Promueven alternativas tecnológicas para fomentar la producción en áreas de la ganadería extensiva

Promueven alternativas tecnológicas para fomentar  la producción en áreas de la ganadería extensiva

En oportunidad de realizarse una jornada organizada por el Grupo Marfrig, donde se presentaron diversas exposiciones sobre aspectos del mercado cárnico de nuestro país, una de las disertaciones realizadas estuvo a cargo de quien es responsable de “Impulso Agropecuario”, realizando un análisis del avance de su trabajo, motivo por el cual, EL PUEBLO dialogó con Ing. Agr. Álvaro Simeone.
– ¿En qué consiste el “Impulso Agropecuario”?
– Es un proyecto de fomento ganadero que está liderado por la empresa Grupo Tacuarembó Marfrig.  Su principal objetivo es, a través del estudio de treinta casos en treinta predios que se están siguiendo, promover la implementación de alternativas tecnológicas en áreas de ganadería extensiva para que sean casos demostrativos y estimulen la adopción de tecnología por parte de los productores de las diferentes zonas.
– ¿Esta promoción en el uso de tecnologías alternativas estaría incluyendo la genética para el mejoramiento de las razas?.
– La genética es una de las herramientas. Diría que de las cuatro patas clásicas de la alimentación, el manejo, la sanidad y la genética, las alternativas tecnológicas que se promueven en “Impulso Agropecuario” son básicamente alimentación sobre un material genético y también se discute qué tipo de cruzamiento, que tipo de biotipo. Pero básicamente la alimentación a través de la suplementación del grano húmedo, porque el planteo de “Impulso Agropecuario” es tratar de articular la expansión agrícola en áreas de ganadería que antiguamente no eran agrícolas y hoy si lo son, con la ganadería. Entonces, a través de la cosecha húmeda del sorgo, que es usado en esquemas de suplementación de recría, en suplementación de engordes.
– A raíz de la apertura del mercado cárnico de la Unión Europea, donde podría beneficiarse el sector exportador de nuestro país, se plantea la modalidad de “feed-lot” por la que los animales deberían ser criados en cautiverio, ¿afectaría de alguna manera nuestro sistema ganadero de producción natural?.
– Yo creo que la apertura de nichos de mercado siempre es un elemento positivo, ya sea para ganado de “feed-lot”, para ganados a pasto, para ganados orgánicos, para ganados con protocolo de carne natural. Lo importante es ganar los mercados y después tener en cada uno de esos protocolos, las alternativas tecnológicas que permitan mejorar los resultados económicos. Por ejemplo, si en un protocolo de cuota Hilton, admite una fase cierto nivel de ganado encerrado en corral con todas las especificaciones dadas, bueno, es una buena alternativa y hay que trabajar para eso. Si la carne natural no implica no usar suplementación, no habrá que usar suplementación y habrá que apostar a la utilización del forraje de la forma más eficientemente posible. Si es carne orgánica y no se puede usar fertilizantes, entonces habrá que ver cómo se hace para controlar las malezas en los verdeos, por ejemplo, y cómo se producen verdeos sin fertilizaciones estrogenadas. Cada protocolo tiene sus alternativas tecnológicas, y como es bueno tener muchas alternativas de protocolo, habrá que ver cuáles son las alternativas que se adecuan más a cada protocolo.
– Sabido es que la sequía como fenómeno climático vino para quedarse en la región con efectos más permanentes. ¿Qué tanto afectó la sequía a la calidad de nuestras carnes y qué se podría hacer a futuro para prever sus efectos negativos?.
– Más que afectar la calidad afectó la cantidad de carne producida, la preñez fue baja. Las tasas de ganancia fueron inferiores a las normales, los ganados sobre año están 30 o 40 kilos abajo de lo que deberían estar, entonces eso afectó la cantidad de carne producida. Quizás la forma sea tratar de definir estrategias ganaderas que no sobrecarguen los campos en situaciones de déficits hídricos, o sea, estrategias ganaderas que impliquen no superponer categorías en el verano, es decir, tratar de vender los novillos en la primavera, de manera tal que al 31 de diciembre no queden novillos engordándose para venderse en lo que normalmente llamamos la zafra, que es mayo-junio, sino que se vendan en primavera. Entonces quedarían solamente arriba del campo las categorías de recría, esa es una alternativa. Y después prever seguros, cierto nivel o cantidad de ensilaje de granos de sorgo, preverla como una reserva, poner el costo financiero, o sea, cargarlo en el establecimiento de manera tal de penalizarla desde el punto de vista contable pero que actúe como un seguro, que si viene un problema climático, está ese suplemento que puede cubrir, por ejemplo, una cantidad de suplementos necesarios para tener un nivel de mantenimiento del 30% de las cabezas.
– Siempre se ha dicho que Uruguay no puede competir en cantidad en el mercado cárnico mundial pero si en calidad, en ese sentido, ¿cómo se encuentra comparativamente la carne uruguaya?.
– Yo no soy un especialista en mercadotecnia, pero me han comentado que estamos muy bien posicionados en relación al resto de las carnes, tenemos acceso a la mayoría de los mercados y nuestras carnes son muy bien valoradas en el mundo. Un poco la prueba está en ver cómo rápidamente estas cuotas se ganan, como hay acceso al mercado de los Estados Unidos, en fin, en los mercados altamente exigentes, nuestras carnes tienen muy buen valor.