Creímos que todo se terminaba… Matrimonio de salteños relatan como vivieron el terremoto en un edificio de 14 pisos de Santiago

Creímos que todo se terminaba… Matrimonio de salteños relatan como vivieron el terremoto en un edificio de 14 pisos de Santiago

Comenzó a temblar todo, sentíamos el ruido de los vidrios destruyéndose, los electrodomésticos se caían, y no había luz.
Lo primero que hicimos fue agarrar a Bruno (su bebé) y pararnos debajo del marco de la puerta, porque como principal medida, cuando llegamos a Chile nos recomendaron,  ante cualquier temblor, ubicarnos debajo de los marcos de las puertas porque tienen vigas y son la parte mas fuerte de la casa, así que eso fue lo que hicimos”, así resumieron Alejandra Pamparato y Martin Ferrando, una pareja de salteños, actualmente radicada en Santiago de Chile, su vivencia del reciente terremoto.
EN EL 2008 ESTABAN
EN TALCA
Alejandra es profesora de historia, está casada con el futbolista Martín Ferrando, (actual arquero del “Santiago Morning”, un cuadro de la primera división del fútbol chileno), y tienen un hijo de un año y medio.
Esta familia de salteños llegó a Chile en el año 2008, (a Talca, una ciudad 300km al sur de Santiago), principalmente por razones laborales.  Desafortunadamente vivieron la terrible pesadilla causada  por uno de los terremotos más impresionantes de la historia, que azotó al país trasandino el pasado sábado 27 de febrero.
Actualmente viven en la ciudad de Santiago, y pese a que el epicentro del sismo se produjo a 500 km de allí, en la ciudad de Concepción, la familia debió afrontar el caos y la desesperación  generada por un temblor que en la capital chilena duró dos minutos, con una intensidad de 8.3 en la escala de Richter.
Alejandra, Martín y el pequeño Bruno Ferrando, regresaron a Salto por unos días hasta que la situación se restableciera en la ciudad chilena y ayer mismo regresaban nuevamente a Santiago para retomar paulatinamente sus actividades.
“UNA VERDADERA
PESADILLA”
En una charla con EL PUEBLO la familia nos relató los trágicos momentos vividos.
– Fue realmente una situación límite, una verdadera pesadilla, sobre todo por como sucedió. El desastre ocurrió alrededor de las 3 y 30 de la madrugada del sábado, nos despertamos envueltos en un panorama tétrico, yo digo que es otra predisposición si te pasa durante el día, porque es como que uno está mas preparado, más conciente de todo.
Fue Martín el primero en percatarse de que todo se estaba moviendo, pero como Chile es un país sísmico, y como además siempre sentíamos pequeños temblores, no nos alteramos porque pensamos que todo pasaría en unos segundos. Pero el panorama se puso cada vez peor, comenzó a temblar todo, sentíamos el ruido de los vidrios destruyéndose, los electrodomésticos se caían, y no había luz.
Lo primero que hicimos fue agarrar a Bruno, y pararnos debajo del marco de la puerta, porque como principal medida, cuando llegamos a Chile nos recomendaron,  ante cualquier temblor, ubicarnos debajo de los marcos de las puertas porque tienen vigas y son la parte más fuerte de la casa, así que eso fue lo que hicimos.
OTRAS MEDIDAS
DE SEGURIDAD
Nos explicaron además, que en caso de estar fuera de nuestra casa al momento de producirse un terremoto, debíamos pararnos lo más al medio de la calle posible, por si había peligros de derrumbe.
Si uno está en una plaza, debe ubicarse debajo de un árbol que tenga un tronco fuerte.
De todas maneras, el país en general está muy bien preparado para este tipo de desastres, no es ese el caso de Haití que sufrió una cantidad abismal de muertos, en comparación con Chile, y todo eso responde a las grandes diferencias económicas y estructurales entre los dos países.
Nosotros por ejemplo vivimos en el octavo piso de un edificio que tiene 14 pisos. Así que nuestro susto fue muy grande, pero tenemos la suerte de que el edificio es antisísmico, y por poseer esa ventaja, es flexible, es decir que acompaña el movimiento del sismo.
Los edificios rígidos son lo más propensos a destruirse, y de hecho fueron los más afectados.
CREIMOS QUE TODO
SE TERMINABA…
– Sentimos  muchas cosas, creímos que todo se terminaba en ese momento, pero además escuchar los gritos de la gente, los llantos, y los rezos te hacen pensar en miles de cosas, es un caos total, te parece estar en una película.
Por otro lado los destrozos materiales son totales, se nos rajaron las paredes, el televisor voló lejos, y se nos rompió todo lo de vidrio.
El sismo duró alrededor de dos minutos, lo que para este tipo de desastres es una eternidad.
Una vez que terminó bajamos muy rápido las escaleras por miedo a las réplicas, también nos dijeron que una vez terminado el terremoto, debíamos salir porque las réplicas podían ser fuertes, y terminar por destruir todo. Cuando llegamos abajo, todos habían bajado, y volvimos a subir recién a las tres horas, aunque algunos subieron antes. De todas formas como no había luz era subir a tropezarnos con todo, y además luego de una hora volvió a temblar.
Nosotros tuvimos la suerte de que no nos cortaran el agua, pero iban a empezar a hacerlo por 48 horas, pienso que para abastecer otras zonas que no tenían, y ese fue uno de los motivos por el cual nos vinimos a Salto.
SALIDA POR
ARGENTINA
– El lunes le dijeron a Martín que las prácticas se suspendían, y ahí mismo pensamos en venirnos. Nos decidimos en una hora, fuimos a la terminal de ómnibus y vimos que había pasajes para viajar a Mendoza, así que volvimos al apartamento, lo cerramos, y nos vinimos de Santiago a Mendoza en ómnibus, porque se puede viajar bien por tierra, el problema está en viajar al sur de Santiago, ya que los caminos están destruidos. Luego nos tomamos un avión hasta Buenos Aires, desde ahí nos fuimos hasta Concordia en ómnibus, y mi hermano nos fue a esperar a Concordia.
De todas maneras, ya el sábado volvemos a Santiago porque Martín tiene contrato hasta diciembre de este año con su cuadro.
EL CHILENO TIENE
MUCHA ENTEREZA
– Los chilenos desde su presidenta, sus ministros, y el pueblo en general, tienen mucha voluntad de reconstruir el país, pero además el chileno en sí es muy nacionalista, y sumamente patriótico. Tiene muchísima entereza para enfrentar las adversidades. Los días patrios por ejemplo, son muy festejados, todo el mundo anda con la escarapela. Para Martín fue muy difícil ser arquero en Talca, porque al ser extranjero, y al haber en el cuadro un arquero de Talca, le hacían la vida imposible, y así son en todo, lo suyo siempre está primero.
Santiago es una ciudad muy moderna, la verdad es que nos hemos adaptado muy bien al lugar, y quisiéramos quedarnos a vivir allá a pesar de todo. Nosotros vivimos en uno de los lugares más caros de Santiago (La Comuna de Los Condes), y aún así vivir ahí es más barato que vivir en la ciudad de Montevideo. Para que te hagas una idea, vivimos a dos cuadras de la casa de Michelle Bachelet.
Ahora nos volvemos para retomar paulatinamente nuestras tareas, a medida que el país se normaliza y no tenemos dudas que Chile volverá a levantarse a pesar de lo doloroso de este momento.