Se terminó la fiesta

Se terminó la fiesta

Nueva normativa solicuta declaración jurada informativa sobre quienes brindan servicios y venden bienes en fiestas en locales de más de 200 m2.

¿Quién no ha sido invitado a una fiesta de 15 (años) o a un casamiento, con muchos invitados, en un lugar que fue contratado especialmente para eso? ¿Quién no posó para la foto y no disfrutó de los exquisitos platos elaborados por la empresa de Catering contratada? ¿Y quién no bailó al ritmo de la discoteca o de un grupo musical en vivo? ¿Quién no se volvió a casa con parte del cotillón y algún centro de mesa? Pero también podemos haber estado del otro lado, organizando. Nuestra nena se casó y fue necesario: contratar un local, comprar casilleros de bebida (algunos quizá fueron traídos de algún país vecino sin declarar), contratar al fotógrafo y camarógrafo para un día que es inolvidable. También la madrina decoró el salón.
Este entorno festivo desde el pasado 1º de junio cayó en las redes de la Dirección General Impositiva (DGI). Una resolución (la 890/2012) fija la obligatoriedad de informar a dicho órgano varios detalles: cuantos invitados hay, cuanta bebida y alimento se compró y nombrar a las personas que nos brindaron algún servicio.
En el presente informe nos acercamos en detalle a la nueva disposición, buceando sobre el fundamento de la misma: controlar y recabar información. Además consultamos a los involucrados directos: 4 responsables de salones de fiestas, músicos y otras personas dedicadas a las tareas del rubro.

¿Quién no ha sido invitado a una fiesta de 15 (años) o a un casamiento, con muchos invitados, en un lugar que fue contratado especialmente para eso? ¿Quién no posó para la foto y no disfrutó de los exquisitos platos elaborados por la empresa de Catering contratada? ¿Y quién no bailó al ritmo de la discoteca o de un grupo musical en vivo? ¿Quién no se volvió a casa con parte del cotillón y algún centro de mesa? Pero también podemos haber estado del otro lado, organizando. Nuestra nena se casó y fue necesario: contratar un local, comprar casilleros de bebida (algunos quizá fueron traídos de algún país vecino sin declarar), contratar al fotógrafo y camarógrafo para un día que es inolvidable. También la madrina decoró el salón.

Este entorno festivo desde el pasado 1º de junio cayó en las redes de la Dirección General Impositiva (DGI). Una resolución (la 890/2012) fija la obligatoriedad de informar a dicho órgano varios detalles: cuantos invitados hay, cuanta bebida y alimento se compró y nombrar a las personas que nos brindaron algún servicio.

En el presente informe nos acercamos en detalle a la nueva disposición, buceando sobre el fundamento de la misma: controlar y recabar información. Además consultamos a los involucrados directos: 4 responsables de salones de fiestas, músicos y otras personas dedicadas a las tareas del rubro.

A partir del 1 de junio la DGI exige que se informe quienes organizan las fiestas

La Resolución Nº 890/012 del director general de Rentas de la Dirección General Impositiva (DGI) del pasado 22 de mayo establece que los explotadores de salones de fiestas y eventos deberán presentar mensualmente una declaración informativa sobre las ventas de bienes o servicios vinculados a cada fiesta. Se deberá informar sobre todo el cúmulo de empresas que forman parte de la fiesta (por ejemplo: comidas, bebidas, mozos, decoración, fotografía, discoteca, iluminación, entre otros.

COMPETENCIA DESLEAL

La DGI ha constatado situaciones que generan condiciones de competencia desleal respecto a los contribuyentes que cumplen puntualmente con sus obligaciones tributarias. Considera, además, que la fiscalización favorece la  formalización de la economía mediante el control de las obligaciones fiscales. Por eso cree correcto implementar un régimen de suministro de información por parte de aquellas personas físicas u otras entidades privadas, que exploten o arrienden, salones o áreas destinados a fiestas, eventos o similares, en inmuebles propios o de terceros.

OBLIGADOS

A INFORMAR

Según la normativa vigente están obligados a informar “las personas físicas u otras entidades privadas, que exploten o arrienden, salones o áreas, superiores a 200 m²  destinados al desarrollo de fiestas, eventos o similares, en inmuebles propios o de terceros”. La declaración jurada informativa se debe presentar mensualmente.

¿QUÉ SE DEBE

INFORMAR?

El responsable del salón debe:

· Identificar al obligado que suministra la información (por ejemplo el padre de la adolescente de 15 años que está de fiesta).

· Identificar a los prestatarios (esto es al que explota el salón),

· El total de las ventas de bienes y prestaciones de servicios vinculados a cada fiesta (se incluye a los servicios prestados en forma previa o simultánea a la fiesta y que sirvan para el desarrollo de la misma),

· El total de los proveedores de servicios, alimentos y bebidas, contratados para la realización de cada fiesta.

Para que el explotador del salón pueda cumplir con la declaración jurada informativa deben recibir la información de los que contraten con ellos en forma previa a la fiesta en cuestión. Dicha información permite llenar el formulario 3104, que la propia DGI provee. La declaración se presentará dentro del mes siguiente a la prestación del servicio. La norma se aplica para las fiestas, eventos o similares, realizados a partir del 1º de junio de 2012. Es la DGI la que lo podrá solicitar.

Leonardo Boruchovas (Haras de Salto)

De unos 20 salones que hay en Salto solamente 4 pagan los impuestos

Leonardo Boruchovas, responsable de Haras de Salto Fiestas y Eventos, manifestó que la disposición de “rellenar la planilla”IMG_6152 (se refiere a la declaración jurada informativa) empezó a regir este mes, pero aclaró que no quiere decir que se empiece a pagar a partir de ahora. “Yo vengo pagando desde hace años, no es que se empieza a pagar IVA desde ahora, los que venimos aportando lo seguimos haciendo. Lo único que ahora hay que hacer una declaración jurada de las fiestas”.

¿Cree que va a afectar el costo de algunos servicios que hasta ahora no estaban inscriptos?

“Creo que sí porque de unos veinte salones de fiesta y clubes que hay en Salto, solamente cuatro hasta el momento están pagando impuestos, el resto no. Los clubes sociales hasta hoy no pagan impuestos, pero no porque no les corresponde, no pagan porque no pagan…Entonces los clubes sociales van a tener que hacer  la planilla, y al hacerla van a tener que registrar a todos los servicios que van. Eso va a hacer que tengan que ponerse en caja todos los servicios, los decoradores, orquestas, videos, fotos, discotecas… entonces sin lugar a dudas van a subir los costos. No va a subir el costo del alquiler del salón, lo que va a salir más caro son los servicios que se brindan en una fiesta. Afectará a los prestadores de servicio que no están pagando”, sentenció.

¿Ya lo han puesto en práctica?

“Sí, ya estamos rellenando las planillas”.

¿A la gente le afecta?

“No, porque ya tomó estado público, en realidad es algo interno, el cliente no se entera mucho, lo único que varía es que el que le da el servicio le tiene que dar boleta, nada más. Además los salones no tenemos porque fiscalizar. Nosotros ponemos quien lo hizo y no controlamos más nada, eso lo arreglarán con (la Dirección General) Impositiva. Esto lo hace impositiva para detectar a los que no pagan”, recalcó.

De todo
El listado de bienes y servicios que establece el formulario 3104 es bastante variado y parece no dejar afuera a nada:
· Servicio de Catering,
· Tortas y postres,
· Alimentos,
· Bebidas,
· Servicio de Mozos,
· Carpas y toldos,
· Decoración y ambientación,
· Mantelería y mobiliario,
· Arreglos florares,
· Discoteca e iluminación,
· Fotografía y video,
· Remise y transporte,
· Pirotecnia,
· Shows y entretenimientos en vivo,
· Organizador de fiestas y eventos (wedding planner),
· Otros servicios.
Dentro de este elenco de servicios se solicita informar si es externo o si el explotador del salón lo proporciona. Además hay que proporcionar el nombre y la denominación de la empresa que lo prové y su número de registro tributario (RUT).
También se debe informar el tipo de evento, la fecha en que se desarrolló, la cantidad de horas que duró y la cantidad de invitados que se hicieron presentes.
Más control y
base de datos
El director general de Rentas, Pablo Ferreri, según publicó el diario capitalino El País (23 de mayo de 2012), dijo que “se tendrá un control más firme con los proveedores”. Agregó que como estará la información de quien alquila el salón, con el tiempo se va a construir una base de datos que va a dar un indicio de capacidad contributiva de esas personas y se podrá cruzar con sus declaraciones juradas del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF).
NO NOS PERMITEN
HACER
DECLARACIONES
Gustavo Machado, encargado de la Unidad Operativa de la ciudad de Salto de la DGI no pudo responder las preguntas que EL PUEBLO le iba a formular. Previa consulta a su encargado regional y a las autoridades correspondientes de Montevideo, expresó que no tiene permitido hacer declaraciones a la prensa.
EN NEGRO
Por su parte vía telefónica EL PUEBLO se comunicó con el sector Contadores de la DGI, en donde al consultar sobre el objetivo de la resolución se explicó que en la realidad “hay muchas fiestas que se hacen en negro, en donde no se aporta lo que corresponde, fundamentalmente en lo que tiene que ver con los proveedores y organizadores de las fiestas”. Agregó que “es claro que habrán sanciones para los que no cumplan con las formalidades”.
La gente gasta menos en decoración o la hace la familia
IMG_8185Petra Schäffer, principal de Paseo Alemán, dijo que no quieren anticiparse a los acontecimientos porque DGI aún no les comunicó oficialmente la nueva disposición. “En Salto no se sabe nada. Ayer hablé con nuestro gestor y DGI en Salto no tiene información”.
No recibieron inquietudes de aquellos que hicieron reservas. “Hay muchos rumores, pero queremos tener la información correcta para no entrar en pánico. No queremos trasladar costos al cliente, porque hemos notado que en los últimos dos años no hay tanta planta circulando. La gente gasta menos en decoración o la hace la familia, y en general, las fiestas son de entre 100 y 150 invitados. Es una clara señal de que quieren hacer una fiesta pero no pueden ponerse en grandes gastos. También sabemos que hay muchas discotecas, fotógrafos o decoraciones que no tributan, solo lo hacen algunos. Tal vez con esta medida DGI busque que todos aporten. Pero hay que aclarar que no es lo mismo uno que hace una fiesta por mes que otro que hace muchas”.
Walter Méndez
A los salones que tienen todo
en regla no les cambia nada…
Walter Méndez, ejecutivo de Le Park, también fue consultado sobre el tema. “A nosotros la contadora nos informó que a partir del primero de junio, los salones de fiesta y eventos  tenemos que llevar una planilla en la cual consta quien hizo la fiesta, cantidad de invitados, decoradores “catering”, mobiliario, música, grupos en vivo, pirotecnia y demás.
En el caso de que sean empresas se anota el Nº. de RUT y la razón social, o el nombre de la persona si es unipersonal. con la cual están inscriptas. En caso de que decoren o preparen la comida  otros servicios algún familiar, se pone el nombre de la persona física y número de documento.
En el caso de los salones que tenemos todo en regla. En nuestro caso desde que abrimos pagamos IRAE, IVA, tenemos habilitaciones de la Intendencia, de Bomberos, tenemos que tener un seguro especial para hacer fiestas, si no no se puede o mejor dicho, no se debe hacer fiesta, vale la aclaración porque es sabido que hoy por hoy hay una cantidad de clubes sociales, que tenemos entendido que hacen fiesta sin estar en regla, o sea lo más probable que no facturen y por lo tanto no paguen nada.
En cuanto a las repercusiones. En el caso de los salones que estamos en la “normalidad” no nos cambia nada y los contratos que tenemos a futuro ya  estaban dados con costos que incluían esta formalidad. Sí, puede cambiar para aquellos que hacen fiestas sin estar con todo en regla, que en adelante tendrán que facturar y por lo tanto supongo que tendrán que cargar este aporte en sus presupuestos.
Después la DGI decidirá seguramente que hace con la información requerida, si fiscaliza o no, pero eso ya no nos corresponde a nosotros, añadió Méndez.

Stella Oberti
Casi nadie está inscripto
Stella Oberti, del Parador Ayuí, señaló que está al tanto de la nueva resolución. Manifestó que este mes no tiene reserva de fiestas por lo que aún no lo ha puesto en práctica. “En sí no es para el cliente, es para los servicios, discotecas, fotografía, transporte, u otros, cualquier persona que trabaje en fiestas”.
¿Hay muchas personas que no están inscriptas?
“Casi todo el mundo no está inscripto”
¿Y en esos casos que se hace?
“Yo tengo que llenar la declaración y entregar con la fiestas que tengo. Se incluye hasta la bebida, quien la trajo, tengo que poner quien hizo la decoración”, haciendo referencia  a los casos donde quien lo hace no es un decorador sino algún familiar o el dueño de la fiesta.
¿El Ayuí tiene algunos servios propios?
“Si, lo que yo ofrezco es salón y decoración. Ahora toda persona que preste servicio tendrá que estar inscripta para trabajar tranquila”. Stella aclaró que esto no tiene ningún costo extra para el cliente.
El músico está obligado a entregar boleta
José María Piedrabuena fue muy gráfico al explicar, como se ha organizado la Asociación de Músicos y Afines de Salto (ASDEMYA), frente a las nuevas disposiciones promovidas por la Dirección General Impositiva. La organización fue nombrada “agente de retención” por la DGI; significa que todo músico que va a actuar, ya sea en organismos oficiales o particulares (a los efectos de abrir el espectro para cobrar los impuestos) estableció la obligatoriedad de la boleta. Estas medidas favorecen al músico que hoy por hoy cuenta con un respaldo. La DGI de ese modo obtiene un control más estricto de las distintas instituciones, ya sean privadas u oficiales.
La Dirección General Impositiva brindó a ASDEMYA – y también a una asociación de músicos que funciona en Maldonado, una boleta de RUC – a cada una en forma independiente.
IMG_5313Entonces, a  todo músico que va a actuar – socio de la institución – se le solicita a la hora de cobrar sus haberes una boleta oficial, que es otorgada por la Asociación de Músicos, avalada por la DGI y el Ministerio de Educación y Cultura.
AGENTE DE RETENCIÓN – Significa que un músico al cobrar presenta la boleta de ASDEMYA; la organización le cobra un porcentaje por concepto de gastos administrativos.
El músico entonces debe en primera instancia presentar la boleta de debe y luego al abonar el porcentaje recibe de la asociación, un recibo oficial.
Vale aclarar que dichas boletas están exentas de IVA y otros impuestos.
Significa que el contratante no tiene que estar pensando en el cachet que le cobra el músico más el impuesto del IVA.
“Estamos exentos, tanto de los impuestos departamentales como nacionales” – explicó el representante de los músicos.
La DGI  exige que se tenga – según el monto de la boleta –  se deposite el porcentaje  que corresponde (el impuesto a la persona física).
La organización que regula los impuestos dio un margen de 10.000 unidades indexadas (22.000 pesos).
Hasta ese margen no es menester declarar ante la DGI, de ello se trata el trámite.
El monto máximo que no es necesario declararlo ante la Impositiva es el que se dio a conocer anteriormente.
El tema aún no ha tomado contundencia pese a que la resolución ya está en vigencia.
Hay otras versiones que conducen al concepto de que todo empleado que trabaja, por ejemplo – músicos que son profesionales o trabajan en una oficina pública –  se suman los dos sueldos y se considera.
Empresas de servicios de fiestas creen que la norma es positiva porque “pone a todos en pie de igualdad”
Las empresas dedicadas a los diferentes servicios que se prestan en cada fiesta, opinan que la nueva reglamentación que aplica la Dirección General Impositiva (DGI) respecto a los controles sobre los eventos que se realicen de aquí en más, “son favorables” a quienes están “en regla y tributando desde hace años”.
IMG_5303Las distintas empresas consultados por EL PUEBLO sobre el asunto, aducen que “el problema de los costos los tendrán quienes trabajan en forma irregular, los que hasta ahora no han facturado y tienen que formalizar su tarea”.
Asimismo, se manifiestan conformes con la actitud de la DGI, aunque algunos consideran que puede estar menoscabándose el derecho de una persona de celebrar una fiesta a su gusto.
Empresas dedicadas al rubro de fotografía, luces y sonido, y servicio de gastronomía, dan su mirada sobre esta nueva ofensiva que ha puesto en práctica la Dirección General Impositiva, que continúa con la política de formalizar todo a cualquier precio.
LEY PAREJA
“Si la ley es pareja para todo el mundo va a ser algo muy bueno”, dijo a EL PUEBLO, Ruben Trindade, quien desde hace 24 años se dedica al servicio de fiestas en el rubro gastronomía.
“En realidad somos 4 o 5 las empresas formalmente establecidas en este rubro. Somos las que tributamos, las que nos hacemos responsables legalmente de lo que hacemos y las que declaramos cada actividad. Incluso en mi caso estoy pagando una multa por una situación que heredé en un comercio, pero le hago frente, y cumplo con mis obligaciones. Entonces para quienes estamos registrados legalmente no vamos a tener problemas”, dijo.
Asimismo, Trindade, reveló que en Salto “son 65 las empresas que en realidad están trabajando, y como a mucha gente parece no importarle tanto la calidad del servicio, a veces contrata servicios que no son buenos y que tampoco están formalmente inscriptos, por lo tanto no le brindan muchas garantías”.
Con respecto, al nuevo decreto de la DGI, consideró que “todos tienen derecho a trabajar, pero espero que la ley sea pareja para todos y que en caso de que hasta revisiones que sean aplicables a todos los que están trabajando. Esto también nivelará la oferta de precios, ya que quien deba tributar deberá aumentar sus costos y no podrá ofrecer los servicios tan baratos”.
QUE ASÍ SEA
Por otro lado, Luis Forti, vinculado familiarmente al principal de la empresa Totti Sonidos, dijo que la nueva reglamentación le parece “sensacional”. “Nosotros somos una de las pocas empresas de sonido que está en regla, que paga todos sus impuestos y que los clientes tienen la garantía de que cumplimos con nuestras obligaciones, por lo tanto, creo que es justo que todas las empresas que nos hacen la competencia ahora pasen a tributar”.
Señaló que el impacto en los costos es algo que deberá tender a mejorar la situación de competencia desleal que puede darse en algunos casos, cuando hay empresas que ofrecen servicios “más baratos, porque no tributan. Nosotros un porcentaje de lo que ganamos va destinado a DGI y BPS, entonces asumimos una responsabilidad a la hora de prestar un servicio que ojalá todos los hicieran”. Asimismo, cree que la nueva reglamentación no impactará en los precios con respecto a sus clientes, ya que la norma, a los comercios formales no les variará en nada.
NO ES LO MEJOR
Mientras tanto, el fotógrafo Gerardo Fiorelli, dijo que la empresa que integra “está formalmente inscripta desde el principio, por lo tanto a nosotros no nos va a impactar en nada en esta nueva reglamentación, porque al revés ayudará a que otros que no estaban formalizados ni pagando impuestos ahora lo tengan que hacer y eso puede aumentarles los costos, y nivelarnos a todos”.
Dijo que la norma “no impactará en los costos de las empresas formales”, pero reveló que hay “clientes preocupados, porque en realidad esto afecta a las personas que deben declarar todo, cada gasto, y explicar de dónde sacaron el dinero para hacer una fiesta. Algunos creen que están empezando a perder el derecho a poder festejar un cumpleaños de la manera que quieren”.

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