La industria salteña ¿nostalgia o esperanza?

La industria salteña  ¿nostalgia o esperanza?

Salto tuvo y tiene actividad industrial.
En su momento fue decisiva, hoy es importante, pero en general, nunca llegó a ser el punto central de su economía donde prevalece la producción agropecuaria, la horti-frutícola y en particular la citrícola.Muelle-La-Caballada
Si bien nuestro país se caracterizó desde los inicios de la vida moderna por ser productor de materias primas, cabe subrayar que la industria ha sido el motor del desarrollo en el transcurso de la historia y es muy dudoso admitir que una país o región prospere si solamente es productora de «commodities».
Más allá de eso, la industria como transformadora de la materia prima todavía vive en el departamento, quizás no con el auge con que se la vio a comienzos del siglo pasado.
Al conmemorarse el pasado 12 de noviembre el día de la industria, tal vez sea el momento de preguntarnos porque eso se fue dando así.
En el presente informe, EL PUEBLO busca reflejar la opinión de quienes están vinculados al sector y a través de su óptica analizar si esa nostalgia por la industria salteña puede convertir la esperanza en realidad.

«Salto necesita industrializarse muchísimo más», señaló el
Esc. Enrique Cesio, aunque reconoció que «no es nada fácil»

En Salto, la primera expresión de transformación de un producto básico en otro de superior entidad, se produce ya a comienzos del siglo XIX con alguna modestas instalaciones saladeriles, incluso sobre el propio Daymán. El Impulso vital lo dará Pascual Harriague,junto con su hermano Juan, con «La Caballada». De paso, habría que señalar que quien trajo a Saturnino Ribes (luego ver Astilleros) y a Esteban Gautrón (floricultura) fue precisamente Harriague. Debe añadirse el mérito de la introducción de la bodega con su Tannat, símbolo nacional de la vitivinicultura.Cesio1
Poco después se forma «La Conserva», hasta con su propio embarcadero.. Poco se sabe de que en un momento determinado George Dickinson y su hermano Alfred, adquieren ambos centros fabriles y se convierten en los dueños del tasajo en la zona.
Esa producción y la corriente migratoria proveniente de Italia, Francia y otros países, provocaron la aparición de las compañías fluviales, en particular las de Saturnino Ribes, que no conforme con navegar, fabrica, repara y calafatea barcos formando en la zona del «Pueblo Nuevo», otro centro industrial de trascendencia vital. El querido barrio Cerro es hijo de esa actividad.
En el último cuarto de siglo surgen las dos líneas ferroviarias. El Midland y el Noroeste, cuyas estaciones aun se conservan, evidentes patrimonios. El ya iniciado proceso metalúrgico a pequeña escala, se traduce en los talleres del FFCC, donde nacerá hecha toda en Salto, la famosa locomotora «La Criollo», primera máquina construida en Sudamérica. Allí está como testimonio industrial posible.
El cuarto punto de la industria local tiene referencia a la vitivinicultura. Muchos se extrañan cuando se señala que en el Salto de comienzos del siglo XX había casi cien bodegas, comenzó diciendo el Esc. Enrique Cesio al recordar la historia industrial salteña.
UN SIGLO XX DISTINTO
Lentamente, en un ocaso inexorable, esos cuatro elementos comienzan a disminuir su trascendencia. Los vinos por una epidemia de filoxera y por la incapacidad de los químicos capitalinos de aceptar como natural, el índice de azúcar por litro de la producción salteña (hoy un hecho comprobado, la fruta de Salto contiene más azúcar natural).
Desaparece Ribes, el ferrocarril compite, los barcos empiezan a decrecer en cantidad. Mihanovich no consigue mantener la rentabilidad.
Cesio, no se priva de recordar dos hechos personales. Uno, cuando a mediados de los 40,viajó con sus padres por el río Uruguay y pudo apreciar la Meseta por primera vez, navegando en el «Ciudad de Salto». Dos, cuando llegaban las barcazas de carga pesada para la ferretería de su padre y él iba con los carros a caballo que traían la mercadería desde el puerto. «Alguna vez ,alguien me va a tener que explicar porque ahora no se puede hacer eso, ¿será que aparecieron piedras nuevas en el fondo del río?», dijo Cesio con un humor irónico.
Los astilleros y talleres ferroviarios desaparecieron. Mientras todos nos vanagloriábamos de la bella época de los 50, la dura realidad mostraba que el Salto industrial del siglo anterior ya no era igual. Pero no se debe ser injusto, hubo expresiones importantes. Pons y Palet empezaron una metalurgia fabricante de motores, la primera fábrica de hielo, Marelli hacía ventiladores eléctricos de techo: la industria de las marmolerías y cerámicas; «y yo me animaría a señalar el emporio de Urreta SA con su agua mineral, sus refrescos, chacinados, licores, caramelos, aceite de oliva, lamentablemente desaparecido», agregó.
Después, se consolidó en la vieja «Caballada», un frigorífico que es importante fuente de trabajo y divisas. El tercer núcleo duro es la industria citrícola, más allá de sus vaivenes, así como los buenos intentos de producir vinos de calidad que ha venido en crecimiento. Donde sí hay un aporte importante es en el turismo termal. «Pero, ¿qué pasará ahora en este siglo?, esa es una legítima pregunta», precisó Cesio.

ESPERANZA
«La esperanza es un resorte del alma para no perder el ánimo. Sin embargo, en el duro mundo de las economías, Salto necesita industrializarse muchísimo más. No es nada fácil. El complejo tema exige ingenio, tecnología, mano de obra especializada, transportes rápidos y baratos, planificación a largo plazo y coordinación de autoridades, capacitación obrera y criterio moderno empresarial. Y la plata, amigos, la plata que arriesga. ¿Imposible?, no, jamás. Luchemos por hacer de la esperanza una realidad», concluyó Cesio

Exportaciones de industrias manufactureras salteñas no alcanzan los U$S 150 millones
2016 está un 20% por encima de los registros de 2007, pero a su vez un 20% por debajo del record de 2011

EL PUEBLO recurrió al asesor del Centro Comercial e Industrial de Salto en esta materia, el Cr. Gabriel Ferrere, titular de la firma “Gabriel Ferrere & Asociados”, quien en la oportunidad contó con la participación de la Ec. Silvana Carve Ferrere.

- ¿Cuál es la realidad de la industria en nuestro departamento? gabriel-ferrere
– La carencia de datos actualizados sobre la estructura productiva a nivel departamental es uno de los principales déficit de información que tiene el país al momento de intentar realizar evaluaciones y elaborar estrategias.
Debido a ello, una aproximación posible a la situación actual de la industria es analizando: la evolución del empleo, el número de empresas, evolución de exportaciones manufactureras, de los que se disponen de datos recientes.
En cuanto al empleo, la industria manufacturera ha ocupado en los últimos 10 años en torno al 10% del total de ocupados en el departamento (unas 5000 personas), aunque muestra una cierta tendencia a la baja en los últimos años (ubicándose en 8,5% en los últimos años). Sobre el número de empresas registradas, el número de empresas industriales del departamento más que se duplicó entre 2005 y 2015, pasando de 149 empresas a 337.
En un contexto de crecimiento generalizado del número de empresas formales del departamento, igualmente el ritmo de creación de empresas industriales fue algo más rápido pasando de representar el 3,6% a ser el 5,8% del total de empresas.
Un aspecto positivo a destacar es que el departamento presenta cierta diversificación industrial. Las principales actividades industriales del departamento son elaboración de otros productos alimenticios, procesamiento y conservación de frutas y vegetales, procesamiento y conservación de carne y elaboración de productos lácteos. Todos sectores agroindustriales. Respecto a la evolución de exportaciones manufactureras, en base a datos de la Aduana hemos elaborado un indicador que demuestra la evolución durante la última década de las exportaciones del departamento. Las mismas corresponden a las siguientes empresas locales: Cledinor (La Caballada), Indulacsa, Citrícola Salteña, Gamorel, Evamel, Noridel (Guarino), Somicar (FrigoSalto), Sidercol (Frigorífico Daymán), Nolir (Jugos Caputto) y Antonio de Souza e Hijos. En el año 2016 las exportaciones de las industrias manufactureras salteñas no han alcanzado los U$S 150 millones. Podemos observar que el año 2016 está un 20% por encima de los registros del 2007, pero a su vez un 20% por debajo del record del 2011.

- ¿Qué genera en la economía local en cuanto a puestos de trabajo y exportaciones?
– Como mencionáramos anteriormente, los puestos de trabajo en la industria manufacturera de Salto pueden estimarse en torno a las 5.000 personas ocupadas. Es el tercer sector en importancia, detrás del sector primario (12.200 personas) y del comercio (10.400 personas), con un nivel de ocupación similar al de la enseñanza (4.700 personas).
Tomando como referencia los proyectos de inversión promovidos, Salto es un departamento que ha registrado en términos generales una baja captación de inversiones de la industria manufacturera, donde sí ha logrado muy importantes inversiones en los últimos 4 años es en la Industria de la construcción y en energía renovables.

- ¿Cuáles son las dificultades para una industria uruguaya?
– Las dificultades que enfrenta la industria salteña: altos costos internos, baja productividad, necesidad de una mejor infraestructura.

- ¿Cuáles son los desafíos de la industria salteña?
– Entendemos que los tres principales desafíos para la industria local son apoyarse en el novel Plan Nacional de Competitividad para lograr apoyo a nivel nacional en infraestructura y otras áreas para poder revertir una tendencia alarmante.
Aumentar la productividad mediante la capacitación y formación de mano de obra y promover redes de empresas o proyectos asociativos para invertir, producir o comercializar.

Carlos Alberto Vargas, una vida en el mundo frigorífico
“La industria de la carne, siempre tendrá su puesto de preferencia”

El Técnico Agropecuario Carlos Alberto Vargas, es una importante y autorizada voz en el quehacer frigorífico local, nacional y regional.Con una vasta trayectoria en el tema cárnico, ha visto perdurar y florecer la industria en nuestroCarlos Vargas departamento, siendo un protagonista de primera línea, continuando con la tradición iniciada en tiempos de Pascual Harriague, y que tanto ha caracterizado a nuestro medio.Hoy, alejado ya de su querida “La Caballada”, continúa siendo una consulta imprescindible para encarar todo lo relacionado a dicho mundo, no solamente en Uruguay, sino que también en la región.

¿Qué importancia ha tenido en nuestro departamento la industria frigorífica?

Sin duda alguna que mucha. Y en lo que respecta específicamente al Frigorífico “La Caballada”, donde trabajé una importante parte de mi vida, y del cual ya me encuentro alejado, pero sigo sintiendo muy cerca; le puedo decir que, no sólo a nivel departamental, sino que a nivel regional y nacional, tuvo y tiene una importancia primordial. Para Salto y regionalmente, “La Caballada” es muy importante, porque abarca todo lo que es Artigas, parte de Tacuarembó, Salto, Paysandú, etc., siendo una de las tres o cuatro mejores plantas del país sin lugar a dudas.
En cuanto a su antigüedad, el frigorífico tiene la base del Saladero “La Caballada” que fundó Don Pascual Harriague en 1860. En 1963, los hermanos Pico y José Luis Dutra, compraron el viejo saladero “La Caballada” a Don Pedro Solari y a la Sociedad Saladeril Salteña, de cuyo grupo tuve la oportunidad y la fortuna de participar, y se comenzó la remodernización de la planta del viejo saladero, que para ese entonces llevaba unos 10 o 15 años parado, a lo que es hoy, una de las plantas de punta del país. Nosotros en algunos momentos intentamos embarcar por el río, cuando la Administración de Aduanas intentó utilizar el río como medio de transporte; recuerdo que hicimos varios embarques, pero, lamentablemente, había lentitud en los procesos y los costos aumentaban considerablemente; entonces, tuvimos que dejarlo.

¿Es difícil llevar adelante una actividad como ésta en el interior del país?

Es difícil. Debería de ser fácil por ejemplo en “La Caballada”, donde todo está muy aceitado, desde el personal hasta las jerarquías, realizando un trabajo hermanado. Pero, hay ciertas normativas que se han incrementado en los últimos tiempos que dificulta un poco el trabajo. Le pongo un ejemplo: en el año 2000, cuando comenzamos de nuevo con el frigorífico, éste trabajaba con un índice de ausentismo de un 4%, o sea que, en una planta de 500 personas, un 4% son 20 personas por día, que es razonable que puedan faltar por cualquier motivo entendible. Pero hoy, ese índice está entre un 20 y 25%; entonces imagínese lo que es trabajar en una planta de 600 personas con un ausentismos así. Es muy difícil trabajar así; aunque se trabaja lo mismo y todo está adecuado a absorber ese índice, pero esas son una de las contrariedades que hay.

Por lo tanto, podemos afirmar que, más allá de dificultades, el engranaje laboral y operativo encajan.

No hablamos solamente como un medio generador de mano de obra, que es fundamental; tenemos que referirnos también, a otros puntos que hacen al desarrollo de la actividad y a su valor, como lo es el costo de los fletes y el cuidado animal, de la carne, por las exigencias de la calidad de la misma; fíjese que, un viaje largo al animal le genera un estrés que después se nota en la acidez, en el color, en cantidad de elementos que después en el extranjero son evaluados. O sea que, cuanto más cerca de la planta de faena esté el ganado a faenarse, sin dudas es beneficiosos. Y después, la ventaja que tiene para el productor, mandar su ganado e ir a la planta a ver la faena, el pesaje; porque, aunque en “La Caballada siempre existió muy buena relación con los productores, también es cierto que muchas veces hay cierta desconfianza o tirantez entre el productor y el frigorífico.Por eso puedo decirle que, en éste frigorífico, desde mis tiempos y me animo a asegurarle que hoy también, en la mayoría de las oportunidades se cuida más al productor que al frigorífico, por la razón de que éste es la base, pues si no se tiene al productor seguro de que está mandando su materia prima a un frigorífico que se la va a cuidar, ese productor no vuelve; entonces, es fundamental tener al productor satisfecho y seguro de que tanto en el pesaje, como en el dressing, y como en todo el proceso, el animal y sus intereses económicos van a ser bien cuidados. Desde el punto de vista del proceso, al frigorífico le conviene que llegue el ganado de cerca, porque llega menos estresado, además de evitar el machucamiento, por el cual las pérdidas son muy importantes. Aquí en el frigorífico las pérdidas por ese concepto son muy pocas, precisamente porque el animal se cuida naturalmente, de que sea bien tratado para que llegue en las mejores condiciones al momento de la faena.Reconozcamos que hay un personal que se encuentra adiestrado; que la oficina de compras y hacienda está manejada por dos Ing. Agr. Que viven en el campo, y también se maneja mucho el tema de la calidad de los campos, mediante un programa manejado a nivel internacional, donde se controlan las pasturas, el tipo de alimentación, la trazabilidad con toda la información existente sobre el animal establecido digitalmente; también, la alimentación a campo natural, que es la metodología utilizada hoy en Uruguay, es fundamental; y este grupo joven de profesionales dedicados a eso y entusiasmados con el sistema, cuidando a rajatabla los detalles, al ser fundamental al interés del frigorífico, no tener problemas en el exterior con los productos que exporta, cumpliéndose así con las exigencias de las inspecciones efectuadas regularmente.
El frigorífico se ha ido adecuando muchísimo en todos estos años; todo el sistema, desde el desembarque, corrales, la espera, el descanso, la sombra para los animales, hasta lo que es todo el proceso de faena, de cámara, con el enfriamiento progresivo, el desposte, el enfriado, el congelado, el estibado, todo un trabajo que es muy importante.
¿Cuál es la cantidad de reses faenadas hoy en día?
Hoy se trabaja con una media de unas 480 reses por día, vacunas; podría llegar a 800, porque el frigorífico está capacitado para matar esa cantidad por día, pero existen muchas exigencias por parte de la DINAMA, que hoy lo tienen en esa normativa de 480. Se están realizando todos los programas para adecuarse y tratar de lograr ese objetivo.

¿Cuántas personas trabajan actualmente en el frigorífico?

Alrededor de unas 600 personas aproximadamente. Lo que le dije anteriormente respecto a la capacidad de faena es importante, porque, la diferencia que hay entre faenar 480 y 800 reses, es que con ésta última cantidad, trabajarían de unas 250 a 300 personas más, lo que generaría bastantes puestos de trabajo, acercándose al nada despreciable número de 1.000 operarios.
¿Hacia dónde está dirigida la exportación? Los principales mercados son Israel; China tiene una parte importante de las exportaciones y Europa con sus mercados tradicionales. En EEUU se está empezando a probar con el ovino con hueso, pero son pocas cantidades; llevó mucho también el streaming, o sea, la carne sin hueso, para la famosa hamburguesa, que es una carne muy buena, porque la hamburguesa no es una chatarra sino que está hecha con carne de muy buena calidad.

En tiempos de cambios tecnológicos tan apresurados, que influyen ciertamente en el tema que tratamos, ¿la industria frigorífica y su forma tradicional, tiene cabida?

Creo que, sin lugar a dudas, la industria de la carne, siempre tendrá su puesto de preferencia. La carne, tanto del vacuno como del ovino, es insustituible.
La apertura de mercados como China, Chile, la Unión Europea mediante Tratados de Libre Comercio, ¿beneficiarían a la industria frigorífica? Chile en un momento fue un mercado muy importante para “La Caballada”; nosotros teníamos un corredor de camiones, embarcando de 7 a 10 de ellos diariamente.
Es un muy buen mercado; pero claro, luego aparecen los costos, los precios, que hace las variaciones. Hoy Chile, es un gran comprador de Paraguay, por ejemplo. Ahora, un Tratado de Libre Comercio con China, Chile, con Europa, o con todos, son muy buenos cuando son de ida y vuelta. Creo que nunca hay que anteponerse a eso, y que a estos tipos de acuerdos hay que agarrarlos con los dos brazos, y dejar la política de lado; porque al país le sirven, siempre y cuando, repito, sean de ida y vuelta.

Exintegrante de COFUESA comparte su lectura del desarrollo económico empresarial de nuestro departamento
“Algunos proyectos son más viables y otros están más comprometidos”

El exintegrante del gremio de COFUESA Osiris Fernández – quien hoy se encuentra involucrado en otro emprendimiento comercial – hizo un análisis de la realidad económico – empresarial que hoy impera en nuestro departamento.

“Dentro del movimiento industrial, algunos proyectos son más viables y otros están más comprometidos. La competencia es cada vez más férrea y es necesario reducir el volumen de personal. La cantidad de uruguayos que somos – comparados con otros países que tienen una población mayor – el mercado que podemos ofrecer tiene que ser de calidad para poder establecer una competencia favorable con un precio competitivo.

-El ser el nuestro un país pequeño – ¿Nos juega en contra en el terreno de la producción?
“Se nos hace difícil competir a nivel internacional. Por otra parte, carecemos de tecnología.
Si pudiéramos abarcar un mercado de tres o cuatro millones de habitantes, se nos posibilitaría el desarrollo y crecimiento rápido de la industria.
Tenemos un mercado muy reducido y cada vez más competitivo y tecnificar significa trabajar menos días a la semana.
-En cuanto al capital que se mueve dentro de la economía local y la realidad de los puestos de trabajo. ¿Qué lectura se hace?
-“A nivel local hay empresas que funcionan. Por ejemplo CAPUTTO, que exporta y tiene un caudal muy importante de funcionarios. También las empresas exportadoras de arándanos.
Han logrado captar un público ávido de esos productos. En el área de la venta de agua y gaseosas, el trabajo fuerte es en el verano, luego desciende”.
-En esos períodos de mayor venta ¿Se maneja un volumen de capital importante?
-“Indudablemente que sí y depende del mercado que se aborde, se determina lo que se puede llegar a facturar. La empresa Guarino en invierno logra muy buena cosecha. Y se da una venta de gran relevancia. Otras empresas que tienen su fuerte en verano a veces en invierno tienen que enviar a seguro de paro a sus trabajadores.
¿Qué otros detalles conspiran contra el desarrollo empresarial local?
-“Hay rubros en los que se deben pagar salarios muy altos. Hay una diferencia de un empresario que tiene trabajando un solo camión a otro que tiene diez o más. Las multinacionales tienen la posibilidad de comprar la materia prima a buen precio.
-¿Qué estrategias potenciarían los recursos?
-”Creo que allí desarrollaría un rol decisivo la mirada atenta del gobierno para poder brindar créditos y facilidades para el sector de la industria, potenciando el nivel competitivo del mercado.
-Una proyección futura…
-”Lamentablemente se vislumbra una situación difícil y complicada a nivel empresarial”.

La tecnología y las especulaciones de los empresarios hacen perder puestos de trabajo, dijo Pdte del gremio de Indulacsa

El desarrollo de la tecnología lleva a una mayor pérdida de puestos de trabajo a la vez que las especulaciones de las empresas multinacionales hacen que el trabajador sea siempre el más perjudicado llevando a la reestructura o cierre de empresas en diferentes parte del mundo.
Para el Presidente del Gremio de Indulacsa, Washington Martínez, en dicha empresa, se vive una situación similar a la descripta donde se viene de una reestructura y tras varias instancias en el Ministerio de Trabajo, siete trabajadores se encuentran en seguro de paro y solo cerca de 50 empleados permanecen trabajando en la empresa.
“Estamos tratando de buscar la manera de que no haya pérdidas de fuentes de trabajo porque dentro de esta reestructura ya se fueron por retiro voluntario incentivado más de 30 compañeros”, comentó Martínez.
La realidad hoy, es que Indulacsa dejo de producir y la empresa está recibiendo queso de la planta de Cardona y aquí se le hace todo el tratamiento que continúa, desde el oreo, la pintura, el envasado y el encajonado, explicó el sindicalista.

LOS TRABAJADORES NO SON UNA CARGA PARA LA INDUSTRIA
“Últimamente la industria a nivel nacional esta en crisis, lo más grave que se avecina es la tecnificación y eso es lo que esta sacando mano de obra a la gente. No creo que los trabajadores seamos una carga porque de la ganancia que da el rubro el gasto del asalariado para el patrón siempre anduvo en un 12 o 13 %. Eso siempre fue así y no por tener empleados pagos acorde al trabajo que hacen se va a perjudicar a la industria”, comentó Martínez.

EMPRESARIOS ESPECULATIVOS
El dirigente gremial señaló que muchos empresarios son especulativos y “con esas especulaciones a nivel mundial pasa lo que nos pasó a nosotros que con la famosa reestrucutra por la caída de los precios internacionales el que termina perdiendo siempre es el trabajador”, puntualizó.

CON LA TECNOLOGÍA SE PIERDE MANO DE OBRA
Martínez trabaja desde hace más de 20 años en la empresa y señaló que más que nostalgia por lo que fue la empresa en años anteriores le angustia la pérdida de mano de obra. “Nosotros antes hacíamos muchos subproductos, hacíamos de todo y eso llevaba mucha mano de obra porque se hacía todo casi de forma artesanal y hoy en día con la tecnología se van perdiendo puestos de trabajo. SI antes se hacía dulce de leche en tres turnos, hoy en día con una máquina lo hacen un un solo turno y eso va quitando mano de obra. Para el futuro va a ser bien complicado todo”, concluyó el Presidente del gremio de Indulacsa.

Carlos Franchi – Olivares Salteños
La demanda por el aceite de oliva crece y hace que la producción de olivos sea un negocio rentable en Salto

Sobre la ruta 3, en el km 498 se ubica Olivares Salteños, se trata de una industria importante en nuestro medio, que genera mano de obra directa e indirectamente teniendo en cuenta que además de los frutos que se cosechan en el lugar, otros quince productores acercan su producción para ser procesada en la planta. Si bien en el período de image1cosecha que dura alrededor de dos meses, se requiere mayor mano de obra; la empresa trabaja todo el año.

Consultado para este informe, Carlos Franchi, director de la empresa, comentó que “la industria salteña se ha desarrollado bastante en últimos años. Salto no se caracterizaba por ser una ciudad industrial sino ganadera y granjera, pero los tiempos han ido cambiando y la agroindustria es el destino de Uruguay; Uruguay que en su momento supo competir con industrias de vestimenta, cueros, vehículos, quedó demostrado que por sus dimensiones y por otras razones no puede tener cabida en el mercado mundial ni en el mercado interno. Sí la industria que se origina a través de los productos primarios y acá se han desarrollado muchas industrias; entre ellas la de la extracción del jugo de la oliva que es algo muy bueno para Salto”. Franchi explicó que Salto es propicio y tiene condiciones de clima que favorecen fuertemente a la industria del aceite de oliva- y es un producto donde Uruguay puede competir, y competir muy bien a nivel nacional e internacional. Indicó que Uruguay consume hoy 1,5 millones de litros de aceite de oliva por año y la producción olivícola uruguaya está abasteciendo únicamente con un millón de litros, “por eso se ha podido exportar muy poco; porque no se ha logrado atender el porcentaje de mercados que entendemos que llegaríamos a cubrir no menos del 80% por la calidad de nuestros productos y siempre va a haber espacio para algún otro producto importado”. “Si vamos al exterior vemos que tenemos un mercado muy grande; e inagotable y más aún pensando que producimos un producto por el cual crece y crece su demanda en el mundo; venía creciendo en los últimos años a un ritmo de un 5-6- 4% dependiendo del año, pero ahora empezó a crecer fuertemente porque hay países que empezaron a consumir muy fuerte. Entre ellos Brasil, y China que está creciendo a un ritmo muy fuerte; año a año creciendo a un 30- 40% y la oferta no lo está acompañando. Los valores que se habían mantenido muy estables están creciendo a nivel internacional y eso hace muy atractiva esta industria y además de hacerla atractiva para el Uruguay, la hace en especial atractiva para Salto, por su clima, por sus suelos.
El empresario dijo que hoy preocupan los temas derivados de accidentes climáticos, porque sabemos que tenemos un buen suelo, que tenemos un clima apropiado para lograr una buena producción y sobre todo lograr una buena calidad, “pero como todo aquello que se produce a cielo abierto, debemos enfrentarnos a los accidentes climáticos, algunos los podemos controlar; pero hay otros que no, por lo que en estos momentos se está tratando de generar un producto que a través de la herramienta seguros; pueda equilibrar la economía de las empresas, en eso estamos trabajando y estamos hablando con productores de todo el país por que la forma de lograr un producto bueno y a buen precio es que diversifiquemos el riesgo sumándonos muchos productores de todas las áreas”. Explicó que este producto cubrirá incendios, granizos, vientos y en especial el exceso hídrico ya que en determinados momentos, hay un período que se necesita que no llueva tanto o que los días de sol sean mayores. “Hay años buenos, donde la empresa va a tener sus buenos beneficios y en aquellos años malos con accidentes climáticos va a estar cubierta; para eso existen los seguros, de eso se trata.
Hoy no hay productos creados para los olivares, es lo que estamos haciendo y es lo único que nos faltaría para estar tranquilos”.
Franchi recordó que si bien en los años 50 Uruguay producía aceite de oliva y el 70% de la producción estaba en Salto, los cítricos tiraron por tierra a los olivos y además los aceites cerealeros, ya que en ese entonces para la gente todos los aceites eran lubricantes, no eran alimentos ni tampoco sabían que el aceite de oliva hacía tantos aportes a la salud. Con el tiempo se fue identificando el jugo de la oliva como un gran alimento por sus cualidades nutritivas y se fueron identificando cantidad de usos muy beneficiosos para la salud; se comenzó a consumir fuertemente y se empezó a desplazar a los demás aceites que se utilizan para lubricar.
Por lo tanto;

¿El aceite de oliva tiene mercados? Sí que lo tiene.
¿Ese mercado crece, decrece, es estabe?
Crece
¿Los valores hacen rentable el negocio?
Sí lo hacen rentable.
¿Qué pasa con Uruguay que es un país de altos costos de producción?
Si producimos aceite de calidad, estamos muy por encima de esos costos y eso lo hace económicamente rentable.
¿Cuál es el riesgo que tiene?
Los accidentes climáticos.
¿Cómo lo podemos manejar?
Con riego en sequía, con seguro en el resto de los accidentes climáticos, y en eso estamos.







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