Cuando la vejez se disfruta haciendo lo que antes no se pudo

Cuando la vejez se disfruta  haciendo lo que antes no se pudo

* Aportes y testimonios de quienes encaran con plenitud esta etapa de la vida

En los países asiáticos es frecuente encontrarse con Concejos de Ancianos, generalmente varones, aunque no exclusivamente, sin poder ni rango en la comunidad, pero gozando de un gran respeto de todos sus conciudadanos. Es que en estas naciones los ancianos son considerados sabios, no por sus conocimientos académicos, sino sencillamente por su larga experiencia de vida.
En el occidente la valoración de los ancianos es muy diferente, pero esencialmente depende de la forma en que el propio adulto mayor se posicione frente a esta etapa de la vida, porque envejecer no es una enfermedad, sino otra etapa dicen técnicos dedicados a atender a las personas en este tramo de su existencia.
Se trata de un período que permite disponer de más tiempo para hacer algunas de las cosas que no se pudieron hacer antes, para cumplir sueños, atender actividades que debieron ser forzosamente dejadas de lado por otras prioridades en la vida, como la lectura, el aprendizaje de un oficio, dedicarse a cultivar música o incluso encaminarse en el camino de la escritura para legar sus vivencias a sus descendientes.
Dedicarse a alcanzar estos objetivos permite tener una vejez útil, ambiciosa y disfrutada junto a los suyos, porque la persona puede palpar su enriquecimiento personal y constituirse en un elemento valioso, tanto en el plano familiar como en su comunidad.
Lo que sigue son testimonios y otros aportes en esta línea.

La feliz experiencia del abuelo Ramón
Disfrutando de una etapa de la vida que también ofrece ventajas

“Con mi señora bailamos todo, polca, gato, chacarera, chamamé, ahora estamos locos por bailar un gato correntino pero como los otros compañeros no lo saben muy bien no se puede bailar en público todavía.
Las danzas es lo que más me gusta, nunca practiqué antes porque yo trabajaba en la construcción y llegaba a la casa ya sin ganas de hacer más nada. Ahora que tengo tiempo me uní al grupo de baile.
Yo empecé en el coro y así viajamos mucho porque nos presentamos en diferentes lugares. De los viajes tengo muchas anécdotas, son muy lindos, vamos varios compañeros de acá y pasamos muy bien, también cuando venimos a ensayar y pasamos un rato muy alegre con los compañeros y a veces vamos a bailar a las escuelas. Para nosotros la vida no es nada aburrida”.
Así comenzó contando a EL PUEBLO sobre su vida como abuelo, Ramón Pereira (70 años), momentos después de bailar una chacarera con el grupo de danza de AJUPENSAL (Asociación y Jubilados y Pensionistas de Salto) en oportunidad de realizarse la celebración por el día del abuelo el pasado viernes a la tarde en la sede de dicha asociación.
Las propuestas recreativas, de ocio o esparcimiento así como los deportes en los adultos mayores constituyen actividades no solo necesarias para el buen desarrollo de su salud corporal y congnitiva y alentados desde la OMS (Organización Mundial de la Salud), sino una forma de “pasar el tiempo libre” y compartir momentos agradables y divertidos con otras personas de su misma generación, porque el envejecimiento no es una enfermedad que impida continuar con una vida social activa.
Los centros para adultos mayores se han convertido en instalaciones que no solo se encargan del cuidado de estas personas, sino que ofrecen una variedad de programas recreativos y sociales, como clases de arte y manualidades, programas de ejercicio, excursiones grupales locales y fuera de la región, como ir al teatro, al cine, a los museos, de vacaciones u otros viajes de interés, constituyendo una oportunidad excelente para socializar y divertirse.
Estos centros también son un lugar conveniente para los adultos que simplemente quieren pasar tiempo con amigos.

Abuelos internautas
El acceso a la tecnología es uno de los desafíos más importantes a superar

Así como los adultos mayores tienen derecho a disfrutar de su tiempo libre con actividades de ocio y recreación, el acceso a la tecnología se ha vuelto una de las barreras más importantes a desafiar por parte de nuestros abuelos para no quedar por fuera de un mundo que se hace cada vez más digital y así compartir momentos con sus nietos sin quedar “out” en todo lo que ellos hablan o hacen.
Integrarse al mundo moderno forma parte de la inclusión de los más veteranos en los avances tecnológicos que además de ponerlos en sintonía con el resto de las generaciones más nuevas les dan herramientas de gran utilidad y les abre una nueva ventana al mundo a través de la magia del internet.
En oportunidad en que el presidente Tabaré Vázquez hiciera entrega de las primeras tablets a los jubilados y pensionistas en la capital del país el pasado viernes, varios abuelos aseguraban que a partir de ahora podrían comunicarse con hijos, hermanos o familiares que estaban lejos del país, a través de las nuevas herramientas de comunicación como el skype. Sentirse más cerca de sus afectos también es muy importante para ellos. Uno de los abuelos remarcó que hace muchos años no ve a su hermana y ahora podrá comunicarse con ella más a menudo. Es cuestión de adaptarse y hay adultos mayores que se llevan muy bien con la tecnología y han aprendido de las clases que sus nietos les dan enseñándoles a usar Internet y buscar información sobre temas que les interesan o poder bajar música o ver sus películas favoritas.
Ramón, aprendió rápido el uso de estas herramientas y asegura que es algo que disfruta; “yo se usar la computadora, me enseñaron lo básico y lo que más me gusta hacer es bajar música, escucho mucho folklore, bajo todo a un pendrive y después la pongo en un equipo que tengo que me regaló mi hijo que trabaja en una panadería”.
Su nieto, Emiliano, aseguró que su abuelo es bastante bueno con el manejo de la computadora y comparten momentos juntos frente al monitor, “a veces miramos la tele, jugamos en la computadora, yo dibujo y él me mira. Mi tío que arregla computadoras le enseñó a usar y sabe entrar a Internet”, comentó el niño de 8 años que fue interrumpido por su abuelo para acotar, “estoy por enseñarle guitarra”, pero a su nieto le gusta el rock y él prefiere el folkore, así que las clases unirán dos generaciones con gustos musicales diferentes.
NUNCA ES TARDE PARA APRENDER
Ema, (65 años), fue profesora de inglés y cuando rendía sus exámenes su esposo la ayudaba a estudiar, “antes yo le enseñaba inglés y así practicábamos para mis clases, yo soy profesora y ahora que no tengo más grupos a cargo a veces volvemos a practicar pero él un poco se ha olvidado así que le estoy volviendo a enseñar”, comentó esta abuela que lleva 37 años de casada y que además disfruta mucho pintar, actividad que comparte con su nieto de 8 años, sobre todo en los dibujos para la escuela. En este sentido, las bibliotecas ofrecen a los adultos mayores que aman leer, la oportunidad de unirse a clubes de lectura, brindan a las generaciones más grandes un universo de historia, fantasía y ciencia y poder conocer y socializar con otros que comparten los mismos intereses. En la biblioteca municipal se puede ver a muchos mayores que no pudieron continuar sus estudios porque la vida misma les hizo tomar diferentes caminos, algunos apenas terminaron la escuela pero admiten que siempre les gustó mucho leer y ahora que cuentan con el tiempo suficiente para hacerlo se sumergen en los textos que tanto aman. Los materiales más consultados por los adultos mayores son libros de historia, o vinculados a la medicina como aquellos que refieren al tratamiento de enfermedades, o sobre plantas. Incluso hay quienes regresan a la universidad para tomar clases o concurren a centros donde se enseñan cursos de manualidades y cocina.
MANTENER EL CUIDADO EN LA SALUD
Alfredo es hijo de Ramón y Ema y siempre que puede los acompaña en sus presentaciones en el coro y la danza. “La vida de ellos es el baile y estoy muy contento que sean así, con mi hermano los controlamos en el tema de la salud porque son como bebés y hay que estar pendientes de ellos pero por ahora los encuentro muy bien”, comentó.
El cuidado en su salud es algo que tienen muy presente ambos integrantes de este matrimonio que se conoció cuando Ema tenía 12 años y Ramón 18 y desde entonces permanecen juntos, comparten actividades y se cuidan mutuamente.
“Él se levanta temprano a pasear a las mascotas, como a las 6 de la mañana, pero estos días con el frío se levanta un poquito más tarde, yo me levanto como a las 9. Hoy justo comentaba con mi nuera que hay personas que tienen mi edad y solo se quedan en la casa todo el día, ¡yo no!, (risas).
Yo tengo presión alta, pero me abrigo y salgo. No hay que descuidar la salud, nosotros en la tardecita ya estamos en casa mirando tele con el mate. Lo que pasa es que él se enfrió hace unos días atrás y se agarró un aire”, indicó Ema.

La contención de la familia es esencial
Las actividades físicas y deportivas cumplen un rol importante en lo social, el esparcimiento y la salud

Una de las necesidades de los adultos mayores es que se ofrezcan actividades que se acomoden a todos los niveles de rendimiento físico. Los adultos se reúnen con amigos o conocen gente nueva cuando participan en las diferentes actividades deportivas, como las clases de ejercicio en un gimnasio o piscina, caminar o trotar por una pista de carreras o aprender yoga. El deporte es muy importante para mantener a nuestros abuelos en buen estado físico y fortalecer sus músculos.
José Gutiérrez, tiene 71 años y el deporte es algo que le apasiona, “yo corro maratón, hasta de 10 km y en mi categoría siempre ando bien. A mí me gusta el deporte y la gimnasia y hasta si tengo que hacer una hormigoneada creo que ando bien de bien (se ríe).
LOS GRUPOS DE SOLIDARIDAD
Los grupos y organizaciones religiosas suelen ofrecer actividades diversas para sus miembros y los adultos mayores además de disfrutar de la compañía de los otros feligreses se reúnen para participar en recaudaciones de fondos para causas importantes y constituyen oportunidades de estar al servicio de quienes lo necesitan e incluyen hacer trabajos voluntarios en hospitales, organizaciones solidarias u otras actividades.
Este es el caso de José, que va a la iglesia Pentecostal, “yo soy Hacedor, lo que hago es orar por la salud de los que van, me dedico a dar un buen consejo o dar ánimo a los que lo necesitan”, señaló.
LA CONTENCIÓN DE LA FAMILIA
“Ahora que estoy jubilado tengo más tiempo, pero enviudé hace medio año y se me complicó un poco todo. Era mi compañera de hace 38 años y ahora traté de empezar a venir a esta asociación (AJUPENSAL) para ver si consigo alguna amiga, para no estar solo porque estoy cansado de hablar con las paredes. Es dura la soledad. Yo vivo solo, me levanto temprano, escucho radio… ¡hoy hice un fideo con tuco! Y con eso como 4 ó 5 veces porque saco mi porción y después lo caliento a baño maría cuando quiero comer de nuevo.
Tengo un hijo y dos nietos, Sofía de 2 años y Fernando de 6. Son un amor, me hacen rezongar porque a mí me gusta corregirlos y que no digan malas palabras. Yo juego a la pelota con el varoncito o le muestro los animales del zoológico y le digo cuáles son los más peligrosos.
Es diferente ser padre a ser abuelo porque uno como que se va corrigiendo en lo que hizo”, comentó José.
En el caso de Mauricio Martiarena, (67 años), la compañía de sus hijos y nietos es fundamental para su vida. “Yo soy de Artigas, pero vivo acá en Salto, tengo 5 hijos y 16 nietos.
Ser abuelo es lo más lindo que hay, los nietos están ahí cuando los necesitas y eso para mí es muy importante porque mi compañera falleció hace 13 años y ahora vivo con mis nietas”, indicó este abuelo.

Sonia Montes de Oca, gerente del BPS
La calidad de vida como un derecho humano fundamental, desde la niñez hasta la edad adulta

Los beneficios con los que cuenta el adulto mayor por parte del Banco de Previsión Social son en primera instancia las jubilaciones – para aquellos que fueron trabajadores, también para las esposas o esposos mediante las pensiones de sobrevivencia, pensiones a la vejez y la invalidez.
Paralelamente se va integrando un mayor número de pasivos al Sistema Integrado de Salud a través de los aportes que se hacen al FONASA.
La gerente del BPS Sonia Montes de Oca subrayó en forma muy especial el trabajo interinstitucional que se lleva a cabo con otras organizaciones, MIDES, REDAM, In Mayores, IPRU, donde es partícipe el BPS, realizándose a su vez encuentros intergeneracionales. “Para cumplir con las prioridades que promueve el propio gobierno, se considera la calidad de vida como un derecho humano y fundamental, desde la niñez hasta la edad adulta” – puntualizó la jerarca.
Los adultos mayores tienen derecho a préstamos con bajos intereses, a prótesis, lentes, audífonos, turismo social y viviendas.
Son derechos económicos y prestaciones sociales.
“En especial el Banco de Previsión Social en la actualidad – además de brindar ese tipo de prestaciones que sabemos que contribuyen en parte al bienestar de las personas, ha tratado de introducir otras modalidades de gestión con el adulto mayor como son paulatinamente el Sistema de Cuidados que se viene ahora con mayor fuerza.
Existe un decreto que vamos a comenzar a trabajarlo todas las instituciones involucradas” – explicó la gerente Montes de Oca.
LA TELEASISTENCIA: UNA EXPERIENCIA PILOTO QUE FUNCIONA EN EL COMPLEJO DE VIVIENDAS DE LOS PASIVOS
Está funcionando una experiencia piloto en el Complejo Salto; es la teleasistencia.
En los complejos de viviendas del BPS residen los pasivos que tienen derecho a una vivienda.
La Asistente Social Ana Inés Córdoba – que pertenece al equipo interdisciplinario del BPS Salto aclaró que la teleasistencia es un plan piloto que se está implementando a nivel de todo el país y aquí en nuestro departamento se desarrolla en el complejo de viviendas Salto.
Son cuarenta viviendas donde se le instaló un teléfono fijo y un celular a cada beneficiario; éste tiene un botón de pánico.
Al pulsar el mismo, sale la llamada directamente a la emergencia móvil.
También se les envía un mensaje de texto a los familiares referentes.
Esto se está implementando desde el año pasado y los resultados son muy favorables, si bien hay que ir haciendo ajustes como en todo sistema piloto.
Además hay un call center que funciona las veinticuatro horas donde los adultos mayores que estén solos puedan llamar para transmitir cualquier inquietud.
A su vez se aplica una agenda de medicación donde se les recuerda a los adultos mayores a la hora que deben ingerir su medicina.
Es éste también un espacio abierto para otras actividades y la idea es de ampliar este plan piloto hacia los demás complejos.
El complejo Salto está ubicado en la calle Silvestre Blanco entre Juncal y Córdoba.
En nuestra ciudad funcionan diez complejos de jubilados, tres en el barrio Calafí, uno en barrio Saladero, tres en Salto Nuevo y uno en el Ceibal. En total son unas doscientas viviendas.
El equipo del BPS hace un seguimiento del programa, a partir de que el adulto mayor se inscribe; pueden beneficiarse de las viviendas aquellos abuelos que ganen menos de dos unidades reajustables y que no tengan ninguna propiedad a su nombre; jubilados o pensionistas por fallecimiento de su cónyuge. Se propician encuentros y salidas de jubilados y pensionistas incentivándoseles a unirse.
Hacen paseos a la represa, puesto que Salto Grande ha prestado el local para que ellos se reúnan, participando en el último encuentro más de ochenta adultos mayores.
Otro punto a destacar es que estudiantes de la Universidad están participando de forma activa en los complejos, ya que allí hacen su práctica los trabajadores sociales; actualmente están trabajando en los complejos Ayuí y barrio Calafí.
La entrega de tablets a los adultos mayores se hará con el propósito de que puedan integrarse a esta red de comunicación y tener una vida aún más activa. La temática del adulto mayor es una de las prioridades abordadas por la Mesa Interinstitucional para este año; se estará conformando una submesa para el Adulto Mayor; también se ha sumado a esta consigna la JUDESA (Junta Departamental de Salud).