El río indomable sometido en un alarde del ingenio humano

El río indomable sometido en  un alarde del ingenio humano
Los embates de la naturaleza ante una obra de alta tecnología
La anunciada crecida del río Uruguay en la zona y las medidas adoptadas para tratar de mitigar sus efectos, sobre todo por parte de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, que tras una decisión política atendiendo aspectos sociales, resolvió disminuir el nivel del lago de Salto Grande a una altura de 29 metros aproximadamente (cuando lo ideal es 35 o 36 metros), a pesar de tener pérdidas en su producción energética con ello (porque cuando pasa agua sin turbinar por los vertederos es energía que se pierde). Esto generó la inquietud de EL PUEBLO por saber más del tema y sobre todo cómo incide la represa en las crecidas del río Uruguay.
De esta manera, un equipo periodístico de EL PUEBLO, concurrió a la represa para dialogar con los delegados de Uruguay en dicho organismo y obtener “in situ” mayor información sobre la función de Salto Grande ante las crecientes del río Uruguay y una real apreciación de cómo se vive desde allí este evento natural que puede llegar a ser devastador si se produce en exceso.
Coordinada la entrevista, el pasado jueves nos recibieron en las oficinas de Salto Grande el Presidente de la Delegación Uruguaya, Ing. Gabriel Rodríguez, la vicepresidente Cra. Silvana Charlone y el tercer delegado Ing. Mauricio Paulo, quienes expusieron toda la información requerida por EL PUEBLO en una charla amena y fluida. Posteriormente una de las guías de Salto Grande (con más de veinte años en dicha tarea) volcó todo su conocimiento sobre la construcción de la represa y su función en la actualidad en un recorrido informativo por la zona, nutriendo aún más el conocimiento adquirido.
El recorrido implicó una visita muy próxima a la zona donde del vertedero mantiene las compuertas con una apertura de dos metros (su apertura máxima es de siete metros) evacuando alrededor de 22.000 m3/s.
Estar en ese lugar, observando la imponente fuerza del agua y el ruido abrumador de sus golpes sobre la chapa y el hormigón que conforman las compuertas del vertedero, genera  un impacto importante para todos los sentidos, al punto que se hace impensable poder imaginar hasta dónde puede ir el ingenio humano, para llegar a dominar la bravura de un río calificado como “indomable” hasta antes de la construcción de la represa. Crear obras de esta envergadura capaces de desviar la empecinada fuerza de la naturaleza y encauzarla en el destino que el ser humano le ha atribuido para su mejor explotación, es admirable.
A medida que la guía daba sus explicaciones sobre el funcionamiento y el mantenimiento de la mayor obra de ingeniería que posee nuestro departamento, no se podía más que pensar en la importancia de que cada pieza funcionara como está planificado que lo haga; y que cada tornillo tuviera la presión justa y necesaria, cobrando vital importancia la función de cada uno de los quinientos trabajadores que conforman toda la red de estructura global que significa Salto Grande.

Los embates de la naturaleza ante una obra de alta tecnología

La anunciada crecida del río Uruguay en la zona y las medidas adoptadas para tratar de mitigar sus efectos, sobre todo por parte de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, que tras una decisión política atendiendo aspectos sociales, resolvió disminuir el nivel del lago de Salto Grande a una altura de 29 metros aproximadamente (cuando lo ideal es 35 o 36 metros), a pesar de tener pérdidas en su producción energética con ello (porque cuando pasa agua sin turbinar por los vertederos es energía que se pierde). Esto generó la inquietud de EL PUEBLO por saber más del tema y sobre todo cómo incide la represa en las crecidas del río Uruguay.

De esta manera, un equipo periodístico de EL PUEBLO, concurrió a la represa para dialogar con los delegados de Uruguay en dicho organismo y obtener “in situ” mayor información sobre la función de Salto Grande ante las crecientes del río Uruguay y una real apreciación de cómo se vive desde allí este evento natural que puede llegar a ser devastador si se produce en exceso.

Coordinada la entrevista, el pasado jueves nos recibieron en las oficinas de Salto Grande el Presidente de la Delegación Uruguaya, Ing. Gabriel Rodríguez, la vicepresidente Cra. Silvana Charlone y el tercer delegado Ing. Mauricio Paulo, quienes expusieron toda la información requerida por EL PUEBLO en una charla amena y fluida. Posteriormente una de las guías de Salto Grande (con más de veinte años en dicha tarea) volcó todo su conocimiento sobre la construcción de la represa y su función en la actualidad en un recorrido informativo por la zona, nutriendo aún más el conocimiento adquirido.

El recorrido implicó una visita muy próxima a la zona donde del vertedero mantiene las compuertas con una apertura de dos metros (su apertura máxima es de siete metros) evacuando alrededor de 22.000 m3/s.

Estar en ese lugar, observando la imponente fuerza del agua y el ruido abrumador de sus golpes sobre la chapa y el hormigón que conforman las compuertas del vertedero, genera  un impacto importante para todos los sentidos, al punto que se hace impensable poder imaginar hasta dónde puede ir el ingenio humano, para llegar a dominar la bravura de un río calificado como “indomable” hasta antes de la construcción de la represa. Crear obras de esta envergadura capaces de desviar la empecinada fuerza de la naturaleza y encauzarla en el destino que el ser humano le ha atribuido para su mejor explotación, es admirable.

A medida que la guía daba sus explicaciones sobre el funcionamiento y el mantenimiento de la mayor obra de ingeniería que posee nuestro departamento, no se podía más que pensar en la importancia de que cada pieza funcionara como está planificado que lo haga; y que cada tornillo tuviera la presión justa y necesaria, cobrando vital importancia la función de cada uno de los quinientos trabajadores que conforman toda la red de estructura global que significa Salto Grande.

No absorbe la creciente, pero mitiga sus efectos

Silvana Charlone indicó que Salto Grande está muy bien posicionado en cuanto a inversiones en la parte hidrológica. “Nuestra capacidad es de poder mitigar los efectos, pero si el agua que viene es mucha, la capacidad de maniobra es muy relativa, justamente  porque el embalse es chico, puede ser un factor que atenúe, si es una crecida pequeña puede ser que inhiba los efectos, pero si el agua que viene es mucha ya desborda las posibilidades que nosotros desde nuestra operativa y desde nuestras decisiones podemos manejar”.

LO IDEAL ES QUE EL VERTEDERO ESTÉ CERRADO

El vertedero se ubica en el medio de la central. Salto Grande tiene dos centrales gemelas, la mitad en la margen argentina y la otra mitad en la margen uruguaya, con siete máquinas de cada lado, y en el medio están las compuertas de vertedero que son 19 y hoy permanecen abiertas brindando además un espectáculo que no se ve a menudo, teniendo en cuenta el gran volumen de agua que pasa por allí que debido al desnivel forma una turbulencia acompañada de un ruido que provoca cierto temor para quienes tienen la posibilidad de observarlo de cerca.

La capacidad total de evacuación entre máquinas y el vertedero son casi 60 mil metros cúbicos por segundo.

El caudal de operación ideal para Salto Grande son 8.400 metros cúbicos por segundo, es decir que con ese caudal Salto Grande genera y no tira agua, por eso lo ideal es que los vertederos no estén abiertos porque “esa es energía que se pierde, es agua que tiras sin pasar por las máquinas”, indicó Charlone, “pero la idea es mitigar los efectos por eso se vacía de a poco el lago”.

RÍO MUY VARIABLE

El caudal medio histórico del río Uruguay son 4.300 metros cúbicos por segundo, “es un río muy variable, hemos tenido picos cercanos a los 40 mil metros cúbicos en el máximo y cercanos a los 400 y menos 400 metros cúbicos por segundo en el mínimo”, explicó el presidente de la CTM, al tiempo que citó como ejemplo el Río Paraná que es mucho más estable, ya que tiene un caudal casi permanente todo el año.

Eso se debe al régimen hidrológico, a las cuencas, al sistema de lluvias de la zona, a la geografía, entre otros.

La información de lo que sucede aguas arriba es sustancial

Cuatro puntos de control en la cuenca media e inmediata permiten saber siete días antes el agua que llegará

El Ing. Mauricio Paulo, tercer delegado de Uruguay en Salto Grande comenzó describiendo el cauce del río Uruguay  en sus tres cuencas: la cuenca alta, la media y la inmediata y los controles que existen en ella.

Aseguró que Salto Grande posee cuatro puntos de control que se ubican a 800, 600, 400 y 200 kilómetros respectivamente de la represa.

Éste, es uno de los aspectos colaterales de Salto Grande, que además de ser una represa instalada sobre el río cuenta con una red de estaciones hidrometeorológicas principalmente en la cuenca inmediata y cuenca media, que nutren de información al equipo de hidrología de Salto Grande sobre la lluvia caída y la altura del río en diferentes puntos de su recorrido.

“En esos puntos se cuenta con una información certera que es el agua que está corriendo por el río, se cuenta con información de la Agencia Meteorológica de Brasil y de las represas que están aguas arriba, pero también se incorporan los pronósticos meteorológicos y las lluvias imprevistas”, comentó Paulo.

En función de la lluvia caída en la cuenca media y alta del río Uruguay y del caudal de agua que viaja por el río a una distancia de unos 800 kilómetros de Salto Grande, se puede tener un tiempo de maniobra para prepararse para recibir esa masa de agua.

Esta previsión se logra con aproximadamente siete días de antelación a que el agua llegue a la represa gracias a la información de los puntos de control, pero a ésto se suma la variabilidad que las lluvias imprevistas puedan generar, por lo cual el informe se corrige a diario.

Sin embargo, la capacidad de regulación que tiene la represa no es tan grande, el lago de Salto Grande, por más que nos parezca que es muy grande no lo es tanto, como es el caso de la represa de Rincón del Bonete ubicada sobre el Río Negro.

PRONÓSTICOS A DIARIO

De esta manera, se realiza diariamente un relevamiento de la información que se procesa en los cuatro puntos de control con lo que estaba previsto que cayera de agua y lo que efectivamente cayó, constituyendo el caudal real de agua del río sumado a las nuevas predicciones, se actualizan los cálculos hidrológicos y se realiza una programación del despacho.

“Esta programación establece que vamos a generar tanta energía, el lago va a estar a tal altura, el caudal erogado será de tantos miles de m3/s y otros datos”, explicó el Presidente de la Delegación Uruguaya en Salto Grande Ing. Gabriel Rodríguez.

Sobre el manejo de esta información, agregó que “antes llegaba con un retardo importante, pero desde hace un tiempo está llegando de manera casi inmediata porque la automatización en las comunicaciones permite tener la información online”.

SE BAJÓ EL NIVEL DEL LAGO “COMO SI SE VACIARA UNA PILETA”

“Es como si se vaciara una pileta de a poquito para esperar el gran malón de agua que se viene y poder sostenerlo”, comenzó diciendo la vicepresidente de la delegación uruguaya en Salto Grande, Cra. Silvana Charlone, al explicar el procedimiento que se llevó a cabo en estos días.

“En esta ocasión, si no hubiéramos cooperado tendríamos una crecida mucho más abrupta y mayor, pero fue una decisión política de mitigar los efectos en la población lo que nos llevó a bajar el lago, aunque estemos perdiendo producción”, agregó Charlone.

“Si bien el agua que viene es mucha y vamos a tener que continuar volcándola hacia abajo vamos a tratar de impactar lo menos posible. Si no se hubiera actuado sin duda el impacto sería mayor, se habría inundado una zona más grande y afectando más gente.

Desde nuestro punto de vista la regulación es positiva, pero Salto Grande no evita las crecientes. En otras ocasiones cuando cae mucha cantidad de agua en una zona muy próxima a la represa hasta cierto punto podemos operar, pero más no, porque no podemos ir contra la naturaleza”, explicó Charlone.

“SE PRIORIZA LA SEGURIDAD DE LA REPRESA Y LA GENTE”

Sobre el accionar de Salto Grande, el Ing. Rodríguez, comentó que “al tratarse de una crecida del nivel de las aguas en la cuenca media y alta del río Uruguay, tuvimos un tiempo mayor para poder maniobrar y esperar esa agua, lo que nos permitió bajar el nivel del lago. Si el fenómeno se hubiera producido más cerca de la represa (en la cuenca inmediata), como sucedió en otras crecientes, al llegar mucha agua en un momento en que el nivel del lago es muy alto, se puede generar una abrupta crecida del río. Ante este tipo de fenómenos, Salto Grande prioriza la seguridad de la represa y de la gente”.

Consultado acerca de la posibilidad de que la represa corra algún tipo de riesgo en situaciones como  ésta donde se recibe mucha agua, Rodríguez lo descartó rotundamente y a propósito de esto indicó que “estamos lejos de una situación de emergencia”.

SOLO UN EVENTO ABRUPTO GENERARÍA UN MOVIMIENTO DE COMPUERTAS EN LA NOCHE

Sobre la posibilidad de que Salto Grande aumente la apertura de sus compuertas en la noche, Rodríguez explicó que la operación de la represa tiene su variabilidad según la demanda de energía. “En una situación normal, esa variación en la noche no puede ser tan importante como para impactar. Si hay un campamentista situado al borde del río, capaz que sí, pero estamos hablando de poblaciones que viven muy sobre la ribera del río. No puede darse por una operación de la central, salvo que venga un evento extremadamente abrupto como para que un movimiento de compuertas en la noche genere variaciones tan importantes”, aseguró.

GENERA 1/3 DE SU CAPACIDAD

El aumento del nivel de las aguas no va de la mano necesariamente con el aumento de la producción energética, explicaron los delegados.

“En condiciones normales (sin creciente) generalmente el aumento del nivel del río repercute en un aumento de la producción energética, pero en este caso puntual que estamos viviendo ahora el impacto ha sido a la baja porque al haber bajado el nivel del lago para esperar la cantidad de agua que viene, el río de la represa para abajo sube su nivel. De esta manera tenemos un lago más bajo de lo habitual y un río más alto de lo  habitual también, por lo cual la diferencia entre ambas alturas baja y eso implica una menor producción de energía. En estos momentos estamos previendo que vamos a producir un tercio de la capacidad de producción energética de Salto Grande”, comentó el Ing. Gabriel Rodríguez.

PRIMER SEMESTRE HA PRODUCIDO POR ENCIMA DE LA MEDIA HISTÓRICA

El  período de menor cantidad de agua para el Río Uruguay es entre noviembre y abril que es donde se tiene el caudal más chico y es cuando normalmente se hace el mantenimiento de la represa, “pero este año ya veníamos con caudales superiores a los normales porque inclusive la obra (para reparar la erosión) de la playa Las Cavas está parada, la íbamos a empezar en enero que es un período de menor caudal y empezó a llover, que desde el punto de vista energético fue muy bueno”, dijo Rodríguez manifestando que si bien no tenía los registros “ha sido un primer semestre donde Salto Grande seguramente está por encima de la media histórica en producción de energía para el primer semestre del año porque ha venido más agua de la habitual”.

Los salteños opinan acerca de la represa y las crecidas del río

La incidencia de la represa de Salto grande en relación a las crecidas del río Uruguay aguas abajo de la misma, ha sido siempre motivo de discusiones. Desde quienes opinan que esta incidencia es negativa, porque se larga una masa de agua de una sola vez y aún cuando se recorte lo que viene, ya se inunda solo con esa masa de agua. La verdad es que el sistema de información que posee hoy la represa permite manejar mejor los tiempos, evacuar la masa de agua paulatinamente sin que el río alcance el nivel que obliga a evacuar personas aguas abajo, pero no permite evitar la incidencia de las crecidas del río, porque para ello se necesita todo un sistema de represas y no una sola.

De todas formas, la población salteña hoy tiene una noción más exacta de la incidencia de la represa. Así lo revelan algunas de las expresiones que recabamos a nivel callejero.

José Pereira : «La represa

oficia de reguladora de las aguas»

José Pereira  – quien trabaja en una empresa privada – considera que la represa de Salto Grande es la gran reguladora de las aguas del río Uruguay.

«Unas de las funciones que tiene la represa es controlar la altura del río al sur… controla la altura del mismo aguas abajo, sobre todo cuando viene mucho volumen de agua desde el norte (Argentina y Brasil).

Se controla la altura dentro del embalse para que ello no repercuta en la generación de energía.

Justamente lo que ocurre ahora es que se debió bajar el volumen del embalse a fin de desagotar y esperar toda esa agua que viene desde el norte.

El fenómeno «El Niño» anteriormente pronosticado ya está provocando sus primeras incidencias en la zona en América y está previsto que de aquí a diciembre se reciba mucha agua no solamente de lluvia localizada, sino también aguas arriba».

«TODA OBRA TIENE SUS RIESGOS»

-¿Puede llegar a colapsar la estructura de la presa?

-»Toda obra tiene sus riesgos en lo que tiene que ver con estructuras.

Esta fue creada en la década del 70 y debe tener su actualización en las turbinas y el mantenimiento.

Los técnicos son los que en verdad van manejando el tema de la estructura y no solamente lo que respecta a evacuación de agua, el funcionamiento de la exclusa y comprobar si hay alguna grieta»

«LA REPRESA HA SIDO CONSTRUIDA POR UN GRUPO DE EXPERTOS Y ELLO BRINDA SEGURIDAD»

Alejandra Franchi Ojeda (Estudiante de Derecho)

«Sé lo del cántico popular que dicen que cuando se abren las compuertas o cuando las dejan más abiertas es cuando crece un poco más el río».

¿En cuanto a los riesgos?

«Riesgos supongo que siempre en todo existe…pero una represa se hace con un equipo de expertos, profesionales, ingenieros y ello brinda seguridad»

Marcelo (nombre ficticio)

«Sin lugar a dudas que su construcción ha favorecido a la región, pues ha permitido a lo largo de los años producir su cauce evitando desastres.

Pero con la naturaleza no se puede, el agua es impredecible y la lluvia en la cuenca y sus afluentes son impredecibles.

Todo dependerá de las maniobras que lleven a cabo los técnicos de CTM».

Ing. Gabriel Rodríguez, presidente de CTM Uruguay

El factor de la sensibilidad humana para la operación de la central siempre está presente

El ingeniero Gabriel Rodríguez afirmó que siempre estas situaciones de crecidas del Río Uruguay, como la anterior de 2009, “son situaciones donde nuestra obligación es generar en la interna el aprendizaje, ver qué cosas se pueden mejorar de lo que hicimos, porque hay un fenómeno de incertidumbre muy importante que es el que  dice a futuro la lluvia que va a caer, si se cumple o no, o se cumple en demasía y eso introduce la incertidumbre por encima del agua que ya tenés en el río.

Contra eso no se puede hacer mucho, porque no hay una ciencia exacta que calcule de manera precisa cuánto va a llover, pero a través de la introducción de nuevos sistemas, de nuevos programas, del manejo de información, lo que intentamos es reducir esa incertidumbre, al mínimo técnicamente posible y eso es un trabajo continuo que no se termina. Permanentemente el personal fundamentalmente de hidrología trabaja en ese tema, y se trata de integrar sistemas nuevos, programas nuevos, aprender de las experiencias anteriores, hay mucho de artesanal en esto más allá de eso.

El factor de la sensibilidad humana para la operación de la central siempre está presente, el conocimiento de la historia, de cómo se actuó en otras situaciones es importante”, indicó.“Por su parte la contadora Silvana Charlone indicó que en este período se han hecho inversiones importantes para mejorar los sistemas de predicciones y para integrar con más precisión todos los datos hidrológicos que van apareciendo. “En cuanto a la comparación de Salto Grande respecto a otras represas en materia de regulación, Rodríguez indicó que eso depende mucho del régimen hidrológico, explicó que no son situaciones muy comparables “pero nuestra obligación es que Salto Grande siempre esté en las mejores condiciones posibles, invertir lo que sea necesario para la renovación de los sistemas y las máquinas”.

INFORMACIÓN DE OTRAS REPRESAS ES FUNDAMENTAL

Los entrevistados indicaron que algo que se ha tratado de trabajar mucho es el aumento de la cantidad y calidad del flujo de información “porque no somos una isla en el río Uruguay, es importante tener la información de las otras represas que están aguas arriba, de los otros departamentos de meteorología de Brasil y de Argentina, ya que hoy por hoy la información es fundamental para cualquier cosa y con la existencia de Internet eso se facilita mucho. El acceso a la información en este tipo de situaciones es fundamental, porque saber lo que están viendo 800 kilómetros aguas arriba y los pronósticos de lluvia es muy importante”.

Juan Carlos Palacios

Cinco millones de personas habitan en la cuenca del río Uruguay  y se han construido ya tres represas

Recurrimos al ambientalista Juan Carlos Palacios para conocer las características de la cuenca del río Uruguay y todos los proyectos que inciden en el comportamiento del mismo.

¿Qué extensión tiene el río?

El río Uruguay tiene una extensión aproximada a los 1900 km.

¿Dónde se ubican sus nacientes?

Sus principales nacientes están el Morro da Igreja a 1800 metros sobre el nivel del mar, estado de Santa Catarina. Su cuenca hidrográfica tiene una superficie aproximada de 380.000 kilómetros cuadrados.

¿Cuántos habitantes hay en dicha región?

“En ella viven unos 5.000.000 de habitantes”.

Palacios reveló que en el curso del río Uruguay existen tres represas hidroeléctricas: Salto Grande, Itá y Machadinho.

PROYECTOS DE INCIDENCIA EN EL RÍO

Existen varios proyectos que seguramente en un futuro no muy lejano se irán concretando.

Para el riego de arroz se han construido centenares de represas la mayoría de las cuales están en Uruguay y sur del Brasil. Solamente en los departamentos de Artigas y Salto hay alrededor de 200 represas para riego de arroz principalmente.

El mayor impacto ambiental que incide directamente sobre crecidas es la sustitución de las selvas por áreas de cultivo.

Ello hace al desaparecer aquella vegetación natural que regulaba los flujos de agua sobre la superficie del suelo, la concentración de las aguas sobre los cauces del sistema hídrico se realiza en menor tiempo provocando inundaciones súbitas.

A partir de la confluencia del Cuareim, su cauce está ocupado por numerosas islas y bajos fondos rocosos; importantes afloramientos de basalto determinan los saltos Grande y Chico.

Aguas abajo se ensancha y corre con menor velocidad entre Paysandú y Fray Bentos.

El caudal del río en Salto es normalmente de 4.500 a 5.000 m3 por segundo, pero varía entre 30.000 m3/seg en las grandes crecientes y 500 m3/seg. durante el período de menor caudal.

Es prácticamente navegable hasta Salto Chico.

La principal utilidad del río es la provisión de energía hidroeléctrica.

El Alto Río Uruguay, corre por terrenos quebrados y haciendo un desnivel de unos 1.000 metros con caídas y rápidos que imposibilitan su navegación, en pleno Planalto basáltico de Río Grande do Sul.

En la sección denominada Medio Uruguay, siguen cascadas y rápidos como la Cascada de San Gregorio que suele unir las costas argentino-brasileña por medio de rocas que afloran a la superficie durante las bajantes.

También los denominados Salto Grande y Salto Chico son remarcados en esta geografía aunque hoy el Salto Grande se halla desaparecido bajo las aguas del embalse de la represa.

El Bajo Río Uruguay se distingue de las anteriores zonas por su morfología. En esta zona, el río se ensancha marcadamente debido a la naturaleza de la costa argentina, llegando a alcanzar unos 12 kilómetros de ancho.

La velocidad de las aguas que en el alto río es de unos 13 kilómetros por hora, se reduce a 2 Km. en el Medio Uruguay, favoreciendo las deposiciones sedimentarias que forman islas (unas 60 en el tramo Fray Bentos-Paysandú).

En el curso del río, entre la desembocadura del río Cuareim hasta Punta Gorda, se encuentran unas 140 islas, sumando entre todas una superficie aproximada de 20.000 hás. 37 quedaron sumergidas por el embalse Salto Grande.