Ministro del Interior impuso en el cargo al nuevo Jefe de Policía: Bonomi anunció mejora salarial del 60% a policías para final del quinquenio pero requirió compromiso

Ministro del Interior impuso en el cargo al nuevo Jefe de Policía: Bonomi anunció mejora salarial del 60% a policías para final del quinquenio pero requirió compromiso

Con anuncios que conmovieron a los integrantes de la fuerza policial, como el incremento presupuestal para que al final del quinquenio los policías tengan una vida “decorosa” y puedan dedicarse a la función en mejores condiciones, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, arribó ayer a Salto para imponer en el cargo al nuevo jefe de Policía, el Inspector General retirado Carlos Ayuto.
El secretario de Estado arribó a la jefatura bajo fuertes medidas de seguridad, acompañado de un caravana de policías que lo escoltó hasta la puerta de la Jefatura de Policía. En la puerta lo esperaban el nuevo jerarca, el ex jefe y actual jerarca de la Policía de Montevideo, Walder Ferreira y el Sub Jefe de Policía de Salto, Julio Rodríguez.
Bonomi arribó al lugar unos 40 minutos más tarde de lo anunciado, y en el hall de la Jefatura lo esperaba una serie de oficiales que le rindieron honores cuando este ingresó, y saludó a cada uno de los oficiales superiores presentes.
Más tarde, en el salón de actos de la sede policial, el ministro del Interior formuló durante su discurso algunos anuncios importantes, en los que trazó los objetivos de la política de seguridad del nuevo gobierno.
Asimismo, afirmó luego al ser abordado por la prensa, que Salto “no constituye” para el actual Ministerio del Interior “una de las mayores preocupaciones” para enfrentar los problemas de inseguridad. Al acto también asistieron los ex jefes de Policía de Salto, así como el Intendente y el ex ministro del Interior y actual Fiscal de Gobierno, Daniel Borrelli.
MEJORAR LA POLICÍA
Bonomi empezó diciendo que el problema de la seguridad fue tema de todos los partidos políticos durante la campaña electoral y que ahora la comisión multipartidaria está arrojando sus frutos. Dijo que en el exterior al Uruguay lo comparan con un “paraíso” por la seguridad en comparación con países como México, Brasil, Argentina o Colombia. Pero adujo que él “sabe” que a los uruguayos “nos gusta compararnos con nosotros mismos”. Reconociendo que “si nos ponemos a mirar cómo estamos hoy a como estábamos hace diez años atrás, sabemos que hoy estamos mucho peor”.
Sostuvo que a la gente “no le interesan” las estadísticas sobre criminalidad, sino que “no se cometan más delitos”. Para ello, destacó que es “necesaria” la prevención. Y afirmó que “no hay prevención sin información, y no hay formación sino hay desarrollo de la inteligencia, y una de nuestras prioridades es reforzar la inteligencia policial y el trabajo de las comisarías. Son trabajos esenciales, información, prevención, represión, aproximación y trabajo con la comunidad”.
También anunció “el despliegue nacional” de la Guardia Republicana, que es una suerte de policía militarizada, “capaz de enfrentar a quienes cometen el delito con alto poder de fuego”. Esto será así, porque añadió que “en una época” este tipo de delitos se cometían exclusivamente en Montevideo, pero ahora “esto se ha extendido y es necesario de su despliegue nacional”.
Manifestó que se plantea para ello, la existencia de grupos GEO (que en Salto se denomina ATA) en todo el interior del país. Admitió incluso que el caso del secuestro del empresario de 77 años de edad, en Montevideo, “aceleró” la decisión de conformar un “escuadrón especializado” para combatir el delito organizado.
CÁRCELES
Sobre este punto el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, fue más duro. Aseguró que el promedio de reincidentes sobre los 9 mil presos que existen en nuestro país, es del 60 por ciento. Por lo tanto planteó la separación de los reclusos en función de su peligrosidad. Para esto, anunció que se debe aplicar una política de cárceles de la que algo ya tienen diseñada, que tienen que habilitar o rehabilitar a la gente a través del estudio y del trabajo.
En ese sentido, planteó la construcción de dos cárceles de “alta seguridad”. Una para los narcotraficantes y otra para la “pesada” del delito organizado, de no más de 150 personas cada una. Y luego hacer “varias cárceles de media y baja seguridad donde se pueda ahondar el trabajo complementado por un sistema de libertad asistida, que se integrará al sistema de penas alternativas”. Señaló que esto se hace para evitar “lo que ya está pasando” refiriéndose a los presos que salen en libertad y enseguida delinquen otra vez.
Adelantó que “será una inversión muy grande” la construcción de nuevas cárceles, pero que lo harán bajo el acuerdo de públicos con privados.
Y enfatizó que “no es posible llevar adelante políticas de seguridad, si los encargados de ejecutarlas, los policías de calle, no tienen un ingreso adecuado que les permita vivir, sin tener que recurrir al trabajar 14 o 16 horas diarias, porque ningún trabajador de ningún ramo de la actividad, puede hacer bien las cosas si tiene que cumplir con esa carga horaria”.
Por lo tanto, anunció que tenderán a otorgarle un aumento sustancial cuando termine el gobierno del orden al menos el 60 por ciento del salario actual. “Cuando termine el gobierno la vida de los policías tiene que haber cambiado para bien. Eso está comprometido, pero no será por nada, sino a cambio de un profundo compromiso y sabemos que para pedírselos no podemos hacerlo con las actuales condiciones de vida”.
Bonomi señaló que esto debe operar como una política de estado a largo plazo para resolver el problema de la seguridad.
Luego en el encuentro con la prensa, el secretario de Estado fue consultado por EL PUEBLO acerca de si antes de designar al nuevo jefe, las autoridades analizaron los índices de criminalidad del departamento para después tener en cuenta al funcionario a designar. Pero en ese sentido, afirmó que “no lo hicimos, no hay hecho una situación del delito ni a nivel nacional ni a nivel departamental. Pero hasta el 1º de abril le dimos plazo a los jefes de Policía para que elevaran un informe sobre la situación de cada departamento”, dijo. Así como también pretenden conocer las “necesidades y fortalezas” de cada jefatura. “Esta será la forma que nos ayudará a recorrer el camino que nos trazamos”, dijo.