La Costanera de Salto: es ¿reino de los violentos?

La Costanera de Salto: es ¿reino de los violentos?
Los jerarcas dicen que se trató de un caso aislado. Aunque reconocen que hay problemas todos los fines de semana, “o casi todos”, según ellos, pero admiten que situaciones como las vividas el pasado domingo 15, ocurren en forma puntual. En ese sentido, justifican que la policía haya actuado tarde porque la seccional 5ª, que es la encargada de brindar atención en ese lugar, tiene una jurisdicción muy amplia para prestar servicios y con un promedio de cuatro funcionarios por turno no puede hacer todo.
Pero la riña entre un grupo de salteños y tres jóvenes montevideanos que estaban en clara inferioridad numérica, y que dejó como saldo a un herido grave internado en CTI debatiéndose aún entre la vida y la muerte, en el Hospital de Clínicas de Montevideo, encendió la pólvora y la polémica sobre la seguridad en la movida nocturna de la Costanera Norte durante los fines de semana, se disparó.
¿Quiénes son los responsables de cuidar la ciudad y evitar desmanes? Según la regla, en Uruguay, es la Policía.
Aunque los jerarcas policiales consultados abren el paraguas y acusan que no son solamente ellos quienes deben evitar que ocurran este tipo de hechos, sino que además, los guardias de seguridad privados que contratan los distintos locales bailables, deben estar atentos para prevenir los hechos de violencia que se susciten tanto en el interior de esos boliches como en los alrededores del mismo y más si un hecho de estas características ocurre frente al local donde trabajan.
Pero incluso, cuando ya es tarde y los problemas comenzaron, para evitar que los mismos pasen a mayores, deben intervenir para disuadir este tipo de conflictos, más allá de su responsabilidad por la labor específica que están cumpliendo en ese momento, sino que por sobre todas las cosas, por su deber como vecinos de la ciudad de calmar los ánimos ante un hecho de estas características.
Empero, nadie intervino, el problema ocurrió, una persona resultó gravemente herida y al menos otras cuatro tuvieron lesiones de distinto tipo, según han  expresado, todo por una riña que comenzó en el interior de un local bailable y que se trasladó hacia el exterior del lugar, donde los guardias de seguridad dejaron a su suerte a los involucrados y tras ver las dimensiones a las que llegó el hecho denunciaron el caso a la Policía que llegó cuando pudo y cuando uno de los protagonistas presentaba heridas ya de gravedad.
El caso suscitó el debate y hoy nadie se hace cargo y todos se sacan chispas. En el siguiente informe de EL PUEBLO, presentamos algunos de los problemas que se han suscitado en los últimos tiempos en la movida nocturna de la Costanera Norte, la palabra de quienes están a cargo de la seguridad, así como también, algunos de los aspectos que dejó entrever como foco de problema el último conflicto de notoriedad por la gravedad del episodio.
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Los jerarcas dicen que se trató de un caso aislado. Aunque reconocen que hay problemas todos los fines de semana, “o casi todos”, según ellos, pero admiten que situaciones como las vividas el pasado domingo 15, ocurren en forma puntual. En ese sentido, justifican que la policía haya actuado tarde porque la seccional 5ª, que es la encargada de brindar atención en ese lugar, tiene una jurisdicción muy amplia para prestar servicios y con un promedio de cuatro funcionarios por turno no puede hacer todo.

Pero la riña entre un grupo de salteños y tres jóvenes montevideanos que estaban en clara inferioridad numérica, y que dejó como saldo a un herido grave internado en CTI debatiéndose aún entre la vida y la muerte, en el Hospital de Clínicas de Montevideo, encendió la pólvora y la polémica sobre la seguridad en la movida nocturna de la Costanera Norte durante los fines de semana, se disparó.

¿Quiénes son los responsables de cuidar la ciudad y evitar desmanes? Según la regla, en Uruguay, es la Policía.

Aunque los jerarcas policiales consultados abren el paraguas y acusan que no son solamente ellos quienes deben evitar que ocurran este tipo de hechos, sino que además, los guardias de seguridad privados que contratan los distintos locales bailables, deben estar atentos para prevenir los hechos de violencia que se susciten tanto en el interior de esos boliches como en los alrededores del mismo y más si un hecho de estas características ocurre frente al local donde trabajan.

Pero incluso, cuando ya es tarde y los problemas comenzaron, para evitar que los mismos pasen a mayores, deben intervenir para disuadir este tipo de conflictos, más allá de su responsabilidad por la labor específica que están cumpliendo en ese momento, sino que por sobre todas las cosas, por su deber como vecinos de la ciudad de calmar los ánimos ante un hecho de estas características.

Empero, nadie intervino, el problema ocurrió, una persona resultó gravemente herida y al menos otras cuatro tuvieron lesiones de distinto tipo, según han  expresado, todo por una riña que comenzó en el interior de un local bailable y que se trasladó hacia el exterior del lugar, donde los guardias de seguridad dejaron a su suerte a los involucrados y tras ver las dimensiones a las que llegó el hecho denunciaron el caso a la Policía que llegó cuando pudo y cuando uno de los protagonistas presentaba heridas ya de gravedad.

El caso suscitó el debate y hoy nadie se hace cargo y todos se sacan chispas. En el siguiente informe de EL PUEBLO, presentamos algunos de los problemas que se han suscitado en los últimos tiempos en la movida nocturna de la Costanera Norte, la palabra de quienes están a cargo de la seguridad, así como también, algunos de los aspectos que dejó entrever como foco de problema el último conflicto de notoriedad por la gravedad del episodio.

Insp. Gral. (r) Carlos Ayuto

Jefe de Policía dijo que “hay seguridad” en la Costanera y que usualmente el lugar “es tranquilo”

Para el Jefe de Policía de Salto, el inspector general retirado, Carlos Ayuto, cuando se produjo la riña en la Costanera Norte, el pasado domingo 15 de julio, en la que una persona terminó internada en CTI con graves lesiones en su cabeza, sus policías actuaron dentro de los márgenes que tenían para hacerlo, es decir, llegando en el momento en que fueron llamados y en el tiempo que su tarea, de atender a miles de habitantes con tres a cuatro funcionarios en un móvil por turno, se lo permitía.

01112 013Consultado sobre los temas de seguridad en la Costanera y el caso de la riña que conmocionó al país días pasados, el máximo jerarca policial local también dijo que hay que tener en cuenta, que el conflicto “no se dio en el medio del campo, sino en la vereda de un local bailable, en cuyo interior se había originado el incidente”, y que cuando esto ocurrió, los funcionarios de seguridad privada del local “los sacaron a la calle y dejaron que se arreglaran allí. Pero estaban en la vereda del boliche y tendrían que haber actuado para frenar la pelea y avisar con tiempo a la policía de lo que estaba ocurriendo, sin embargo, lo hicieron mucho tiempo después”.

NO HAY MAGIA

Por esta razón, Ayuto dijo que “no todo pasa por la Policía, no somos magos que vamos a terminar con todos los problemas, vamos cuando se nos llama, pero mientras no podemos adivinar lo que está pasando. Y acá hay responsabilidad de la gente de seguridad de los locales que debieron por lo menos denunciar el caso cuanto antes”.

No obstante, dejó entrever que este tipo de problemas “no se dan asiduamente”, sino que indicó que se trata de “casos aislados”. Más allá de esto, el hecho es preocupante y sobre todo teniendo en cuenta que la policía realiza operativos de seguridad en momentos en que las fechas lo ameritan. “Lo que pasa que en las fechas especiales, como las fiestas tradicionales, la Noche de la Nostalgia o semana de turismo, hay una confluencia muy importante de personas que llegan al lugar”, dijo el jerarca policial.

Aunque destacó que la concurrencia a la movida nocturna los fines de semana, “es relativa”. Señaló que muchas veces van miles de personas y en otros casos no tanto. Pero que la situación de seguridad por lo general “es buena”.

Ayuto manifestó que en ese sentido “hay patrullaje por la costanera, hay policías que recorren el lugar, independientemente de los que son contratados como 222 en los locales bailables, y hay seguridad en la Costanera. Pero hay que destacar que usualmente el lugar es tranquilo, no es un lugar de riesgo y este tipo de hechos como del que estamos hablando (la riña) es algo puntual, no pasa siempre”.

NIVEL ÓPTIMO

“En Salto tenemos un nivel de seguridad que no podemos perder, que es bueno a nivel país, en proporción a la población y a la capacidad de respuesta que tiene la policía, y que en ese sentido, nosotros sabemos que debemos cuidar vigilando y actuando en los momentos que son oportunos”, señaló.

No obstante, la Policía de Salto cuenta con unos 600 efectivos policiales de los cuales, cerca de la mitad son los que están destinados a patrullar las calles. Mientras que la otra parte se deriva en las distintas reparticiones que tiene la Policía como los grupos de apoyo, la Brigada Antidrogas, la Dirección de Investigaciones, Violencia Doméstica, tareas administrativas y policía comunitaria.

A esto, hay que descontarle los policías que están de licencia reglamentaria, por enfermedad, libres en sus casas y las bajas por retiros que se dan cada año que usualmente, superan al número de ingresos.

“Esto genera un impacto negativo en la cantidad de uniformados destinados al patrullaje, en momentos en que la población local ha crecido en forma considerable. Los barrios se han multiplicados y la degradación de valores en la sociedad ha generado problemas de convivencia bastante serios, que después se ven reflejados en problemas como el que vivimos de una riña entre varios jóvenes que terminó con uno de ellos internado en CTI”, contó el jefe de Policía de Salto, Carlos Ayuto.

Individualizan a los revoltosos y los sancionan en forma colectiva

Guardias divulgan sanciones que adoptan ante un conflicto para que se cumplan en todos los boliches

Los guardias de seguridad privado usan códigos entre ellos, más allá del local bailable al que pertenezcan, con la finalidad de poder identificar los problemas que se registran entre los concurrentes a los distintos locales bailables. Para esto EL PUEBLO dialogó con el empleado de un local bailable quien comentó aspectos de la tarea que realizan.

01112 063Detalló la modalidad de sanciones que se les impone a las personas que participan de hechos violentos y de cómo operan en conjunto con la finalidad de poder penar a los revoltosos, como medida sancionatoria entre todos los boliches participantes.

LAS GENERACIONES MÁS JÓVENES

Según explicó a EL PUEBLO un funcionario de seguridad, que desempeña tareas como tal desde hace muchos años, y que prefirió no ser identificado pero que fue consultado para este informe, “aunque las generaciones cambian cada 5 años aproximadamente los gurises que salen, siempre son los mismos, y se sabe quienes son”, sostuvo con la finalidad de identificar a los más revoltosos y separar del ambiente a quienes simplemente salen a divertirse. “Ahora las edades oscilan entre los 16 y los 20 años de edad, son muy jóvenes, más audaces y se creen que se llevan el mundo por delante”, aclaró desde su punto de vista.

Asimismo señaló que tanto como los jóvenes se actualizan en todo lo que ocurre en la noche salteña, también ellos como guardias de seguridad lo hacen.

Catalogando a quienes cumplen la misma tarea como “una familia”, haciendo referencia a que si un joven es sancionado en uno de los boliches que conforman la movida nocturna, porque protagonizó algún tipo de problema y fue expulsado, esa misma sanción la hacen cumplir en los demás boliches con la finalidad de evitarse problemas también ellos, y aseguró que cuando llevan a cabo esta medida, la misma “arroja buenos resultados”.

Por otro lado, dijo que “la cantidad de personal depende de las personas que está previsto que asistan al boliche”. Ya que sostuvo que con el advenimiento de los nuevos medios tecnológicos, esto les permite saber con antelación la asistencia que podrán tener esa noche.

“La mayoría de los jóvenes compra las entradas que se venden con anticipación a través de las redes sociales y entonces ya cerca de las ocho de la noche calculamos la cantidad de jóvenes que asistirán, y entonces ahí vemos cuánto personal es el que vamos a necesitar”, dijo el empleado de uno de los locales bailables.

LA DROGA

No obstante, dijo que el consumo de drogas en Salto se ha incrementado notoriamente, y admitió que este problema, es uno de los disparadores para que ocurran incidentes adentro de los boliches nocturnos.

Aunque señaló que en general, los conflictos son disuadidos por el personal de seguridad de un boliche antes que pase a mayores y comenta que “líos (adentro de los locales bailables) siempre hubo”, señalando que esto no ha cambiado en los últimos años.

Por otro lado, el informante sostuvo que la seguridad del boliche tiene como objetivo, la prevención de los incidentes “dentro del local” bailable. Pero afirmó que si “ocurriera un incidente afuera, teniendo en cuenta que muchos empleados de seguridad son policías, dentro de las posibilidades que tienen de actuar pueden tomar intervención”.

Añadió a su vez que “la policía siempre está, aunque es difícil estar en el momento justo cuando ocurre algo”.

EL GUARDIA TIENE POTESTAD PARA DISPONER SI ALGUIEN ENTRA O NO

Asimismo, el guardia de seguridad consultado para este informe, indicó que si un joven está penado por “armar lío” dentro del boliche, y no puede ingresar por dos o tres fines de semana, porque así lo dispone el jefe del personal de seguridad de cada boliche, “que es el que tiene la potestad ante el dueño del local de no dejarlo ingresar, si lo considera necesario”, la medida se cumple a rajatabla.

Porque entienden que es una manera de educarlos para que no sigan cometiendo hechos de esta naturaleza. Y sostiene que la medida tiene un alto nivel de acatamiento entre los penados.

Indicó asimismo el guardia consultado por este diario, que “además, cuando una persona es expulsada por otro guardia de seguridad, éste debe informar al jefe del personal de esta tarea, de quién se trata, para poder individualizarlo al sancionado, y debe esgrimir los motivos por los cuales lo expulsó del local bailable.

Señaló que esa información se procesa con el encargado de la seguridad del boliche, con la finalidad de que éste disponga si debe proceder o no la medida de sanción que se le pretende imponer.

Ángelo Volpi, con más de 25 años en el ejercicio de la Seguridad

“Es un tema que se está manejando mal, por falta de capacitación y apoyo de dueños de locales bailables”

Angelo Volpi Lahirihoy tiene en su haber más de 25 años de experiencia como trabajador de la Seguridad, ha realizado varios cursos de capacitación en el país y en el exterior.

Volpi asegura que a menudo se dan circunstancias de violencia en discotecas y boliches, pero no todos salen a la luz pública.

“Todos los fines de semana hay problemas… a veces no se dan dentro del baile o si ocurren allí no se les da resonanciaMovida1porque no hay denuncia, la Policía no se entera y si se entera hace oídos sordos” – declaró.

Considera que los boliches en Salto “se están manejando mal con el control por parte de las autoridades”.

Muchas de las situaciones violentas que se dan en la costa y en los boliches nocturnos no son denunciadas… los dueños de los locales se están manejando mal con la Seguridad.

“Se está manejando mal la Policía, pues muchos de ellos están trabajando en los locales y no pueden actuar, porque no están dentro del 222, están desarrollando las tareas de guardia de seguridad siendo policías, viéndose limitados en sus movimientos”.

Ángelo Volpi opina desde su experiencia que no está mal que la Policía pueda trabajar como guardias de seguridad, pero “deben hacerse responsables”.

No cualquiera puede ser guardia de seguridad o policía, no hay una buena capacitación.

“En este momento en Salto existen solamente tres personas que están debidamente capacitadas, que han trabajado en espectáculos públicos, recitales, desfiles y como guardias personales”.

– ¿Se ve más violencia que en años anteriores?

– “Pienso que no… el problema radica en que de la forma de trabajo se tiene que hacer cargo el boliche.

Todo el mundo sabe cuales son las personas problemáticas que siempre generan disturbios, lo que generalmente llegan tomados y arman líos.

Los que trabajan en la seguridad saben quienes son.

Los guardias de seguridad tienen que contar con el apoyo de los dueños de los locales bailables… no pueden dejar entrar a las personas causantes de problemas, por unas pocas entradas.

– ¿El guardia no tiene la potestad absoluta?

– “No… por eso el encargado de la seguridad, debe contar con la mano derecha del dueño.

Cuando el guardia dice él no entra y el dueño debe asentir y no meterse, entendiendo que éste está haciendo correctamente su trabajo.

Si lo hace bien, salva la mitad del baile.

LOS QUE LLEGAN A LAS 4 DE LA MAÑANA ALCOHOLIZADOS “HAY QUE PONER MANO DURA”

Uno de los grandes problemas se genera a raíz de que muchos ingresan a los bailes alrededor de las cuatro de la mañana alcoholizados lo que los desinhibe de muchas cosas.

“De drogas ni hablar… la podemos advertir en la calle a diestra y siniestra… es solo ir a la placita del puerto.

Si nos sentamos a tomar mate podemos ver que se están armando los porros o con la bolsita de nylon.

También la cocaína sigue circulando pese a los controles.

Hay que poner mano dura… se han hecho muchas capacitaciones, pero seguimientos… autorizaciones…

La Policía tiene que estar apoyada por los jueces.

No hay un nivel de especialización como en Crimen Organizado que ha venido recientemente de Montevideo. Estamos muy limitados” – enfatizó Volpi.

UNA PROBABLE SOLUCIÓN

Una muy buena medida – a su entender – se adoptó en Argentina desde hace más o menos dos años.

“Los boliches deben abrir las puertas para que la gente ingrese a las 11 de la noche, a las dos de la mañana se cierran las puertas y no puede entrar nadie más.

Los bailes son hasta las 6… a las 4 y media 5 la capacidad del boliche debe estar a menos de la mitad.

A esa hora la música debe bajarse de volumen y el nivel… entrar con melodías o cumbias lentas.

La gente entonces se va retirando despacio.

En Argentina esta medida ha dado muchísimos resultados, a aquellos lugares que la respetan. También han multado y clausurado muchos lugares por no seguir las reglas”.

Si el dueño del local infringe las infringe, primeramente le llega una multa… ya por segunda vez, directamente se le cierra la discoteca o boliche.

Últimos años dejaron un muerto y un herido de bala en la movida nocturna

Agredido en la riña de la costa dijo que fracturas sufridas le depararán dos meses de recuperación

“Voy a ir porque quiero hacerlo por mi amigo”, dijo anoche a EL PUEBLO uno de los denunciantes de la riña ocurrida el pasado domingo 15 de julio en la Costanera Norte, refiriéndose a la medida dispuesta por el juzgado penal de 4º Turno, que ordenó la reconstrucción del hecho para el martes 31 en horas de la tarde. Algo que asumió, debido al estado físico y emocional en el que se encuentra que “no será fácil, pero tengo que hacerlo”.

Cuando Martín Colombo vino a Salto junto a dos amigos a pasar un fin de semana, no sabía que el desenlace sería terminar protagonizando una riña en la que uno de sus compañeros terminó gravemente herido y aún permanece internado en CTI de la Médica Uruguaya en Montevideo.

El hecho tuvo una repercusión a nivel nacional que resultó de vital trascendencia para el andamiaje del caso en la órbita judicial. “A nosotros nos parece bien que se haya dado a conocer el caso, porque las cosas que pasan tienen que informarse, más cuando ocurren estos hechos, que son de mucha violencia”, dijo Colombo a EL PUEBLO.

El joven consultado por este diario, dijo que en su caso, presenta lesiones como el de una fractura que según dijo “le llevará dos meses en curarse. Además estoy yendo al otorrinolaringólogo para sanar mi lesión de oído”.

Sin embargo, Colombo dijo estar convencido de tener que venir a Salto el próximo martes para la reconstrucción del caso, y de esa manera poder aportar algunos elementos a la Justicia e identificar a sus agresores.

El caso fue el disparador del replanteo de los temas de seguridad en la Costanera Norte al más alto nivel jerárquico de la Jefatura de Policía. Al principio denotaba ser un “lío más”, pero después los funcionarios consultados dijeron que “el caso generó una polémica que debe ser reconsiderada”.

Si bien los hechos violentos no ocurren con frecuencia en la movida nocturna, la Costanera Norte ha sabido ser escenario de hechos sangrientos.

OTRO HECHO

En noviembre del año pasado, un joven resultó baleado y su heridor fue enviado a la cárcel por un delito de tentativa de homicidio. Se trató de un delito bastante complejo por la severidad del caso, sobre todo por la utilización del uso de un arma de fuego para cometer una lesión a una persona con la que al parecer, no había habido ni siquiera una disputa.

No obstante, el juez lo envió a prisión, al tiempo que el caso del joven herido dejó en evidencia, ya en esa oportunidad, la falta de seguridad que existe en la movida nocturna de la Costanera Norte, donde no había operativos para prevenir este tipo de incidentes.

Ese hecho había ocurrido a la salida de un local bailable, sobre las 6:20 de la mañana de un domingo, frente a un local bailable de la Costanera Norte, allí se encontraba una persona herida de arma de fuego. Al llegar al lugar, los funcionarios divisaron a un hombre que se encontraba “semi inconciente”, por lo que fue trasladado de urgencia al Hospital donde quedó internado en C.T.I. de dicho nosocomio.

El joven de 25 años que protagonizó este caso, había sido herido de un balazo. También en este caso, los efectivos de la Seccional Quinta de Policía concurrieron tras ocurrir el incidente y se encontraron con una moto incinerada, la que fue sofocada con apoyo del personal del Destacamento de Bomberos. La Policía realizó una exhaustiva búsqueda por la zona, localizando luego al heridor que fue procesado por la Justicia.

Un año antes, un joven hirió a otro de una puñalada y lo mató, tras mantener con el mismo severas desavenencias a la salida de un local bailable. Fue en agosto del 2010. En el mismo lugar donde tiempo después fue herido de bala el joven señalado más arriba.

En este último caso, luego de ingerir bebidas alcohólicas, los dos protagonistas del caso se tomaron a golpes de puño y uno de ellos le asestó una puñalada mortal a su contrincante.

Este tipo de hechos son considerados aislados por la Policía, aunque cuando ocurren generan conmoción en la opinión pública. Si bien la Policía lleva adelante operativos de seguridad con decenas de policías durante las fechas especiales del año, el caso es que actualmente, no se cumplen operativos que permitan el patrullaje intenso por la zona y la prevención en ese sentido, de actos de violencia como los ya registrados.