunca quiso probar, tampoco la incentivaban a hacerlo, pero estando en su casa, ya con veinticuatro años, un día decidió probar junto a su hermano para ver que hacía. En cuestión de veinte minutos, éste volvió con un poco de marihuana en una bolsita que consiguió con un conocido. Y como experiencia fumaron a la par un porro. A medida que fumaban no les hacía nada, hasta que se empezaron a reír, y “el ataque de risa” duró unas dos horas.

“Debo confesar que en un momento me asusté porque no podía parar de reírme- admitió- “pero finalmente fue divertido, fue una experiencia, yo lo volví a hacer tiempo después en mi casa, me volvió a dar mucha risa, pero no lo hice más, ya sé el efecto que me da si fumo, pero no me llama la atención volver a hacerlo”, relató Mariana.

Es de señalar que precisamente la risa incontenible o el llanto incontenible son las dos consecuencias principales que se notan en quienes consumen por primera vez.

La Belladona, los hongos, el café y el alcohol

BELLADONA

Antes del reconocimiento oficial de sus cualidades terapéuticas, la belladona, cuyo origen es europeo, estuvo vinculada a la brujería y a múltiples historias de envenenamientos célebres.

El nombre científico de la belladona, Atropa belladona, deriva de Atropos la inevitable hija de la noche y Erebeo, la más vieja de las tres parcas encargadas de cortar el hilo de la vida. Esto da una idea sobre su grado de toxicidad.

La planta crece a la sombra de los árboles, en colinas boscosas o yacimientos carboníferos;  puede alcanzar una altura de metro y medio. Sus flores son de color púrpura oscuro.

El fruto que contiene 0.1% de atropina, es una baya esférica y negruzca del tamaño de una cereza.

Usualmente la raíz tiene concentraciones mayores del alcaloide que van del 0.4 al 0.6%.

El principio activo de la Atropa belladona es la atropina; aunque también presenta concentraciones menores de escopolamina.

En la medicina moderna la belladona se aplica localmente en forma de solución durante intervenciones oftálmicas, y en tabletas, cápsulas o gotas de administración oral. Los efectos comienzan entre los 15 y los 30 minutos. Al llegar al cerebro en dosis bajas, la atropina bloquea los receptores de la acetilcolina deprimiendo los impulsos de las terminales nerviosas; en dosis elevadas, se presenta una estimulación antes de la depresión.

Usos terapéuticos

En la medicina moderna se utiliza para bloquear los impulsos de las terminaciones nerviosas previniendo las contracciones de los músculos involuntarios, a tal grado que difícilmente puede llevarse a cabo una operación de los ojos sin la ayuda de esta valiosa droga. La atropina se ha utilizado en conjunción con la levadopa para tratar la enfermedad de Parkinson. Se emplea también como diurético, sedativo, analgésico leve y antídoto contra la intoxicación por hongos que contengan alcaloides muscarínicos como el Amanita muscaria.

Efectos psicológicos

y fisiológicos

Dosis leves reducen la salivación y la sudoración. Con dosis mayores aumentan el pulso y el ritmo respiratorio, la acción de los músculos involuntarios decrece, la frecuencia cardiaca se acelera, la dilatación de las pupilas es muy marcada y el cristalino se fija para la visión lejana y los objetos cercanos se ven borrosos. Cuando la atropina se aplica directamente al ojo, la acomodación y los reflejos oculares no se recuperan durante 7 a 12 días. Con dosis aún mayores se inhibe la micción y se presentan alucinaciones visuales y auditivas.

Potencial de dependencia

La belladona no provoca tolerancia ni adicción física o psicológica. Su retiro no supone síndrome abstinencial alguno.

CAFEÍNA

La cafeína se encuentra en el café, en algunos tés, en el chocolate, en la nuez de kola y en otros alimentos derivados de ellos. Se consume en múltiples alimentos y bebidas. En usos terapéuticos puede administrarse en forma oral o en inyección intravenosa. Es un estimulante del sistema nervioso central que actúa después de 5 minutos de su ingestión aumentando la actividad cerebral y reduciendo la vigilia.

Usos terapéuticos

La cafeína se vende bajo diversas marcas comerciales (Cafeaspirina®, Saridón®) recomendada para contrarrestar la fatiga, para tratar la migraña y algunos otros tipos de cefalea. En conjunción con analgésicos hace que éstos trabajen mejor. Por su capacidad para estimular la respiración también es recomendada en el tratamiento de la apnea en los recién nacidos y como antídoto para la depresión respiratoria en sobredosis de heroína y otros psicoactivos opiáceos.

Dosificación

Una taza de café puede contener entre 60 y 110 mg de cafeína, una taza de té entre 10 y 90 mg, una de chocolate entre 5 y 40 mg y las bebidas de cola 35 mg. Una barra de chocolate de 50 gramos tiene entre 10 y 60 mg de cafeína. Las píldoras de uso terapéutico contienen entre 30 y 65 mg, mientras que en el mercado negro suelen circular las llamadas “pastas para mantenerse despierto” que llegan a tener entre 100 y 200 mg. La dosis letal de cafeína es de 5,000 mg, el equivalente a 40 tazas cargadas de café consumidas en un periodo excesivamente corto de tiempo

Consumir entre 75 y 150 mg de cafeína eleva la temperatura, el ritmo respiratorio y el nivel de ácido gástrico en el estómago. Cantidades más altas en el torrente sanguíneo pueden producir ansiedad, irritabilidad, insomnio, sudoración, taquicardia y hasta diarrea.

El uso continuo puede producir una leve tolerancia a la cafeína. Esta droga provoca dependencia física. En la literatura médica se consigna que dosis mayores a los 350 mg diarios de cafeína consumidos durante un mes pueden provocar la aparición de un síndrome de abstinencia, por lo que en usos terapéuticos los médicos recomiendan reducir gradualmente el consumo. El síndrome se manifiesta por irritación, cansancio, depresión y somnolencia. No es grave y desaparece en pocos días.

ALCOHOL

“Pan y cerveza para un día”. Esta anotación pertenece a la lista de gastos de una familia de la Mesopotamia asiática 3000 AC. Los antiguos egipcios bendecían a Osiris por el regalo de la cebada y tenían destilerías de cerveza desde hace seis mil años. Los griegos y los romanos de la época clásica agradecían a Dionisio o a Baco por la creación de la vid y el “vino divino”. Los árabes utilizaron la apalabra alkuhl para nombrar al “espíritu” que se apodera de todo aquel que se atreve a abusar de los productos fermentados.

Mecanismo de acción

y formas de empleo

El alcohol se ingiere por vía oral. El tiempo que pasa desde el último trago hasta que se alcanzan las concentraciones máximas en la sangre varía de 25 hasta 90 minutos. En el cerebro, el etanol actúa como un depresor primario y continuo del Sistema Nervioso Central. La estimulación aparente es en realidad un resultado de la depresión de los mecanismos de control inhibitorio del cerebro. Sus efectos dependen de la dosis. Los centros superiores se deprimen afectando el habla, el pensamiento, la cognición y el juicio. A medida que la concentración alcohólica aumenta, se deprimen también los centros inferiores afectando la respiración y los reflejos espinales, hasta llegar a la  intoxicación alcohólica que puede provocar un estado de coma.

A nivel psicológico, las dosis bajas producen la sensación de elevar el estado de ánimo y relajar a la persona. A nivel físico, un poco de alcohol aumenta la frecuencia cardiaca, dilata los vasos sanguíneos, irrita el sistema gastrointestinal, estimula la secreción de jugos gástricos y la producción de orina. Las dosis medias alteran el habla, el equilibrio, la visión y el oído. Se tiene una sensación de euforia y se pierde de la coordinación motora fina, por lo que ya no es aconsejable conducir un automóvil ni manejar cualquier tipo de maquinaria. En dosis altas, los síntomas anteriores se agudizan y se alteran las facultades mentales y del juicio.

El uso continuo o frecuente induce un tipo especial de tolerancia que se atribuye al aumento de la cantidad y actividad de la enzima corporal encargada de metabolizar el alcohol. El tejido nervioso también se acostumbra a la presencia continua del etanol y el usuario va adaptándose a los cambios inducidos sobre el habla, la visión y el control motor. Esta adaptación desaparece en cuanto la concentración etílica alcanza niveles suficientes en el fluido sanguíneo (lo que acontece frecuentemente en casos de abuso).

Hay más de 100 mil consumidores en Uruguay

Olesker dijo que legalización de la marihuana busca reducir su consumo, al igual que hacen con el tabaco

El ministro de Desarrollo Social (Mides), el economista Daniel Olesker, dijo a EL PUEBLO que es uno de los “más firmes impulsores” del proyecto de la legalización de la marihuana del Gobierno, y afirmó “estar convencido” que el mismo31 8 12 008provocará la “separación del mercado entre lo legal y lo ilegal, donde hay más control de lo que consume”. Una vez esto, el gobierno propone impactar con políticas que tiendan a la reducción de “riesgos y daños” en el consumidor.

No obstante, puso como ejemplo las políticas gubernamentales sobre el alcohol y el tabaco. “Donde no se estimula el consumo sino que busca lograr su disminución”, alertó Olesker.

El secretario de Estado estuvo en Salto durante la presentación en la Regional Norte de la Universidad de la República, de la instalación del nuevo consultorio jurídico en las oficinas locales del Mides donde participó de la ocasión junto a los ministros de Salud Pública, Jorge Venegas, al subsecretario de Educación y Cultura, Óscar Gómez, al Rector de la Universidad de la República, Rodrigo Arocena y al Intendente de Salto, Germán Coutinho. Y al término de esa presentación fue consultado por EL PUEBLO sobre este asunto para el presente informe.

CONVENCIDO

“Yo estoy totalmente convencido y soy uno de los más firmes impulsores del proyecto de la legalización de la marihuana”, dijo a EL PUEBLO el ministro de Desarrollo Social, el economista Daniel Olesker. Expresó que el mismo producirá una “separación del mercado”, y en ese sentido, citó al presidente de la Junta Nacional de Drogas, Julio Calzada, quien dijo que este tema provocará el “efecto góndola”.

Olesker señaló a este diario que en el Uruguay hay entre 4 y 5 mil consumidores de pasta base, a la vez que hay más de 100 mil consumidores de marihuana, de los cuales no todos son consumidores permanentes.

“El consumo de la marihuana es mayoritario en relación al consumo de la pasta base y en la medida que es ilegal, se produce el ‘efecto góndola’, donde quien concurre a buscar marihuana y no encuentra, se traslada hacia la pasta base. Entonces parece que la separación de mercados es un elemento clave”, sostiene el ministro.

Dijo que por otro lado, buscan que “las políticas sobre la marihuana deben estar relacionadas a reducción de riesgos y daños. No se quiere legalizar la marihuana para estimular su consumo, porque sería como decir que las políticas sobre el alcohol y tabaco del gobierno nacional conducen a la estimulación y es lo contrario, ya que tienden a reducirlo y creemos que la regulación pública del consumo va a fortalecer el núcleo duro del narcotráfico que se estima entre 30 y 40 millones de dólares vinculados a esta situación”.

Entonces dijo que las medidas que pretende el Poder Ejecutivo “apuntan a la reducción. Obviamente esto no resuelve el problema del consumo de pasta base, separa los mercados y ayuda notoriamente a la resolución del problema. Pero por otro lado hay que hacer otras políticas más vinculadas al tráfico de pasta base y por eso hay otro proyecto de ley que regula el mínimo y el máximo de pena sobre casos de corrupción policial y tráfico de pasta base que está en el parlamento, como parte de la estrategia del programa “La Vida y la Convivencia”.

Daniel Olesker asintió que esta situación pasa por una cuestión de “transformación cultural”, sobre todo, lo que tiene que ver con el consumo de pasta base en personas de estratos sociales más carenciados. “Sin dudas que pasa por temas como la recuperación de valores, del valor del estudio, del valor del trabajo, el valor de la integración social y por políticas culturales”, afirmó.

Pero el ministro de Desarrollo Social sostiene que “ningún problema se resuelve en forma unilateral y con una sola medida. Y hay medidas que tienen efectos de corto plazo, más inmediatos que crean condiciones para ayudar a resolverlos. Y otras como las culturales y las socioeducativas que van generando mejoras en el mediano y largo plazo”.