Tras la muerte de 2 mil colmenas resurgió la discusión por el uso indebido de agrotóxicos en la producción

Tras la muerte de 2 mil colmenas resurgió la discusión por el uso indebido de agrotóxicos en la producción

“Si las abejas desaparecen, al hombre le quedarían 4 años en la tierra”, Einstein

Einstein dijo “si las abejas desaparecen, al hombre le quedarían 4 años en la tierra”. Esta frase, atribuida a Albert Einstein y cuestionada por su veracidad, fue usada en más de una oportunidad por varios apicultores en el mundo que la tomaron como bandera de protesta.
Pensar que si las abejas desaparecen nosotros le seguiremos en 4 años, es aterrador y si a eso le agregamos que las abejas están desapareciendo, el resultado es el best seller de una película apocalíptica, que demanda una acción inversa urgente.
Más allá de lo fatalístico que parece esta frase, no cabe duda que el daño que el ser humano está haciendo al ecosistema y a la interacción de la biodiversidad es real y cada vez más palpable.
En estos días, Salto fue noticia por un episodio lamentable con más de 2 mil colmenas muertas lo que afectó no solo a las abejas sino también a muchos polinizadores provocando la baja de producción de zapallitos, arándanos, frutillas, entre otros cultivos, por la falta de esos insectos.
Una vez que comenzaron las denuncias de mortandad de colmenas en la zona de Parada Herrería y tras ser comprobadas por técnicos y autoridades del MGAP (Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca), dicha cartera de Estado emitió un comunicado a través de la DGSA (Dirección General de Servicios Agrícolas) y exhortó a las empresas citrícolas a suspender la aplicación de productos fitosanitarios que son altamente sensibles para las abejas.
NUNCA VIERON UNA SITUACIÓN SIMILAR
Los apicultores de la zona aseguraron a EL PUEBLO en oportunidad de lo ocurrido que nunca vieron una situación similar y se reunieron en el local de la Fomento Rural donde analizaron el problema de la mortandad de las abejas.
Se manejó que en la producción de mandarinas de la zona, más precisamente en la empresa Caputto, para evitar la polinización cruzada (esto es, de una variedad a otra), se aplicó el producto denominado comúnmente como Lorsban, un insecticida con un ingrediente activo llamado Clorpirifós, un organofosforado altamente contaminante, residual y vinculado a la provocación de varias enfermedades. Esto se hizo, según un comunicado de la SAU (Sociedad Apícola Uruguaya) porque el mercado de Estados Unidos no quiere mandarinas con semillas.
Asimismo, un grupo de productores apícolas salteños se reunieron con autoridades de la Junta Departamental de Salto para coordinar acciones a partir de la situación de mortandad masiva de abejas y además de trasladar la problemática al plenario de la Junta, se recordó que bajo el decreto 6.536/2011, se declaró de interés departamental la actividad apícola en Salto.
CERCA DE 2 MIL COLMENAS MUERTAS Y
U$S 200 MIL DE PÉRDIDAS
La gravedad del daño causado llevó incluso al mismo Ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Ing. Agr. Tabaré Aguerre, a informar sobre el episodio de mortandad de abejas en Salto y Paysandú al que calificó como “una grave mortandad de colmenas con un perjuicio, que aún no evaluado, no hay duda de que fue importante”.
Aguerre explicó que se trató de la utilización de un agroquímico que se aplicó de forma indebida en etapa de floración lo que llevó a la mortandad de las colmenas. El Ministro indicó que se tomaron medidas y se están evaluando las pérdidas. El equipo técnico de la DGSA y el Presidente de la Comisión Honoraria Apícola recorrieron la zona de producción de mandarinas, tomaron muestras y tuvieron una reunión con los productores del lugar. En tanto, se notificó a las empresas citrícolas para exhortar a la no utilización del producto durante la floración en zonas donde coexisten ambos sistemas productivos.
El incidente provocó cerca de 2 mil colmenas muertas y pérdidas directas cercanas a los US$ 200 mil a los apicultores de la zona, pero también pérdidas indirectas que son difíciles de evaluar y que surgen de los cultivos que son polinizados y que no recibirán ese servicio, según informó a este medio el presidente de la Sociedad Apícola Uruguaya (SAU), Ruben Riera.
EL USO CONTROLADO DE LOS AGROTÓXICOS
En el presente informe, EL PUEBLO buscó recoger las diferentes voces de los sectores afectados por esta situación y poner sobre la agenda pública el tema del uso de los agrotóxicos y sus efectos en el ecosistema, la biodiversidad y la salud de las personas. Sin embargo, tras varios intentos por comunicarse con productores citrícolas y autoridades vinculadas al área apícola en el área del MGAP, no se pudo obtener la opinión de ninguno de ellos.

Proyecto de manejo integrado de plagas y enfermedades
El Director del Programa Citrícola del INIA Fernando Rivas “se intenta hacer un manejo inteligente de los agroquímicos”

El Director del Programa Citrícola del INIA Fernando Rivas explicó que el término “agrotóxico” se decidió no manejarlo más sino que se hace referencia a los “agroquímicos”, en concordancia con el Ministerio de Agricultura.
“A nivel de lo que se está investigando desde el Programa de Citricultura del INIA es de cómo combatir el plagas y enfermedades que afectan a los cítricos en particular, con un concepto muy integrado del control de las mismas. Lo que se hace desde el área de Tomología y Fitopatología, se fijan los objetivos de la reducción de la incidencia de determinadas plagas y enfermedades que deprimen la producción y calidad de la fruta. En algunos países restringen el acceso de la fruta si ésta viene con alguna enfermedad que en el país de destino no existe. Rivas sostiene que en el sector citrícola en su conjunto ha sido uno de los pioneros en poder coordinar estrategias muy inteligentes para abordar mercados y que ello también es mérito de los citricultores como del Ministerio. El rol regulador es muy importante. Con referencia a la mortandad de abejas, el jerarca explicó que es un hecho que se da en todo el mundo y la probable solución continúa siendo uno de los grandes desafíos del sector citrícola. Por ello los tomólogos y fitopatólogos trabajamos en conjunto con el Ministerio de Agricultura y con el sector empresarial citrícola definiendo en primera instancia cuáles son las plagas más importantes a atender y luego establecer bases científicas sólidas que permitan manejar plagas y enfermedades con un concepto muy integrado en el manejo del cultivo y el uso de insecticidas y fungicidas de bajo impacto para la salud”. Se elaboran paquetes de control integrado en el manejo del cultivo, llevando una lógica en el monitoreo de la evolución de las plagas y el monitoreo se usa como una herramienta más, al igual que el control biológico. Así los productos uruguayos pueden acceder a los mercados más exigentes del mundo como son Europa, Estados Unidos, China, negociando hoy con Filipinas.
OTRAS ESTRATEGIAS
Se vienen utilizando otras estrategias que se validaron por el INIA, se trata del transfeo masivo… por ejemplo se ponen atrayentes en el campo y las moscan van hacia allí…. ese compuesto tiene algo que las mata. Son tecnologías que se van agregando al manejo integral de una plaga o una enfermedad. Los empresarios agricutores en nuestro departamento – en la lectura de Rivas – existe una avidez por la información tecnológica, sobre todo aquellos agricultores vinculados a la exportación. Cuando el producto llega a la Unión Europea se toma una muestra para investigarla ya pueden haber productos que contengan toxicidad que pueda ser dañina para la salud. Hasta ahora los productos cítricos de nuestro país han reunido las características necesarias para ser importados desde otros lugares. El agroquímico es la sustancia química que utiliza el ser humanocon el objetivo de optimizar el rendimiento de una explotación agrícola. Dichos productos suelen utilizarse para luchar contra las plagasque afectan los cultivos y para favorecer un crecimiento más rápido de las plantas. En concreto, entre las mismas están aportar la cantidad necesaria de nutrientes a la tierra, matar a microorganismos que estén dañando el terreno o directamente los cultivos y eliminar la maleza que pueda existir.

La SAU exigirá a Caputto una indemnización por los U$S 200 mil de pérdidas
El MGAP solicitará para el 2018 identificar las plantaciones de mandarinas y desaconsejará la proximidad de colmenas

Cerca de 2 mil colmenas muertas y pérdidas que rondan los U$S 200 mil, es la evaluación hasta el momento por lo sucedido en la zona tras la aplicación de Clorpirifós, un insecticida que no se debe aplicar en los cultivos en floración, informó a EL PUEBLO el Presidente de la Comisión Directiva de la Sociedad Apícola Uruguaya, Ruben Riera, organismo que evalúa exigir a dicha empresa citrícola el costo de los daños.

Asimismo, Riera informó que la SAU (Sociedad Apícola Uruguaya) se reunió con el Presidente de la CHDA (Comisión Honoraria de Desarrollo Apícola), Julio Pintos, quien les dio detalles sobre los resultados de la investigación llevada a cabo en el ámbito del MGAP (Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca) por la mortandad de abejas en Salto. Abejas2
En dicha reunión, se informó que el objetivo del Ministerio es crear una comisión integrada por la Mesa Apícola de Salto, la Dirección de Desarrollo Rural de la Intendencia de Salto, la CHDA y la DGSA (Dirección General de Servicios Agrícolas) del MGAP. La idea es que para el 2018 se pueda contar con un reconocimiento de toda el área citrícola y especialmente identificar las áreas con plantaciones de mandarina.
De esta manera, los apicultores se podrán acercar a todos los cultivos de cítricos pero se les va a desaconsejar trabajar en las proximidades de los cutlivos de mandarinas, por el tema de la polinización y la generación de semillas.
Por otra parte, las empresas citrícolas y especialmente Caputto (que fue la empresa donde se constató la aplicación del producto que afectó a las abejas), se comprometería a trabajar eventualmente con algún insecticida de baja toxicidad en las últimas horas del día a partir del 2018.
“Nuestra gremial entiende que eso es un paliativo y no estamos de acuerdo. Muchos cultivos que requieren polinización y no son cítricos están en el entorno de las plantaciones de mandarina y esos productores no van a poder llevar colmenas para polinizar sus cultivos a raíz de que se desaconsejaría la presencia de colmenas cerca de las mandarinas”, explicó Riera.

EL MINISTRO MINIMISÓ LO SUCEDIDO
Asimismo, la SAU, está en desacuerdo con las palabras vertidas por el Ministro de Ganadería Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre, quien exhortó a los productores citrícolas a no usar el Clorpirifós (de nombre comercial Lorsban).
“Llama la atención que siendo ingeniero agrónomo le plantee a la población y en particular a los apicultores que el Clorpirifós se pretendía administrar como repelente y actuó como insecticida. Es un insecticida, minimizó la toxicidad del producto.
Además el Ministerio exhortó a Caputto a no continuar con estas aplicaciones, cuando lo que debió hacer es exigir, porque el registro del cultivo es clarísimo, no se debe aplicar durante el cultivo en flor”, comentó Riera. “Cuando el Ministro minimiza la gravedad de lo sucedido y tergiversa con palabras lo que pasó, evidentemente no hay voluntad”, puntualizó.
El Presidente de la SAU, dijo también que algunos apicultores le manifestaron que hubiese sido saludable que la empresa les alertara que iba a realizar esta aplicación.
“Pero nosotros estamos en desacuerdo con eso también porque aceptar que la empresa aplique Clorpirifós en el cultivo en flor en inaceptable”, agregó.
El Clorpirifós no es un producto inhabilitado en su uso, pero sí tiene determinadas condiciones para su aplicación entre ellas que no se aplique en el cultivo en flor.

EVALÚAN RECLAMAR DAÑOS
A LA EMPRESA CAPUTTO
Este martes la gremial mantendrá una reunión y todo apunta a que los apicultores le exigirán a la empresa Caputto que pague el daño que ocasionó que ronda los U$S 200 mil tras un daño a cerca de 2.000 colmenas.
“No solo se perdió la población y la producción, se perdieron contratos de polinización y la posibilidad de vender colonias hijas, se dañó a los productores hortícolas y frutícolas.
El daño fue muy significativo por algo que se hizo fuera de la normativa vigente. Yo no sé que van a hacer los productores pero la Sociedad Apícola le va a exigir a la empresa que pague el daño que hizo.
De lo contrario, estamos pensando que la gremial analizará si desaconsejará la compra de productos Caputto en el mercado interno”, concluyó Riera.

Ing. Agr. Martín Córdoba
Todos los insecticidas tienen recomendaciones para su uso; y la utilización recomendada no debería causar problemas

Quienes realizan plantaciones tienen que recurrir al uso de agroquímicos por diferentes motivos, y en algún momento tienen que aplicar algún tipo de insecticida fundamentalmente que son los más tóxicos porque sino los insectos comen o provocan daños importantes en los cultivos, causando a veces las pérdidas de las cosechas, explicó a EL PUEBLO el Ing. Agr. Martín Córdoba.
No es el caso sucedido recientemente con las abejas, porque el objetivo era evitar la polinización para no tener semillas en la fruta:, el producto utilizado en este caso se usa cada vez menos porque hay una tendencia a que los productos que están viniendo son más amigables con el ambiente. “Hay muchos productos que son insecticidas que son productos fisiológicos que afectan a los insectos en la etapa reproductiva entonces no tienen tanto impacto en el ambiente y ayudan a controlar a los insectos”.
El profesional manifestó que en casos puntuales se usa ese tipo de producto más fuerte, pero la tendencia es usarlos cada vez menos, aunque a veces son utilizados por mayor rapidez en el control porque los insecticidas fisiológicos requieren un seguimiento para aplicarlo en el momento justo, antes de que se produzca un ataque muy avanzado.
“Si al llegar a un cultivo se nota un daño, hay que aplicar un producto que erradique rápidamente el insecto, y para ello se necesita un insecticida de ese tipo”.
USO ADECUADO
Córdoba indicó que todos los insecticidas tienen en su etiqueta una recomendación de uso, donde se advierten las precauciones que debe tener tanto la persona que va aplicar el producto, como también la distancia que se debe guardar entre la plantación y un centro poblado o una escuela, y usándolo de la manera correcta, el impacto es mínimo. En este sentido manifestó que el producto no debería hacerle daño a las personas que andan en las máquinas realizando la aplicación, ya que estas deben tener ciertas condiciones, y también la persona que lo aplica debe utilizar indumentaria adecuada.
Pero el uso sin seguir al cien por ciento las recomendaciones, puede producir algún problema tanto a nivel ambiental como humano y animal, e incluso los productos indican el nivel de toxicidad para las abejas, agregó haciendo referencia al caso recientemente trascendido.
En cuanto a los centros poblados, hay un protocolo a seguir para las aplicaciones, lo cual es controlado por el Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca; “hay una distancia mínima que hay que respetar, la cual se cumple, porque hay controles y multas”.
En la parte agrícola, el cultivo que más requiere uso de agroquímicos es la soja, y si hay una chacra próxima a una escuela o centro poblado, directamente no se puede plantar porque no se puede fumigar con ciertos productos.
EXIGENCIAS
Por otra parte comentó que para la venta de la mayoría de los productos tóxicos con mayor riesgo para el ambiente, el ministerio exige que cuando el productor lo va a comprar, tiene que tener una receta firmada por un ingeniero agrónomo que será el responsable por parte del comercio que le vende. Para comprar este tipo de productos, el productor debe tener el aval de un ingeniero agrónomo que sepa dónde y cómo se va a usar el producto y es quien firma la receta para poder comprar, de manera que la venta es controlada.
Asimismo a los envases de estos productos, hay que hacerles un triple lavado y hay un centro de acopio de envases donde deben ser entregados para reciclar.

La Constitución de la República y los Convenios Internacionales ratificados por Uruguay, exigen la protección del medio ambiente
La normativa nacional e internacional en la utilización de plaguicidas

Un trabajo realizado por Vida Silvestre Uruguay (agosto de 2010), con fondos de Ecosystem Grant Program – UICN-NL, analiza específicamente la problemática de la utilización de productos químicos en los cultivos, su debido uso y sus consecuencias. En el mismo se destaca que, la intensificación de los cultivos de secano, en particular el cultivo de soja, y la forestación actual, asociada a una elevada aplicación de plaguicidas, conlleva a riesgos de contaminación de suelos y aguas, e intoxicación de fauna y pobladores locales, con impactos sobre la comercialización y exportación de productos con altos estándares de calidad como la miel. El cultivo de soja se triplicó entre 2003 y 2006 en Uruguay, alcanzando las 646.000 ha para el año 2008/2009, y la forestación ha crecido a una taza de 50.000 ha por año en la última década (datos oficiales). Sin embargo, la información de los efectos de estos cambios sobre la biodiversidad y la producción apícola es escasa y tiene pobre circulación pública. Las mortandades de abejas, peces y fauna terrestre observadas por los pobladores locales, ha aumentado en los últimos años y son atribuidas a las fumigaciones frecuentescon plaguicidas.
Por su parte, acorde a la línea de preservación medioambiental, en diciembre de 2016, el Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP), a través de la Dirección de Servicios Agrícolas, decidió prohibir el uso de varios fitosanitarios (Azinfos Metil, Metidation y Metomil), por considerarlos de alta peligrosidad para el ser humano y por ser riesgosos para el medio ambiente, aves, peces y abejas.
En base a dichos datos, aportados por el integrante de la mesa docente de Derecho Agrario de Facultad de Derecho del CENUR Litoral Noroeste, Esc. Leandro Scirgalea, y con la normativa nacional e internacional sobre el tema, elaboramos el presente informe.
Los plaguicidas desde el punto de vista normativo
Los plaguicidas son sustancias artificiales, usadas para eliminar malezas (herbicidas), eliminar hongos (fungicidas), matar insectos (insecticidas), matar nemátodos (nematicidas), eliminar roedores (rodenticidas), entre otros. Por sus características químicas, estas sustancias persistentes son generalmente bioacumulables, es decir que a lo largo de la vida un organismo va acumulando sustancias a las que está expuesto, que pueden ingresar al organismo a través de la piel, vías respiratorias, alimentos, agua, etc. en órganos o tejido graso. También son biomagnificables ya que al consumir un organismo contaminado, el depredador también acumula el plaguicida, haciendo que las sustancias se traspasen de un organismo a otro en la cadena alimentaria, incluyendo al ser humano. Según las diferentes fórmulas químicas, estos compuestos también pueden persistir asociados a arcillas en el suelo, materia orgánica y hielo, y transportarse grandes distancias por el aire o el agua, desde el sitio donde fue aplicado.
Correcta aplicación de las sustancias
La aplicación debe ser efectuada dentro del área objeto de aplicación (cultivo, silo, galpón), dentro del ancho de faja definido (distancia de cobertura del equipo) y sin que exista deriva, que es la caída de un plaguicida fuera del sitio donde se debe aplicar (Decreto 457, del 22 de Noviembre de 2001).
Daño ambiental ante la inadecuada utilización de los plaguicidas
1) Cuando no se cumple con las reglamentaciones que establecen determinadas distancias. 2) Cuando se carga agua a los equipos aplicadores directamente desde cualquier curso de agua. La forma correcta de hacerlo es mediante la utilización de recipientes intermedios. 3) Cuando los equipos aplicadores circulan cargados de plaguicidas por vías públicas o caminos vecinales. La forma correcta de hacerlo es con el equipo vacío, limpio y sin pérdidas. 4) Cuando se hace un uso diferente al especificado en la etiqueta del producto. 5) Cuando se utilizan plaguicidas no registrados.
El artículo 3 de la LGPA entiende por daño ambiental toda pérdida, disminución o detrimento significativo que se infiera al medio ambiente. Según Hutchinson es todo menoscabo material que sufre el ambiente o sus procesos naturales, provocado por una conducta humana antijurídica que genera efectos negativos actuales o potenciales. El daño ambiental es un daño colectivo, al ser el medio ambiente un bien jurídico de titularidad colectiva, supra individual, perjudica a su titular: la colectividad humana. Generalmente el daño ambiental es un daño continuado, o sea se produce por la acumulación cronológica y causalmente sucesiva. El menoscabo se va produciendo por etapas hasta que la acumulación de daños materiales alcanza tal entidad significativa que deviene en daño jurídico7.
Responsabilidad ante la inadecuada utilización
La normativa dispone que, serán responsables, los aplicadores de los plaguicidas. Puede ser por contaminación producto de la deriva, del derrame, o cuando se carga o realiza limpieza de la maquinaria. Los aplicadores también serán responsables de los daños y perjuicios provocados a las personas y a sus bienes, teniendo por ejemplo, que limpiar y/o descontaminar el sitio (Responsabilidad Civil por Daños – Arts.1319 y ss del Código Civil). Estamos ante un tipo especial de responsabilidad establecido para el daño ambiental, que se aparta al momento de la imputación jurídica del daño, del tipo general establecido por el Art.1319, en este caso el criterio de imputación jurídica del daño es objetivo.
Sanciones y dependencias del Estado que las aplican
Sanciona primariamente el MGAP. Igualmente deberían actuar y aplicar sanciones DINAMA y la división correspondiente de la Intendencia. Si se acciona judicialmente, también será competente para sancionar el Juez que atienda en la causa.
Las sanciones pueden ser: advertencia; multas (entre 10 a 2000 UR); decomiso de productos, vehículos, etc.; imposición judicial de astreintes. En caso de infracciones graves como daño a la salud humana, animal o vegetal o al medio ambiente en general, las sanciones serán de: Multas + Decomiso + Suspensión de hasta 180 días de los registros, habilitaciones y permisos; y hasta clausuras totales. Se aplicarán con graduación dependiendo de la reiteración y gravedad de la infracción.
Derechos que asisten frente a una situación de contaminación
En primer lugar, el Art. 47 de la Constitución de la República de 1996, el que declaró de interés general la protección del medio ambiente, estableciendo el deber genérico de las personas de abstenerse de cualquier acto que cause depredación, destrucción o contaminación. La Ley General de Protección del Ambiente, establece que todos los habitantes de la República tienen el derecho a ser protegidos en el goce de un ambiente sano y equilibrado y establece los principios de política ambiental entre los que están los de Prevención y Precaución. El artículo 3º de la LGPA establece que las personas tienen el deber de abstenerse de cualquier acto que cause depredación, destrucción o contaminación graves del medio ambiente. Y declara por vía interpretativa del artículo 47 de la Constitución de la República, se consideran actos que causan depredación, destrucción o contaminación graves del medio ambiente, aquellos que contravengan lo establecido en la presente ley y en las demás normas regulatorias de la materia. Es necesario tener presente que es deber del Estado proteger el ambiente, el cual se extiende a la sociedad en su conjunto. Es entonces deber, derecho y responsabilidad de la sociedad el denunciar tanto por vía administrativa como por vía judicial, cualquier acto que la esté afectando.
Normativa internacional ratificada por Uruguay
Uruguay participa y debe cumplir con compromisos asumidos ante diversos convenios y ámbitos internacionales. El Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs), a través del Plan Nacional de Implementación Uruguay, pretende eliminar o restringir la producción, uso, importación y eliminaciones no intencionales de COPs, así como mejora de tecnologías y prácticas ambientales, para prevenir daños a la salud y medio ambiente. Este convenio actualmente considera COPs de preocupación global, a los cuales se les irán sumando otros productos. El Convenio de Rotterdam que busca promover la responsabilidad compartida y los esfuerzos conjuntos de los Estados partes en la esfera del comercio internacional de ciertos productos químicos peligrosos a fin de proteger la salud humana y el medio ambiente frente a posibles daños y contribuir a su utilización ambientalmente racional, facilitando el intercambio de información acerca de sus características. El Convenio Internacional de OIT Nº184 sobre seguridad y salud en la agricultura, tiene como objetivo prevenir los accidentes y los daños para la salud que sean consecuencia del trabajo.
El Convenio Internacional de OIT Nº 170 sobre productos químicos, tiene como objetivo prevenir las enfermedades y accidentes causados por productos químicos en el trabajo o reducir su incidencia y garantizar que todos los productos químicos sean evaluados con el fin de determinar el peligro que presentan.

Nutricionista Carla Piastri
Está comprobado que el uso de agroquímicos tiene incidencia sobre enfermedades crónicas

Consultada para este informe la nutricionista Carla Piastri comentó que el uso de agroquímicos ha sido demasiado masivo últimamente. Si bien se pueden usar estos productos en cierta cantidad, el problema es que para controlar las enfermedades de las plantas se está usando demasiado y eso es lo que no permite que se elimine correctamente tanto de las plantas como frutas y verduras.CarlaPiastri
De esta manera, indicó que está comprobado que el uso de agroquímicos, tiene incidencia con las enfermedades crónicas, como por ejemplo el cáncer. “Está comprobado que tiene una incidencia directa sobre el cáncer”, enfatizó.
¿Cómo hacemos para eliminarlo? Es casi imposible, explicó, ya que “hay muy pocos productores orgánicos sobre todo en Uruguay, entonces continuamente estamos consumiendo agroquímicos”. Para minimizar los efectos que pueden tener sobre la salud, la nutricionista indicó que se debe eliminar la mayor cantidad de agroquímicos de los alimentos, lavando muy bien los vegetales, bajo el chorro del agua, sacándole las cáscaras a los alimentos más contaminados, los que están más bombardeados con estos productos como son el tomate, el zapallito, la berenjena, las hojas verdes y los coles, la lechuga, el repollo morado, repollo blanco, repollitos de Bruselas, “lo ideal en estos casos además de lavarlos correctamente bajo el chorro de agua, es también sacándoles la capa externa, en el caso de los tomates y el zapallito la cáscara, y en el caso de las lechugas y repollos, eliminarle las hojas de más afuera”. Piastri explicó que al consumir constantemente agroquímicos, el cuerpo tiene una pelea constante contra esos productos porque el cuerpo no los reconoce como nutriente, porque no lo son, entonces nuestro sistema inmunológico está continuamente peleando contra eso y aguantamos bastante hasta que un día aparece alguna enfermedad, que realmente está comprobado que está ligada al uso de agrotóxicos. Si bien existen normativas que regulan que la aplicación de este tipo de producto se realice a cierta distancia de centros poblados, es sabido que al aplicar el producto sobre las plantaciones, este tiende a volar hacia los costados afectando también a las personas que viven más próximas a las plantaciones fumigadas. Por ello concluyó que “es algo casi imposible de controlar hasta que no se realicen más exigencias sobre su uso”.

 







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