Entrevista a Gabriel Mazzarovich. “Vázquez era el que iba a hacer temblar las raíces de los árboles”

Entrevista a Gabriel Mazzarovich. “Vázquez era el que iba a hacer temblar las raíces de los árboles”

Gabriel Mazzoravich tiene una larga experiencia como periodista en La República y en Guatemala, es director del semanario El Popular, órgano de prensa vinculado al Partido Comunista, desde 2010. Dialogó con EL PUEBLO sobre cómo quedó la interna frenteamplista luego del debate por el proyecto de regulación de la marihuana, el liderazgo en cuestionamiento de Tabaré Vázquez, el debate del relato oficial y el regreso de Amodio Pérez.
– Cuando se dio el debate en la Cámara de Representantes sobre la regulación de la marihuana, los diputados Darío Pérez y Doreen Ibarra realizaron críticas muy fuertes contra la interna del FA, sosteniendo que se trataba de un proyecto proveniente de la cúpula del Ejecutivo, que no hubo discusión en las Bases y que no se escuchó a nadie.
¿Estos cuestionamientos internos inciden de alguna manera en el FA o se trató de un hecho aislado como ocurrió con la discusión sobre la Ley de Caducidad o con el aborto?

– Son temas distintos. La Ley de Caducidad era un tema político de primerísimo nivel del FA definido en su programa y en todos lados, y ahí hubo una defección mucho menos entendible, mucho menos justificable que ésta. En el caso del aborto, por ejemplo, si bien no estoy de acuerdo con quienes plantearon sus diferencias, reconozco que hay un tema que cualquiera entiende de fe, de perspectiva personal, que hace que las cosas sean completamente distintas a lo de la Ley de Impunidad. En este caso hay una situación similar a la del aborto, en el sentido que hay alguna gente que tiene una perspectiva personal cerrada en torno al tema de las drogas.
Yo primero destaco que tiene que haber disciplina partidaria, si no, no sé para qué sirven los partidos políticos. Es mentira que no se discutió, se discutió hasta el hartazgo en la Mesa Política del FA, en las coordinadoras y en la bancada del FA, se discutió con varias organizaciones sociales, entre ellas la Organización Pro Derechos y un montón de gente más, así como también con gente que está en contra del proyecto. Es cierto que se trata de un proyecto polémico.
Para mí se trata de una buena ley en el sentido que avanza en la posibilidad de empezar a pelearle al narcotráfico su terreno. Yo nunca fumé marihuana, no estoy para fomentar la fumata de marihuana, no creo que esta ley lo haga. Creo que regulariza un mercado que existe, que hay experiencia en el mundo, buenas y malas, no sobre la marihuana sino sobre la droga en general. Por ejemplo, la regulación de la droga en Holanda funcionó muy bien y bajó mucho el consumo de droga, además de bajar mucho el impacto de salud del consumo de droga. Hay otros países donde no ha funcionado así. Está muy claro que la represión al narcotráfico pura y dura a través de la guerra contra el narcotráfico no funcionó en ningún lugar del planeta, ni en Estados Unidos, ni en México…
- Pero el diputado Carlos Gamou (FA) cerró el debate en la Cámara Baja sosteniendo que este proyecto no planteaba la guerra al narcotráfico.
– No, acá tenemos algunas medidas que tienen que ver con eso. Ahora, la actitud política de los compañeros no sé si está bien, que cuando voy a votar por disciplina partidaria se den todos los argumentos en contra, para eso tuve todas las instancias internas.
- En el caso concreto de Darío Pérez trascendió que de alguna forma intentó, con su postura, “extorsionar” al gobierno buscando el apoyo a su candidatura municipal en Maldonado o cargos. No se cree que lo que se buscó fue mejorar el texto del proyecto.
– No creo eso, por una razón sencilla que es la razón del artillero. Primero porque no creo que Darío Pérez esté en esas prácticas…
- No hay que olvidar la dura campaña que Pérez pierde con Oscar de los Santos, fue muy fuerte, se dijeron de todo.
– Fue sangrienta, sí, pero no fue solo la campaña, fue sangrienta también la oposición que le hizo a De los Santos durante la mitad del primer período de gobierno. Fue salvaje, hasta encabezó interpelaciones. Pero lo que yo digo es que hoy Darío Pérez no necesita de eso, el flaco De los Santos no puede ser candidato nuevamente, y de lejos Pérez es la segunda figura política de Maldonado por el FA. Así que no necesita que nadie le dé ninguna prebenda para disputar la intendencia, otra cosa es si gana el FA en Maldonado, eso ya depende exclusivamente de las urnas. Así que no veo la necesidad de tener que llegar a extorsionar a nadie para ser el candidato con más posibilidad de ganar, sinceramente no la veo.
También se metió mal con el presidente de la República. Se notó que estaba enojado con la interna.
– Está bien, todo el mundo está enojado, a nadie le gusta votar una cosa que no quiere votar, eso está muy claro. Es cierto que la nota general en el FA ha sido la disciplina, se han votado más de 200 leyes en los dos gobiernos del FA, y de esas 200 leyes creo que solo fueron unas 8 que la bancada no votó unida, o sea que la disciplina es increíble, pero reconozco que ha habido problemas. Tuvimos el caso de (Víctor) Semproni, también estuvo el caso de (Eduardo) Lorier con lo de Haití que no votó y de las PPP (participación público – privado) que tampoco la votó. O sea, hay diferencias que tienen que ver con el resquemor del gobierno. Para mí no da para mayores, incluso con el caso de Doreen Ibarra que tuvo una discusión en la misma interna de la 1001 (Democracia Avanzada)…

“Amodio es mucho más
que un traidor, el torturó”

- Lo de Ibarra fue menos aparatoso que lo de Pérez.
– Sí, claro, tienen estilos muy distintos. Doreen es un tipo de bastante más bajo perfil que Darío Pérez, además de un estilo mucho más orgánico, más respetuoso.
- Sigamos en la interna del FA, ¿está cuestionado el liderazgo de Tabaré Vázquez? Porque trascendió en su momento que Vázquez se habría quejado en la interna de la existencia de múltiples candidaturas.
– A veces me causa hasta risa este debate que se está planteando. El FA ha tenido más de un candidato siempre desde que Seregni dejó de ser candidato. Es más, Tabaré Vázquez para ser candidato tuvo que disputar internas con Astori siempre, y lo masacró. Recuerdo un discurso de Fernández Huidobro en un Congreso del FA en el año 94 cuando dijo que Astori era la propuesta revolucionaria para enfrentar al carilindo socialdemócrata que nos quieren imponer, para que vea cómo eran las cosas, esto fue textual en el Palacio Peñarol. Después eso se invirtió, y Vázquez era el que iba a hacer temblar las raíces de los árboles y Astori era la garantía de seriedad, de moderación para las capas medias espantadas con el radical de Vázquez.
Entonces, siempre hubo más de una candidatura. De hecho, venimos de una elección que disputaron Mujica, Astori y Carámbula, hubo tres, no dos. Soy de los que cree que el FA tiene que tener programa y candidato único, ahora, tampoco soy bobo, no alcanza con que yo quiera un solo candidato, si hay gente que quiere otro candidato, no veo drama. Tampoco veo en el horizonte, sinceramente te lo digo, con honestidad política, porque tampoco se trata de tirar un nombre, porque es hacer eso y además tiene que tener un respaldo mínimo que le permita hacer alguna disputa interna que tampoco sería ninguna tragedia. Solo espero que no suban de tono al santo botón. Hay gente que piensa que la oposición no existe, o sea que todo se discute y todos los cañonazos van a la interna del FA, y que a Tabaré se le pase eso de que estoy dolido y de que no estoy dolido, o sea, es parte de la política…
- Tabaré es de pegar portazos si hay algo que no le gusta.
– Sí. Pero veamos, el FA va a definir este tema de las candidaturas en noviembre. Ahí se va a ver, desearía tener una perspectiva de renovación generacional, no tengo la más mínima duda, la hubiera deseado tener ya en esta elección, donde Astori y Mujica son también gente muy veterana, pero no había alternativa. La alternativa que salió que era Marcos Carámbula que es más joven, salió tercero lejos, por destrozo. Aún así, con el tema de la edad y todo lo demás, los liderazgos políticos no se inventan, se construyen en base a la vida y a un montón de cosas. Uno puede tener todas las diferencias que quiera con Tabaré Vázquez, yo las tengo, pero tenemos que darnos cuenta que es un patrimonio político de la izquierda uruguaya y que además tenemos que tener el mejor candidato para ganar la elección, bueno, justamente, para eso son las elecciones.

RELATO OFICIAL Y AMODIO PÉREZ

- ¿Está en cuestionamiento el relato oficial del país por los medios masivos de comunicación?
– De alguna manera siempre estuvo. Creo que la discusión política, y por lo tanto ideológica, en los medios en Uruguay es de otro estilo completamente distinto al de Argentina, inclusive al de Brasil o al de Venezuela, que es salvaje. Tenemos un estilo, en algunos casos, más ponderado. Pero claramente si uno lee el diario El País, piensa que estamos en el peor Uruguay de la historia, siempre pasa algo malo. Yo trabajé en La República durante los gobiernos de Sanguinetti y de Batlle, no éramos tan terroristas como El País, no hacíamos esos títulos nefastos, para El País todos los días hay una tragedia, esa es una manera legítima de disputar el relato.
Ha habido otros episodios, como el de Gabriel Pereyra entrevistando en El Observador a Amodio Pérez como forma de debatir el relato a partir de personajes muy complicados. Amodio quiso hablar y embarrar la cancha, yo no culpo a Gabriel Pereyra por hacer la entrevista, fue legítimo desde el punto de vista periodístico. Yo no lo hubiera entrevistado…
- ¿Por qué?
– Porque Amodio es mucho más que un traidor y un mentiroso contumaz, él torturó y ayudó a fundar –lo dice en su carta- el organismo coordinador de operaciones antisubversivas, donde laburaron Gavazzo, Silveira, que me torturó a mí después. Es decir, es un impune, es un violador de Derechos Humanos, es un criminal de lesa humanidad. La Justicia debería pedir su extradición a España y juzgarlo como criminal, como terrorista de Estado, porque él ayudó a organizar el terrorismo de Estado.
Entonces, hay una disputa del relato, a pesar de todo lo que dice la derecha, no los medios, que dice que el relato de hoy es sesgado. Mentira, es sesgado pero para el otro lado, toda la vida fue sesgado. Por poner un ejemplo, hasta que ganó el gobierno el FA, la historia terminaba en 1970, de ahí hasta 1985 había un abismo insondable, nadie sabía qué había pasado. Con suerte en 1970 había programas escolares que terminaban en la Segunda Guerra Mundial o en la Guerra de Corea. Así que claro que hay un debate del relato, y creo que está muy desparejo, porque quienes tenemos una postura contraria a la postura hegemónica del relato histórico del Uruguay, no es que no tengamos espacios, los tenemos, pero son infinitamente menores que quienes defienden el relato anterior.

Entrevista de Leonardo Silva