No hay anuncios de lluvias importantes en la región: Llegó a los 15.75 pero hay esperanzas que se estacione

No hay anuncios de lluvias importantes en la región: Llegó a los 15.75 pero hay esperanzas que se estacione

Eran tres las familias que ayer por la tarde fueron evacuadas de sus hogares en la zona del barrio Baltasar Brum, donde una olla popular le da de comer a más de cien personas que han sido afectadas por las inundaciones.
Pero con todo el número de evacuados, que ha llegado a su pico máximo, se sitúa hasta ayer en los 2.740, cifra que hasta el momento no se vio superada y existe optimismo en que no lo sea en los días venideros.
Mientras tanto lo que más inquieta a la población y que es el nivel de la altura del río, el mismo se encontraba hasta anoche en los 15.75 metros, y parecía estacionarse. Pero como los cambios pueden ser repentinos, esta mañana los técnicos de la represa de Salto Grande, analizarán otra vez la situación y de entenderlo necesario, comunicarán sobre el mediodía si volverán o no a expulsar agua del embalse. Todo depende del tiempo.

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Una olla popular creada por inundados recrea el
valor de  la solidaridad y la unión entre vecinos

ara, Teresa y Beatriz, están hablando entre ellas para ver de qué manera siguen la campaña de obtención de alimentos, mientras detrás, sentados afuera de una carpa improvisada la que fue armada sobre la vereda de pasto de la calle Chiazzaro al 800, otros tres muchachos estaban tomando mate al tiempo que escuchaban una grabación de payadas gauchescas, esperando la hora de empezar a limpiar la olla para comenzar a preparar la cena.
Es que la de Chiazzaro y 6 de Abril podría llamarse la esquina de la solidaridad, o al menos la del ejemplo de la unión entre los vecinos. Se trata de varias familias que ante el drama de las inundaciones, se unieron para sobrellevar esta situación, haciéndolo de la mejor manera posible, que es estando unidos, contribuyendo entre todos para que a nadie le falte nada, cuidándose entre sí, y en esto, se encuentran compartiendo como pocos el valor de la solidaridad.
Mientras las tres mujeres, vecinas del barrio Baltasar Brum desde hace muchos años, estaban manteniendo el orden de cada una de las precarias carpas y la higiene general del lugar, Miguel, apodado “El Gato” otro vecino de la zona, estaba sacando agua de la canilla de una casa particular del barrio, cuyo vecino, el Dr. Eduardo Supparo, les ofrece agua a discreción y les ayuda con lo que tiene a mano.
Beatriz es la presidente de la Comisión del barrio Baltasar Brum y tiene la suerte de que a ella todavía no le entró el agua a la casa. Vive en la calle Chiazzaro al 800, y está abocada las 24 horas a acompañar a sus vecinos que están sufriendo el drama de las inundaciones, trabajando a la par como si fuera una damnificada más. EL PUEBLO llegó hasta ese lugar y conversó con los vecinos sobre la situación que vienen padeciendo.
PARA ADELANTE
Al bajar por la esquina de la calle 6 de Abril y llegar al cruce con Chiazzaro, hay dos cosas que a primera vista te llaman la atención. Una es el agua que corta la mitad de cuadra sobre 6 de Abril, entre Chiazzaro y República Italiana, donde se observan niños jugando y el reflejo del sol sobre las aguas.
Y la otra es un pizarrón improvisado que reza (lo reproducimos con las faltas de ortografías incluidas) “se aseptan todo tipo de colaboracion, oya popular, gracias”. Al costado había un grupo de personas que compartían la tarde como si se tratara de una suerte de asamblea barrial, donde todos se juntan para hablar de los temas de actualidad.
Detrás, una serie de carpas improvisadas se erigían desde la mitad de cuadra por Chiazzaro al 800 y continuaban por la cuadra siguiente la de la altura del 900 donde más gente estaba acampando contra la pared de las viviendas que no fueron afectadas por la creciente del río.
Aunque enclavados en esa esquina, estaban los principales protagonistas de esta historia. Al arribar al lugar, lejos de encontrarme con caras largas por la situación, vi como todos estaban atentos a sus cosas pero con alegría y muy buen ánimo.
“Lo mejor de esta situación es que nos juntamos todos los vecinos del barrio que fuimos afectados por la creciente. Somos gente de trabajo que vivimos en esta zona hace años y cuando nos dijeron que teníamos que irnos a los refugios decidimos que no. Nos arreglamos entre nosotros, nos cuidamos unos a otros, optamos por quedarnos al lado de nuestras pertenencias y ayudarnos entre nosotros”, contó Sara.
Esta mujer de buena sonrisa, me enseñó donde estaba durmiendo ahora junto a su esposo, su hija y el esposo de ésta y su pequeño nieto, ella lo denominó “su suite matrimonial”, se trataba de una pequeña carpa con dos camas, televisión y algunos muebles que pudo salvar de su casa. “Perdí varias cosas, me quedaron adentro no me dio el tiempo para sacar todo que le voy a hacer”, narró.
Pero aseguró que lo más importante es estar juntos entre todos. “Estamos sanos y juntos que es lo más importante”, dijo contenta, mientras charlaba con las vecinas y pedía salir bien en la foto.
Las tres lo señalaron a Miguel, que pasó caminando con dos bidones de agua de las que les suministra generosamente el vecino de esa esquina, a quien aseguran que le agredecen eternamente, a la vez que bromeaba con la comida que iba a preparar esa noche. “Yo soy el cocinero de la murga Punto y Coma, acá todos somos de la Punto, y la murga nos donó este paquete de fideos (mostrando un paquete de al menos cinco kilos de tallarines) que son los que vamos a comer hoy”, dijo.
“El Gato” tal como lo apodan, sostuvo que la única manera de salir adelante es “ayudarse entre todos” y así “tratar de olvidarse de lo que está sucediendo”, aunque confía en que lo de la inundación “pasará pronto”. Mientras tanto, todos los afectados solamente agradecían la ayuda recibida por parte de la gente que se solidariza y se acerca a esta olla popular, ubicada en el corazón del barrio Baltasar Brum, en Chiazzaro y 6 de Abril.