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Cuando se llega al “miedo” de ir a trabajar

4El mobbing o acoso laboral pasó a ser un hecho mucho más visible en los últimos tiempos y hoy son varios los lugares
de trabajo donde se han registrado casos. En Salto al menos dos empresas se enfrentan a acciones legales por esto.

El mobbing o acoso laboral pasó a ser un hecho mucho más visible en los últimos tiempos y hoy son varios los lugares de trabajo donde se han registrado casos. En Salto al menos dos empresas se enfrentan a acciones legales por esto.

El acoso laboral o también denominado “mobbing”, que se diferencia del bullyng, porque en el primer caso no es necesaria la aplicación de la violencia física para que se constituya, sino que basta con la violencia psicológica, el maltrato constante y la discriminación y la agresión permanente, es algo que no es de ahora, aunque sin embargo, este tipo de casos se están denunciando cada vez más en nuestro país.

En Uruguay existe legislación al respecto que garantiza los derechos de quienes se ven sometidos a este tipo de casos y que son víctimas de daños que se trasladan a su entorno familiar y social, generando muchas veces un perjuicio a la vida íntima del damnificado.

El acoso laboral tiene varias modalidades, una de ellas es el acoso sexual, el acoso moral y la persecución laboral, que no necesariamente deben ser causadas por el empleador, sino que también pueden ser actores del mobbing los compañeros de trabajo de la víctima, u otro empleado con un cargo superior al de la persona afectada.

En Salto al menos dos casos se han dilucidado ante la Justicia en los últimos tiempos. En uno de ellos, el trámite ya tuvo un fallo favorable a la víctima ante el Ministerio de Trabajo en Montevideo y esta semana comenzarán las audiencias a nivel judicial.

En el otro, una relevante empresa de nuestro país debió abonar una suma importante de dinero, al constatarse en la órbita judicial que una profesional del medio que trabajaba allí fue víctima de acoso sexual por parte del gerente de esa empresa.

Asimismo, este tipo de casos son moneda corriente en algunos lugares y en otros no. Pero cuando los hechos llegan a mayores han sido denunciados en los ámbitos internos respectivos, donde lamentablemente no encuentran respuesta, por eso es que la ley uruguaya es muy severa con los infractores cuando este tipo de antecedentes ocurren.

¿Quiénes pueden ser víctimas de casos de acoso laboral? ¿Cuándo pueden serlo? ¿Qué diferencia tiene esto con un problema personal entre dos trabajadores de una misma empresa? ¿Cuál es la legislación aplicable en nuestro país?

Mucha gente termina enferma, matrimonios destrozados, internaciones compulsivas y exclusión social, son algunos de los aspectos que terminan impactando en las personas que lo padecen.

El mobbing es un problema más común del que parece, sin embargo, el hecho que haya trabajadores que no se animen a denunciar el hostigamiento que puedan recibir a diario por el temor a ser despedidos, también son casos de la realidad que ameritan ser analizados.

Por eso, ¿qué poder de efectividad tiene un denunciante ante su acosador? Esto y más, en el presente informe de EL PUEBLO.

Funcionaria  de un ente vinculado a la Educación

Haber tenido que soportar acoso laboral durante años la llevó a una profunda depresión

Desde hace más de dos décadas trabaja en un ente estatal vinculado a la Educación, siendo funcionaria – no docente y hoy está pasando un momento difícil en su vida a causa de una fuerte depresión y confiesa que las relaciones laborales tienen mucho que ver con lo que le pasa.

“Me cansé de vivir siempre en función de los demás, tratando de solucionar temas ajenos y no me ocupé de mi misma”.

Sonia Domínguez (nombre ficticio a fin de preservar su identidad) revela que las tensas relaciones laborales fueron socavando su salud durante muchos años hasta llegar a un punto intolerable.

Siempre fue una funcionaria eficiente que quiso cumplir a rajatabla con su trabajo, sin pretender pasar por arriba de nadie.

El término mobbing (del verbo inglés to mob, con el significado antes aludido) proviene de la etología, ciencia que estudia el comportamiento de los animales, sobre todo del campo de la ornitología, donde la conducta defensiva de un grupo de pequeños pájaros consiste en el atosigamiento continuado a un enemigo más grande, con frecuencia un ave rapaz.

Estos comportamientos en la naturaleza terminan frecuentemente, o bien con la huida, o con la muerte del animal acosado por varios otros.

El mobbing puede desembocar en enfermedad profesional, es decir, derivada del trabajo, aunque tanto autoridades como empresas se muestran muy reacias a admitirlo como tal y justamente el testimonio de Sonia coincide en varios aspectos.

“Muchos compañeros se comportan hostiles con los demás y tratan de embarrarles la cancha y ni siquiera es para sacar beneficio propio, no buscan un ascenso ni una remuneración extra, sino simplemente hacer mal.

Una y otra vez me sentí humillada, degradada y con el tiempo he perdido todas las motivaciones, hasta el verdadero sentido de la vida”.

Curiosamente, en su casa Sonia lleva una vida equilibrada,… sus hijas han logrado ya autonomía y con su esposo mantiene una buena relación luego de muchos años de matrimonio”.

“LLEGABA DE  SU TRABAJO Y ME CONTABA SUS PROBLEMAS”

Sonia no solamente debió lidiar con sus propios conflictos en el trabajo, sino también vez tras vez contener a su esposo que llegaba a confiarle todas sus vicisitudes en su ámbito de labor.

“Me cansé de escuchar… de siempre contemplar los problemas de los demás… en el trabajo siempre soy la que tengo que solucionar todo… debo cumplir también funciones que no me corresponden y muchas compañeras no descansan hasta no generar discordias entre el grupo. Mi familia no entiende como he llegado a este punto… llevo ya dos consultas con mi psiquiatra que me ha recomendado que cambie de trabajo, que solicite traslado y que dedique parte de mi tiempo a hacer una actividad que me guste. Mi jefa no quiere que me vaya… estoy con licencia médica y me manda mensajes de texto preguntándome cuándo voy a volver”.

Mobbing relacionado con la “falta de voluntad de trabajar” y las “persecusiones políticas”

Otro testimonio revela que en muchos casos el acoso laboral está dado por “la falta de voluntad de trabajar” que tienenAcosoLaboralmuchos funcionarios, lo que hace que la producción se vea afectada y comienzan a “perseguir” de alguna manera a aquellos que se ven dispuestos a cumplir con su labor diaria.

En el ámbito  público, el mobbing muchas veces está presente por razones de discrepancia a nivel político.

Uno de los indicadores de que existe una especie de acoso es cuando los funcionarios solicitan traslado hacia otras dependencias.

El mobbing afecta a todos los ámbitos laborales ya sean empresas públicas o privadas, en cargos de alta jerarquía o en los escalones más bajos.

Lo que sí es común en las oficinas donde se practica el mobbing es que exista una fuerte competitividad entre trabajadores, así como se exigen altos niveles de productividad. «Son ambientes competitivos donde la presión de trabajo es muy importante y las relaciones no son las mejores entre los diferentes trabajadores».

Trabajadores de supermercados, hotelería y cosecha son los que más denuncian

El MTSS (Ministerio de Trabajo y Seguridad Social) es uno de los organismos receptores de denuncias por acoso laboral y sexual, allí el trabajador concurre generalmente a consultar, plantea la situación que lo incomoda y considera pasible de tratarse de un caso de acoso laboral, pregunta por las opciones o pasos a seguir, “vienen muchas veces, un día preguntan una cosa, otro día otra, averiguan y se van, hasta que se le aconseja que haga la denuncia escrita y si es con firma de abogado mejor” comentaron a EL PUEBLO fuentes allegadas al Ministerio.

Aparentemente mientras se desarrollan los hechos configurativos del acoso, la víctima concurre en varias oportunidades a la Oficina de Trabajo, tal vez esperando que con el tiempo las actitudes de hostigamiento cesen antes de realizar una denuncia, otras veces por temor a perder su fuente de trabajo, por falta de pruebas, u otros motivos.

En los hechos, la víctima de una situación de este tipo suele esperar un tiempo bastante extenso desde que se dan las primeras manifestaciones del acosador hasta realizar la denuncia, y muchas veces es un hecho detonante el que la impulsa a denunciar o simplemente el cansancio por la situación que debe atravesar.

La oficina del MTSS en Salto, recepciona la denuncia e inmediatamente la eleva a una comisión especializada en Montevideo, allí se lleva adelante un trámite sumarísimo e inmediatamente se comunica con la empresa y se ordena la investigación administrativa.

Según pudo saber EL PUEBLO, los casos que mayormente se reciben son por acoso sexual, sobre todo de los mandos medios y generalmente el titular de la empresa no está  al tanto de la situación. Los trabajadores que más denuncian pertenecen a rubros como los supermercados, la hotelería, sectores de cosecha como los arándanos y la situación se complica si hay empresas subcontratistas.

“A puerta cerrada y en la casa del patrón”

Para las domésticas el acoso está solapado

EL PUEBLO dialogó con algunas trabajadoras domésticas que revelaron la situación particular de acoso que se puede generar en estos casos donde el ámbito laboral es el hogar de sus patrones y muchas veces también es su hogar, en los casos que están empleadas con cama y la necesidad por no tener otra fuente laboral o un lugar a donde ir las hace “aguantar” muchas situaciones denigrantes.

A modo de ejemplo comentó una de las trabajadoras la situación que le tocó vivir a una de sus compañeras hasta que pudo conseguir otro trabajo “el hijo de la patrona cuando estaba fumando apagaba el cigarrillo en el cuerpo de mi compañera y ella lo recriminaba, pero necesitaba el trabajo y así aguantas hasta que todo tiene un límite” comentó.

“Hay todo tipo de acosos”, dijeron, desde el patrón que pasa y “te toca,”sobre todo por el ámbito en el que se desarrolla nuestro trabajo, que es en el hogar y ahí no tenés testigos, es tu palabra contra la del patrón, pero “¿como probás que el patrón te esta acosando?”, además porque es “el patrón”.

Para la mujer sobre todo es doblemente difícil porque tenes mucho para perder, el miedo a perder el trabajo, el “como vas a quedar”, porque siempre esta eso de que “lo provocás o que hay intereses creados”, pero no hay ningún amparo para las domésticas en estos casos, aseguraron las trabajadoras.

Las actitudes de abuso  en muchos casos van desde el manoseo hasta frases con segundas intensiones, lo que genera un ambiente hostil y difícil, “se vive el acoso psicológico que te come por dentro y te hace sentir muy mal porque a veces te hace sentir que aceptas ese acoso, cuando en realidad lo que querés es que termine y no sabés como hacer, y no denuncias por necesidad, por miedo, porque te puede desmentir y quedar mal parada, eso yo lo viví y es muy difícil” aseguró.

Comisión biparetita de Salud laboral del Centro Médico no ha recibido denuncias

Desde AFCAM (Asociación de Funcionarios del Centro de Asistencia Médica de Salto), Elizabeth Nessi y  Rosario Parentini, integrantes de la Comisión Bipartita de Salud Laboral del CAM, comentaron a EL PUEBLO que en dicha comisión no han recibido ninguna denuncia de acoso laboral o sexual.

Lo que diferencia el acoso moral laboral de otros problemas derivados de la relación de trabajo es la intencionalidad de causar daño, la focalización en una o varias personas y la continuidad en el tiempo, comentaron, “pero el problema es que es algo muy dificil de comprobar” .

Según las integrantes de AFCAM, hay que diferenciar el acoso moral laboral de las situaciones por mal manejo del área

Rosario Parentini y Elizabeth Nessi

Rosario Parentini y Elizabeth Nessi

de trabajo, de parte del jefe inmediato o de los compañeros, “tal vez hay situaciones que no llegan a ser un acoso propiamente como por ejemplo las agresiones verbales (…), algo que está relacionado con el estrés que se vive, porque en el área de la salud todos están muy susceptibles y hay ciertas áreas en las que se nota mucho mas como la puerta de emergencia donde se deben resolver situaciones de urgencia y en el momento se dan esas mayores diferencias entre los funcionarios. Es algo que se sabe pero no se denuncia, y que no deberíamos tomarlo como algo habitual del trabajo, la agresión verbal no debería existir, pero hay situaciones que llevan a eso. Agresiones hay, verbales sobre todo entre compañeros y en forma ascendente y descendente, del empleado al funcionario superior y viceversa y en forma horizontal entre los pares también” afirmaron.

Las integrantes de la Comisión de Salud Laboral informaron que actualmente se está realizando un cuestionario entre los funcionarios de forma anónima, para conocer el panorama del funcionario del CAM y los factores de riesgo laborales, donde uno de ellos es el acoso.

Las víctima de acoso o sus representantes sindicales con el aval del trabajador pueden presentar la denuncia escrita ante la Comisión Bipartita de Salud Laboral, integrada por un representante de la empresa, otro de los trabajadores y un asesor legal. Esta comisión investigará los hechos, las pruebas documentales y testimoniales.

SMS – correos y testigos adquieren relevancia como pruebas

El marco legal del Acoso Laboral y Sexual, la prevención y responsabilidad del empleador

Respecto al marco legal del acoso laboral y sexual, EL PUEBLO dialogó con la Dra Laura Sasías Menoni quien a raíz del resultado de una investigación en el marco de la carrera docente de la Facultad de Derecho de la Regional Norte de la Universidad de la República, brindó algunos detalles legales sobre el tema.

ilustraAl respecto dijo que “acoso laboral es el género y acoso sexual la especie”, en este sentido indicó que el primero de ellos se da de manera progresiva, constante, a modo de hostigamiento, persecución, que puede ser por motivos políticos, religiosos o sociales entre otros, “es un perseguimiento deliberado de un sujeto de mayor jerarquía sobre otro de menor jerarquía, donde el acosado se siente disminuido” señaló. “La diferencia entre acoso laboral y sexual queda de manifiesto en tanto que el primero de ellos se resuelve en base al sistema general, recurriendo a la ética empresarial (a su reglamento interno o técnicos prevencionistas) o denunciando la situación ante el MTSS (Ministerio de Trabajo y Seguridad Social).

Como cualquier denuncia por hechos ocurridos en el ámbito laboral, la Inspección de Trabajo investigará el tema y  dará vista al Empleador para que argumente, pero el MTSS únicamente puede sancionar a la empresa por no tomar las medidas correspondientes, con sanciones que pueden ir desde multas económicas (en Unidades Reajustables) hasta la clausura del local según la gravedad de la infracción.

El empleador por su parte, si se comprueba la conducta del acosador, puede despedirlo sin derecho a indemnización (despido justificado por mala conducta).

En lo que tiene que ver al Acoso Sexual, es el único tipo de Acoso que presenta una regulación legal específica a través de la ley Nº 18.561 (sancionada en el año 2009), prevista para el marco de las relaciones laborales y en el ámbito docente-alumno, pero no eleva la conducta del acosador a la calidad de delito ni de falta.

Dicha ley “es una ley bisagra” según la Dra Sasías, ya que busca reparar a la víctima y sancionar  al victimario y remarca la necesidad de mantener una conducta preventiva  ante un posible caso de acoso sexual en el ámbito de trabajo, señalando las conductas que debe tomar el empleador o jerarca ante tal situación, sus obligaciones legales y su responsabilidad.

REGULACIÓN ESPECÍFICA PARA EL ACOSO SEXUAL

Dentro de las variedades de acoso laboral, el acoso sexual propiamente dicho se manifiesta a través de la realización de conductas de naturaleza sexual y no deseadas, algunos de estos comportamientos están previstos a texto expreso en la ley Nº 18.561, como ser: requerimiento de favores sexuales, promesas de un trato especial, amenazas, acercamientos corporales innecesarios,  uso de expresiones inadecuadas, entre otras.La abogada destacó que en el caso del acoso sexual, basta “un único incidente”, para configurar el  acoso, mientras que el acoso laboral “requiere un perseguimiento”.

La dificultad de la prueba“ Uno de los mayores problemas en estos casos es que generalmente la víctima sufre el acoso en silencio, hasta que llega un detonante que la hace tomar alguna medida, “lo más difícil es conseguir medios de prueba que corroboren lo que indica la víctima, porque de lo contrario todo queda en la palabra de una persona contra la de otra”. En este sentido, Sasías comentó que los mensajes de texto, los correos electrónicos y las declaraciones de testigos, suelen ser los medios de pruebas más usados, además el juez analizará la situación de jerarquía y poder del victimario sobre la víctima.

Varias vías para denunciar

La ley Nº 18.561 prevé un trámite específico ante los casos de Acoso Sexual, la víctima puede tomar varios caminos: denunciar el acoso en el mismo lugar de trabajo ante alguna oficina especializada o ante el empleador (en caso que el acoso provenga de otro funcionario), realizar la denuncia directamente ante el MTSS o por vía jurisdiccional (en cuyo caso puede reclamar daños y perjuicios por la situación generada).

Esta semana comenzará las acciones ante la justicia

Salteño denunció a gerenta de la empresa en la que trabaja por acoso laboral y tuvo primer fallo favorable en el MTSS

Un salteño que trabaja en la sucursal local de una empresa de servicios de intermediación financiera de relevancia a nivel nacional, denunció a la gerenta del lugar por un caso de acoso laboral. Lo hizo con el apoyo del sindicato del sector, AEBU, ante la Inspección General de Trabajo del Ministerio del ramo en Montevideo y aunque el caso aún está por resolverse, ya que se encuentra en una faz administrativa de impugnación, el primer fallo fue favorable al trabajador. El mismo se encuentra de licencia médica hace dos años y está bajo tratamiento psicológico, denuncia que el daño causado por la situación que fue constante en el tiempo y ante empleados del lugar y público en general, le causó picos de stress, insomnio, problemas psicológicos y severos trastornos que lo llevaron a perder a su familia y a permanecer bajo tratamiento psiquiátrico y psicológico, sin poder reintegrarse a su lugar de trabajo desde que el caso fue denunciado.

Esta semana, la víctima de este caso de acoso laboral comenzará las audiencias en uno de los juzgados de Paz Departamental, tras haber presentado una demanda a la responsable de la sucursal local de esta empresa.

LOS HECHOS

Según comentó a EL PUEBLO el damnificado, quien por el momento y hasta que el hecho sea aclarado prefirió reservar sus datos, aunque su versión vino acompañada de la documentación correspondiente, dijo que “al principio que ella quería marcar su territorio, por temor a que alguien le quisiera sacar el puesto o algo. Pero con el correr del tiempo me di cuenta que el hecho había trascendido eso y que ya era algo más que querer marcar su territorio. Porque todos los días había una falta de respeto adelante de los clientes y de los compañeros de trabajo, gritos, acusaciones de cosas infundadas”.

El declarante sostuvo que la jefa del lugar le endilgaba que él “no sabía cumplir adecuadamente la función y que tampoco sabía trabajar en equipo, pero yo demostré ante el Ministerio de Trabajo (MTSS) que eso no es así, y por esa razón en ese ámbito salió el caso favorable a mi sobre este tema. Aunque lamentablemente los tiempos para el MTSS no son los mismos que para uno que está viviendo esa situación”.

“Y asimismo me di cuenta que este tipo de personas no es que solamente se la haya agarrado conmigo, porque me ponía el signo de interrogación y pensaba si yo tenía la culpa en algo, y no era así. No tenía culpa de nada, realmente, yo iba a trabajar cumpliendo mi horario y trabajaba para ganarme el salario para mantener a mi familia, nada más”, comentó.

Pero el caso trajo aparejado consecuencias graves en el contexto de esta persona. Le trajo muchas complicaciones a nivel familiar, y terminó divorciándose. Así como también le provocó encierro y depresión donde para superarlo aún está bajo tratamiento médico.

“Esta situación me causó severos daños emocionales. Al punto que me trajo aparejado la ruptura de mi familia, porque me terminé divorciando, provocó un severo desgaste en salud, desde psicólogos hasta psiquiatras, algo por lo que todavía estoy en tratamiento conductista para poder atender estas situaciones”, comentó.

Dijo asimismo que muchas veces el caso de acoso laboral se vuelve “muy difícil de demostrar, porque a veces los acosadores hablan en tercera persona, también te humillan por tu manera de pensar, por tu manera de vestirte, por tu pensamiento religioso, si entendés bien a los clientes y estos vienen hacia vos, si vas al baño te siguen para ver si estás haciendo tiempo o si realmente estás usándolo,  te tocan tus cosas personales, te las tiran o te las cambian de lugar, todo eso lo viví en carne propia y muchas cosas más. Porque a veces había algún problema en la sucursal con alguna otra compañera y el culpable siempre era yo, era como un cabeza de turco”.

Añadió que pasado un tiempo “cuando fui analizando más las cosas, me di cuenta que el culpable no era yo, sino que esa persona se dedica a esto, se dedica a hacer daño, a humillar a otras personas,   y buscan a alguien con quien agarrársela porque siempre buscan a alguien con quienes puedan hacerlo, porque es una enfermedad que tienen ellos”.

El denunciante dijo que ha llegado a un estado donde razonó que “la enfermedad no la tengo yo, si yo estuviera enfermo o realmente estuviera loco, no iría a un psiquiatra, pero me doy cuenta que pasé por momentos muy difíciles, momentos en la familia que no entienden el tema, que te ponen en tela de juicio, y que no entienden como uno fue capaz de soportar todo tipo de provocaciones grandes y ofensas muy directas con tal de provocarte para que vos reacciones y ahí está el juego, en no reaccionar. Porque si no terminás cometiendo vos un delito, si es que llegás a reaccionar sobre eso”.

Nuestro entrevistado sostiene que se ha instruido sobre el tema y que en ese sentido, “estas personas son definidas en categorías, discriminándolos incluso con un perfil psicológico, algunos los tratan como psicópatas, otros como narcicistas e incluso este año ha habido un congreso en Montevideo donde se ha tratado el tema con un catedrático en psiquiatría que abordó los problemas que se dan en todo nuestro país, donde dijo que los acosadores son personas que tienen capacidad de manipular a los demás, que están motivados por la ambición y el poder”.

En relación a este caso, el caso particular que la víctima de mobbing le ha iniciado a su acosador se dilucidará en los próximos tiempos a nivel judicial, empero, la denuncia presentada en el MTSS sigue dando vueltas aunque ya tiene un primer fallo favorable a la víctima, quien espera volver a trabajar pero con paz y sin el indebido maltrato al que estaba acostumbrado.

Abogada que demandó a ANDA por acoso sexual debe esperar el fallo de la apelación

El de ella se trata de uno de los primeros casos, sino al menos el primero que sale a la luz pública, de acoso sexual que se conoció en nuestro medio, y que redundó en un perjuicio económico para una importante empresa de nuestro medio y que trascendió hace algunos meses.

Se trata de una profesional universitaria que prestaba servicios justamente legales contra la empresa  ANDA. El acosador,acosolaboral3 era un funcionario que era oriundo de otro departamento del interior del país pero que revestía el cargo de gerente de la sucursal de Salto.

Según relataron fuentes vinculadas al caso a este diario, el hecho comenzó con un trato personal afable entre las partes, lo que se suponía que era una relación de trabajo y que al final terminó en un acoso que la víctima debió soportar durante un largo tiempo.

El hecho generó malestar entre las partes, ya que ante la negativa de la profesional a intimar con el gerente, éste insistió con métodos que se transformaron en violentos, con maltratos y agresiones, incluso delante del personal de la empresa, que notó que “algo pasaba” y que las cosas “no andaban bien entre las partes, quienes hasta antes de eso, demostraban un buen trato acorde a dos personas que cumplían tareas en una misma empresa”.

Sin embargo, con el correr del tiempo las cosas cambiaron y el entonces gerente del lugar, la habría invitado a mantener encuentros a solas, por lo cual ante la negativa de la abogada y tras las insistentes propuestas del jerarca, terminaron rompiendo los platos. La situación pasó a mayores, la profesional juntó pruebas y consultó a especialistas en la materia.

Así, le inició una demanda por daño moral al jerarca y a la institución que ya tuvo un fallo en primera instancia, condenando a la reconocida empresa a abonar una suma cercana a los 60 mil dólares americanos por los daños y perjuicios causados a la denunciante.

Empero, la sentencia fue apelada por los abogados de ANDA y actualmente está en manos de un Tribunal de Apelaciones en la capital del país, que puede revocar o confirmar el fallo, incluso en este último caso, modificando o confirmando la suma a pagar por la reparación del daño a la víctima de este caso.