El desafío de volver a casa

El desafío de volver a casa

-En los últimos meses muchos salteños han retornado luego de estar radicados varios años en el exterior, pero readaptarse tampoco es fácil.

Como el Uruguay, no hay. Esta frase que resume un sentido característico de la uruguayez, es repetida una y otra vez por aquellos que una vez debieron abandonar su terruño, para poder enfrentar las circunstancias adversas de la vida con mayor solvencia, pero sin dejar de pensar en regresar “al paisito”, para que una vez sorteada la crítica situación que les dio el envión para tener que emigrar, puedan volver y sentirse más que nunca en su propia casa.

Si bien las cifras que se emiten desde la Cancillería son parciales a esta altura del año y solamente comparativas con las de los años anteriores, puede comprobarse así mismo, que existe un incremento importante del número de uruguayos que luego de estar varios años radicados en el exterior, principalmente en los Estados Unidos y España, por distintas circunstancias que se han registrado, entre las que prima la crisis económica mundial que ha golpeado a esos países y las consecuencias sociales, económicas y políticas que esto ha acarreado, regresan para quedarse en forma definitiva en nuestro país.

Por su lado, los emigrantes que optaron por volver tienen opiniones ambiguas sobre este asunto. Por un lado, algunos entienden que el haberse ido al exterior fue algo positivo, debido a que en el exterior “se aprenden muchas cosas”, puede verse “otro mundo” y por sobre todo se “valora lo que se deja atrás para tener que irse”.

Mientras que otros sufren un impacto distinto. Se muestran fascinados por “las condiciones de vida y las oportunidades” que ofrece el primer mundo. Y rescatan que el hecho de estar de vuelta es debido a su situación de ilegalidad en aquellos países y de que la crisis ha golpeado duro.

Pero mientras el gobierno se congratula por el retorno de los uruguayos, entiende que debe generar condiciones más favorables para poder brindarles un mejor lugar para asegurar su permanencia, aunque en algunos de ellos, la idea en volver a emigrar, aún persiste.

Aunque a todo esto, está la otra cara de la moneda, como la situación laboral del que recién llega, el volver a empezar y el proceso de readaptación a su lugar de origen. En el presente informe de EL PUEBLO contamos el caso de algunos salteños que alguna vez se fueron y que tomaron la difícil decisión de tener que volver a su Salto natal.

Uruguayos, Uruguayos, dónde fueron a parar

“Antes éramos campeones, les íbamos a ganar, hoy somos los sinvergüenzas que caen a picotear… trabajador inmigrante es la nueva profesión, al que agarran sin papeles, lo fletan en un avión”, dice la canción “Los Olímpicos” de Jaime Roos, que ilustra una situación social que nos ha tocado vivir como sociedad desde hace muchos años.

Pero la misma se agravó a partir del año 2002, cuando nuestro país sufrió la crisis económica y financiera más importante de su historia, que generó una debacle social muy grave, cuyas consecuencias duraron varios años de la primera década del Siglo XXI.

Sin embargo, después de haberse radicado en países tan distintos del nuestro y entre sí, como lo son España y Estados Unidos, muchos salteños decidieron regresar e instalarse otra vez en su terreño para poder desarrollarse desde el lugar que los vio nacer.

APRENDER

Alvaro y María promedian los 30 años de edad. Son dos salteños que están en pareja hace más de 15 años. Como muchos jóvenes el 2001 fue un año tremendo. La expectativa para conseguir un empleo no era la mejor, la falta de oportunidades laborales campeaba en ese momento y operó como un disparador para irse al extranjero.

Lo dudaron un poco pero un grupo de amigos que ya había dado el primer paso los animó a hacerlo. En 2001 se tomaron un avión y se fueron a Estados Unidos. Allí se radicaron en una ciudad donde ya había varios salteños viviendo y trabajando y esto se los hizo un poco más llevadero.

“Hasta llegué a trabajar en un campo arrancando choclos”, dijo María contando así las peripecias que pueden llegar a hacerse para tener trabajo y poder ganar algo de dinero, que era el objetivo primario de estos inmigrantes uruguayos.

Uno y dos trabajos de hasta doce, dieciséis y veinte horas diarias llegaron a presentarse y fueron tomados por esta pareja de salteños que sacrificó seis años de su vida en un país extranjero.

Hasta que entendieron que había llegado el momento de volver.

“Fue una gran experiencia personal el haberme ido, creo que aprendes mucho de todo, conoces otro mundo y eso es importante. Pero por sobre todas las cosas empezás a valorar lo que tenés. Estando allá te das cuenta todo lo que tenes al estar en tu país, en tu ciudad, con tu familia, las oportunidades que se te plantean, como por ejemplo tener un lugar gratis donde estudiar y que si no lo haces es porque no quieres”, haciendo referencia a la Universidad de la República.

Antes de venir se compraron una casa, se trajeron sus muebles y todo lo que pudieron. Consiguieron trabajo y se establecieron nuevamente en su ciudad de origen. “Cuando vinimos llegamos a otro lugar del que nos fuimos. La ciudad cambió y para el que se fue es regresar a un lugar distinto, y hay que readaptarse. Pero nosotros que tenemos a nuestra familia es más fácil. Estamos contentos acá y si bien aprendimos mucho afuera, por ahora no pensamos en volver a irnos”, comentaron.

ERA NECESARIO

Para Marcelo, de 38 años de edad, regresar era algo necesario. Después de estar 13 años viviendo en Chicago, la situación se había puesto difícil. “Me fui a fines de los 90 a Chicago, estuve con mi ex pareja trabajando durante muchos años y todo iba viento en popa.

Trabajé en varios lados, todos los trabajos que no les gustan a los gringos los hacés vos. Te pagan bien y a vos te sirve, si vas con el objetivo de ganar dinero”, comentó este salteño que volvió a sus viejas changas de dedicarse al reparto de mercaderías.

“Lo de quedarme a vivir allá era una posibilidad pero las cosas se pusieron muy difíciles. Mi ex pareja se quedó allá, pero creo que hasta para ella por ser mujer era más fácil, porque tenía trabajo y no la perseguían tanto. Pero yo ya no podía ni tomar mate. Antes me sentaba en la puerta de mi casa y tomaba mate tranquilo, la Policía ya sabía lo que era, aunque te paraban igual, te pedían los documentos, te revisaban que no hubiera nada más extraño, como drogas y esas cosas pero te dejaban tranquilo. Sin embargo, en los últimos tiempos desde que desembarcó la crisis todo se volvió más difícil. Te tratan mal, no te dejan tomar mate, te persiguen mucho más y le buscan las cuatro patas al gato para molestarte y si te quejas la pasas peor”, comentó.

Sostuvo que por eso “entendí que volverme era algo que se hacía necesario. Los gringos están enojados con la falta de trabajo y con los problemas económicos que tienen y no quieren que haya extranjeros cerca. Todo cambió y bueno, acá estoy. Salto está muy cambiado a como lo dejé, sigue siendo todo más lento acá, pero está muy diferente, mucho mejor, creo que el país progresó bastante y yo la estoy peleando, por ahora me está yendo bien”, dijo Marcelo que para él volver a irse sí que no es necesario, ni pretende hacerlo.

Martín con 26 años, volvió de España donde pasó tres años residiendo con muchos salteños y vivó algo parecido. “Si bien los españoles conocen mucho a los uruguayos, y saben qué clase de personas somos, la crisis los dejó mal, nos cerraron todas las prácticamente todas las puertas y para mí lo mejor fue venirme”, contó. Hoy trabaja con su padre, como muchos de los que tuvieron que volver a pisar el suelo que los vio nacer.

La opinión del gobierno

Los que vuelven sufren una doble migración y hay

que saber tratarlos, dijo el canciller Luis Almagro

Desde el lado del gobierno, si bien consideran como positivo el hecho que haya uruguayos que luego de estar radicados en el exterior decidan volver a su país, también toman con cautela esta situación porque entienden que el que vuelve sufre una doble migración y por eso el Estado debe tratar de ofrecerle las mejores condiciones para su regreso.

Consultado por EL PUEBLO para este informe en oportunidad de su vista a Salto, el Ministro de Relaciones Exteriores, Luis Almagro, indicó que “la realidad marca que van creciendo permanentemente las cifras de uruguayos que retornan al país, y se hace necesario para el gobierno instrumentar medidas permanentemente para hacer este retorno más favorable y mejor para esta gente que de alguna manera sufre una doble migración, ya que migró cuando se fue y migra al volver”.

Almagro dijo en ese sentido que el gobierno tiene que procurar de que la doble migración “en los temas de educación, salud, vivienda y trabajo impliquen una readaptación rápida al medio”.

Y advirtió que esto requiere de “una interinstitucionalidad operando permanentemente de la manera más efectiva. Hemos tomado algunas medidas desde el punto de vista legal para facilitar estos retornos de uruguayos al país, pero creo que todavía mucho hay que hacer en las áreas que específicamente señalé”, dijo.

El canciller Luis Almagro señaló que el gobierno debe “preocuparse para que los uruguayos que vuelvan al país tengan una cobertura de salud, acceso a la vivienda, óptimas condiciones para poder volver a conseguir trabajo. Son cosas que tenemos que resolver legalmente, algunas están parcialmente resueltas y a otras les falta más”.

Advirtió así mismo que si bien se está cuantificando el retorno de los uruguayos a través de la cancillerías para obtener datos reales de la cantidad de compatriotas que regresan al país hasta el momento no pudo suministrar cifras concretas.

Incluso hay convenios para la seguridad social con otros países

La ley 18.520 tiende a facilitar el regreso de los

uruguayos que están radicados en el exterior

Uruguay experimenta, desde hace un año, una constante desaceleración de la emigración y, a la vez, ha comenzado a registrar un sostenido incremento de ciudadanos que retornan al país luego de haberse radicado en el extranjero. La crisis global golpea a la población migratoria mundial, entre ella, a los uruguayos que residen en el exterior. A raíz de la crisis financiero­ económica mundial, se estima que la emigración de ciudadanos uruguayos hacia otros países se desaceleró en forma significativa, teniendo en cuenta además, que los destinos preferidos como España y Estados Unidos, son las economías más golpeadas.

A esta tendencia de una menor emigración de uruguayos hacia el exterior, se suma el interés de aquellas personas que debieron emigrar y en la actualidad desean retornar al país.

Precisamente la ley 18.250, promulgada en 2008 por el gobierno de Tabaré Vázquez, estableció facilidades para propiciar el retorno de compatriotas al país. En la normativa se establece que todo uruguayo con más de dos años de residencia en el exterior, que decida retornar al país, podrá introducir libre de todo trámite cambiario y exento de toda clase de derechos de aduana, tributos o gravámenes: «bienes y efectos que alhajan su casa y herramientas, maquinarias o instrumentos vinculados con su profesión».

También se establece que la persona podrá ingresar al país libre de impuestos y por única vez, un vehículo automotor de su propiedad, el que no podrá ser transferido hasta transcurrido un plazo de cuatro años a contar desde su retorno.

En ese sentido han pasado varios casos de salteños que han logrado introducir su automóvil, como el caso de Pablo de 30 años que se trajo un auto standard desde Estados Unidos, pero que para nuestro país puede ser catalogado como un modelo de buen nivel. Pese a esto, para andar en Salto se compró una moto y espera una oferta de venta por el coche.

O como María de 29 que pudo traerse consigo todos los muebles que adquirió en Estados Unidos, donde trabajaba, para poder ocupar su casa en Salto.

La desocupación que golpeó las economías de Estados Unidos y Europa, afectó en mayor grado a la población emigrante. En tal sentido, a mediados del año 2009, la cifra global de desocupación en España era de 17,4%, pero en la población extranjera el desempleo ascendía al 28,4% y en 2010 si bien ha logrado decrecer hay un importante índice de desocupación que todavía preocupa. Esto corrobora la tesis de que el fenómeno de la crisis golpea más fuertemente en la población migratoria.

Convenio facilita el regreso

En 2009 Uruguay y España ratificaron un convenio que facilita mayores prestaciones en la Seguridad Social a los uruguayos que residan en ese país europeo y viceversa. La política definida por el directorio del BPS es firmar la mayor cantidad de acuerdos posibles con todos los países con los que se pueda. Sin embargo, si hay países con los que el BPS no ha podido firmar acuerdos, no ha sido por voluntad de Uruguay sino de la contraparte, dijeron fuentes de la cancillería de la época.

Acuerdos de prestaciones a la seguridad social de uruguayos en la diáspora ya existen con España e Italia, pero también los hay con países de América Latina. Sin embargo, Uruguay aún no ha suscrito acuerdos similares con Suiza o Estados Unidos, pero se siguen tratando de lograr convenios.







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