Túneles en Salto: ¿sólo un mito?

Túneles en Salto: ¿sólo un mito?
Túneles, desagües o simples depósitos de agua de  una época en que no
era fácil conseguirla. El tema siempre concitó el interés popular y ha dado
lugar a diferentes versiones que se remontan incluso antes que surgiera la ciudad como tal. Una de las versiones más difundidas es la que sostiene
la existencia de un túnel desde la ex Jefatura de Policía y que -según la tradición oral – serviría a los caudillos políticos o personas acaudaladas para fugar en
caso de revueltas – pero lo único que queda de la vieja Jefatura de Policía son los vestigios que se decidió conservar como patrimonio histórico de la ciudad,
en la esquina de Artigas y Florencio Sánchez. La zona portuaria dista poco más de una cuadra de este lugar.
En este sitio incluso se ubicó antes un cuartel militar, según los pocos documentos existentes sobre la  época. Sin embargo el trabajo de investigación recientemente dado a conocer por el arqueólogo Mario Trindade, que le llevó más de 25 años reuniendo datos, escuchando diferentes versiones sobre la existencia de túneles en Salto, si bien no niega rotundamente la posibilidad de que hubieran existido, lleva a pensar que todo lo que existió fueron desagües, depósitos de agua fresca de un tiempo en que no era fácil

Túneles, desagües o simples depósitos de agua de  una época en que no era fácil conseguirla. El tema siempre concitó el interés popular y ha dado lugar a diferentes versiones que se remontan incluso antes que surgiera la ciudad como tal. Una de las versiones más difundidas es la que sostiene la existencia de un túnel desde la ex Jefatura de Policía y que -según la tradición oral – serviría a los caudillos políticos o personas acaudaladas para fugar en caso de revueltas – pero lo único que queda de la vieja Jefatura de Policía son los vestigios que se decidió conservar como patrimonio histórico de la ciudad, en la esquina de Artigas y Florencio Sánchez. La zona portuaria dista poco más de una cuadra de este lugar.

En este sitio incluso se ubicó antes un cuartel militar, según los pocos documentos existentes sobre la  época. Sin embargo el trabajo de investigación recientemente dado a conocer por el arqueólogo Mario Trindade, que le llevó más de 25 años reuniendo datos, escuchando diferentes versiones sobre la existencia de túneles en Salto, si bien no niega rotundamente la posibilidad de que hubieran existido, lleva a pensar que todo lo que existió fueron desagües, depósitos de agua fresca de un tiempo en que no era fácil

Túneles de Salto: ¿Mito o realidad?

Investigación a cargo del Arqueólogo Mario Trindade no halló evidencias de su existencia

“Seguramente el presente ensayo tiene falencias.

Toda obra humana es perfectible y el presente no pretende ser la excepción. Hecha esta salvedad debo dejar documentado aquí que el mismo no pretende ser la verdad revelada ni la destrucción  por el solo hecho de negar la existencia de esas construcciones subterráneas, fuera cual fuera su uso. Muy otro es el objetivo. Nada más que analizar lo más fielmente posible el escenario, tiempo y espacio, geografía y población del Salto de ayer que alberga para muchos, insondables misterios.

Es condición humana la de creer.

Los libre pensadores nos atribuimos el derecho a la duda y con las herramientas que nos ha brindado un trabajo de más de treinta años, casi veinte de ellos dedicados a recopilar datos documentados o simplemente relatos verbales, sin dudar a priori de su autenticidad, tratar de realizar un aporte en dirección al análisis de la discutida existencia de los túneles. Y aquí queda por el camino la creencia y da paso a comprobación.

No es cuestión de fe sino de análisis. Si no hemos accedido a más documentos que “se dice” existen, ha sido porque se nos ha impedido deliberadamente o simplemente porque han desaparecido en manos de codiciosos coleccionistas, no obstante, si los mismos hubiesen existido no han sido de utilidad para que algunos respetables coterráneos pudieran demostrar la existencia inequívoca de los túneles tal cual se ha afirmado.

En definitiva, mucho se ha escrito sobre el tema, pero las fuentes que podrían haber sido testigos presenciales de la construcción de esos fantásticos túneles, túneles, no cisternas, nada han documentado.

Si resultara verdad que en alguno de ellos se han encontrado cadáveres en pleno siglo XX ¿Cómo es posible que el autor del hallazgo o el propietario del predio  saliera airoso de las intervenciones policiales o judiciales? ¿Cuáles son los antecedentes forenses y a qué conclusión se ha llegado? ¿Dónde fueron a parar esos restos? No me parece posible que alguien los tenga de adorno en su living, pero podría ser…”

Mario Trindade

La Investigación

Un tema que seguirá rodeado de un profundo misterio

Puede que el misterio se profundice aún más luego de estas instancias de diálogo con la gente común.

Solo que ahora el escenario ha cambiado y resulta necesario, imprescindible, la prueba material.

Dejemos de lado para esta tarea los sacralizados recuerdos familiares y unamos esfuerzos en procura de la prueba material de su existencia. Sin especulaciones trasnochadas ni secretismos absurdos como el mencionado caso de que los cadáveres hallados (¿?) corresponden a los constructores de los túneles que fueron ejecutados para evitar la revelación del secreto lugar de escape. O sobre amores subversivos, amantes mantenidas, fabulosos tesoros o gigantescos contrabandos.

Tal vez solo así podamos desentrañar de una vez origen y composición de lo que el folclore denomina túneles y quienes en una sana resistencia a la palabra sacralizada buscamos y seguiremos buscando a través de la investigación sistemática, orígenes, sistemas de construcción, uso y su relación con el tiempo en el seno de una sociedad que requiere certezas.

Y también de los mitos y el folclore.

La existencia de construcciones subterráneas en la ciudad de Salto ha ocupado espacios en la tradición oral y también en los medios de prensa locales cuyos autores no han dudado en catalogarlos como túneles.

CASI 25 AÑOS DE INVESTIGACIÓN

En los primeros meses de  1990 comenzamos los trabajos de verificar cuanto lugar fuera señalado con existencia de túneles; básicamente evaluar la posibilidad de que pudiera producirse un derrumbe y evitar sus consecuencias determinó que se volcara todo el esfuerzo posible desde el Museo de Arqueología en recuperar documentación, planos en el caso que se llegaran a ellos, testimonios materiales,  ubicaciones, propietarios de los predios y condiciones de conservación; trabajo que se realizó durante 14 meses.

Encarar un trabajo de esta naturaleza con soportes tecnológicos limitados supuso un esfuerzo aún mayor.

LA PRESENCIA DE GARIBALDI Y EL “MOMENTO BISAGRA”

De todas maneras se determinó una metodología de trabajo a los efectos de comprobar o descartar aquellos que la tradición oral había mantenido, aún con la certeza por parte del equipo de investigación que todos quienes habían aportado datos a través de los medios de prensa, ninguno de ellos otorgaba un testimonio válido: solamente habían visto “la entrada”; “las dimensiones son suficientes para un caballo y su jinete”; “fueron hechos durante la presencia de Garibaldi” (¿?) etc.

Aquí es necesario detenerse para mencionar, más no sea al pasar, lo que denomino “momento bisagra” en la historia de esta ciudad. La presencia de Garibaldi como punto de partida de todo testimonio material de cuyo origen se duda o existe un vacío documental; sin embargo la dinámica durante las investigaciones de estos acontecimientos específicos, la Guerra Grande, sí han aportado documentación fehaciente sobre construcciones que ya no son visibles en la ciudad como la fortaleza del Salto ubicada en la intersección de las calles Florencio Sánchez y Uruguay a la que ya hiciéramos mención en anterior trabajo.

Abundante documentación, menciones directas, dibujos de la fortaleza, testimonios de legionarios que  fueron protagonistas de aquellos hechos.

Aparentemente los historiadores de la época, más apegados a misterios ocultos que a una investigación sistemática, han dejado pasar por alto estos hechos.

Convengamos que la investigación histórica requiere de un entrenamiento muy sólido en lecturas documentales, valoración de la relación espacio-tiempo y sobre todo asepsia en el método, tal vez demasiado pedir para una sociedad que comenzaba el siglo XX cargada de odios partidarios y aún pariendo nuevos que no demorarían en eclosionar.

¿CÓMO SE DEFINE UN TÚNEL?

Entendemos por túnel a aquella construcción que tiene por objetivo principal comunicar dos extremos que, de otra manera, se mantendrían separados. El túnel permite de tal modo el paso por espacios cerrados que por lo general son subterráneos. Una de las características  principales de todo túnel es que cuentan con un techo y que la única ventilación es la que se mantiene en ambos puntos, no habiendo ninguna posibilidad de salida o cruce del mismo fuera de esos dos puntos de comunicación.

Los resultados del relevamiento

En el actual lavadero De León

Antiguo Cuartel Militar, posteriormente Jefatura de Policía.

Marzo de 1992.

Calle Florencio Sánchez.

Acceso por un brocal cuadrangular a ras del piso en el patio de la actual cochera de la empresa De León.

Distancia al piso: 2 metros 15 cms. A 3 metros máximo.

Se visualiza una bóveda de tres metros con cincuenta de ancho; 25 a 30 metros de largo; orientación sur-norte.

Sobre pared oeste pequeña comunicación cuadrangular de aproximadamente 0.50 de lado que comunica con otra bóveda de similares características  y la misma orientación.

Construcción en ladrillo de grandes dimensiones, cemento tipo mortero, partes revocadas.

Paredes de la segunda bóveda igual a descripción anterior, pared oeste con evidencias de restos de caños de cerámica en posición vertical.

Prospección externa, pared oeste del edificio con restos de caños de cerámica coincidentes en su ubicación con los restos descriptos para la parte interna.

Conclusión: Aljibe, reserva de agua.

En Casa de los Lamas

Marzo, Abril de 1992

Extapicería Trindade.

Pared Sur, planta baja.

Se quita tabique de ladrillo.

Queda al descubierto sistema de construcción en arco del mismo estilo que se puede apreciar hoy en el restaurante conservado como en sus orígenes, y en planta baja de Casa de Gobierno.

Conclusión: depósito, sótano.

Palacio Córdoba, actual Casa de Gobierno.

Mayo de 1992.

Ex Palacio de la Galletita.

Sobre extremo sur, en el sótano bajando escalera orientada este-oeste.

Se retira cubierta de ladrillo tipo tabique. A cuarenta centímetros se evidencia construcción en arco con ladrillo de campo, cemento tipo mortero.

Conclusión: Horno del Palacio de la Galletita.

Esta información fue corroborada en forma personal por el Sr. Carlos Ferreira quien fuera propietario de este establecimiento comercial. Actualmente se puede ver  la construcción y las huellas de la temperatura del horno en la pared.

ESTANCIA SANTA RITA O ESTANCIA DE LOS AZULEJOS, COLONIA ITAPEBÍ.

JULIO DE 1992.

Casa perteneciente al Instituto Nacional de Colonización.

Lugar: Galpón ubicado al sur-oeste de la casa principal.

Interno, aljibe cercano a la pared norte.

Brocal de 0.50 metros.

Distancia interna a la base: 2.50 metros.

En dirección norte se observa una construcción tipo bóveda de 1.80 metros de altura por 1.90 de ancho en su base, dirección norte-sur. Longitud total: 30 metros.

A unos 15 metros se observa en pared oeste una pequeña puerta a la que no se tomó medidas pero que se pudo acceder con mucha dificultad en dirección oeste ubicando otra bóveda de características similares.

Se verifica presencia de caños de cerámica en la segunda bóveda (similar a las de la vieja Jefatura de Policía).

Conclusión: Depósito de agua, cisterna.

CASA FAMILIAR EN URUGUAY AL 800.

Noviembre de 1992.

Se accede a la casa a través de llamado telefónico del heredero de la propiedad que se encontraba realizando tareas de mantenimiento ante la constatación del hundimiento del piso de uno de los baños de la casa.

Se verifica que parte del piso de la casa en anexo sur se encontraba levantado, piso de madera de pinotea que manifestara el propietario intentar quitarlo para su venta. En pared sur de este sótano se ubica una pequeña puerta de unos 80 cms de ancho por 1.50 metros de alto, cerrada con puerta de rejas.

Es visible el escombro que se había volcado en pieza contigua correspondiente al baño al que refería cedía el piso con frecuencia.

En este caso no se intervino por peligro de derrumbe y ante la imposibilidad de contar con respaldo económico en caso de daño.

De entrevista mantenida con el actual propietario (octubre de 2012) el mismo no se mostró receptivo a dialogar sobre el tema, por lo que la investigación en este caso carece de conclusiones definitivas.

SALADERO LA CONSERVA.

Costanera Sur.

Febrero de 1990.

Construcción en piedra de 1.60 mts por 1,20 de ancho en su acceso por el Río Uruguay, bajo la construcción conocida como El Mirador. Largo total, aproximado 25 metros. Se accede cuando el río se encuentra en cauce normal. A 10 metros del acceso las dimensiones se estrechan hasta llegar a un lugar en que resulta imposible avanzar, no obstante de las medidas tomadas dentro de la  construcción y trasladadas a la superficie permite inferir que la misma corresponde a un desagüe del saladero mencionado. Si bien fue esta construcción una de las primeras a la que se pudo acceder, no es menor el detalle de que fue una de las pocas que se pudo realizar registro fotográfico.

Desagües de La Conserva.

Su sistema constructivo y la ausencia de documentos hacen que se confunda fácilmente con un túnel.

Construcción subterránea: desagües de La Conserva. Nótese además de las dimensiones, la inclinación  hacia el río y que aún funciona como sistema de canalización de agua, fácilmente observable en el piso.

COCHERÍA SIMONELLI

El depósito de agua que oficia como cisterna de contención se encuentra debajo de una de las habitaciones principales de la casa. No es extraña esta tipología constructiva.

En Buenos Aires se han excavado  y puestos en valor aljibes construidos en año 1860 con este sistema, menos espectaculares que los túneles, estos abastecimiento internos de agua deberían ser protegidos como testimonios de los sistemas adaptativos en el área urbana y suburbana de Salto.

A menudo estos depósitos son confundidos con lugares de escondite o acceso a túneles.

Nunca hemos negado la posibilidad de la existencia de los túneles, si se entiende por tal una construcción realizada con el fin de comunicar dos puntos distantes. Pero debe quedar muy claro que aquellas construcciones subterráneas que fueron difundidas por la prensa local a las que accedimos, no corresponden al uso que en principio se le atribuyó; por lo tanto no se ha obtenido la prueba material de su existencia.

Si se conserva alguna construcción de estas características bajo el manto de un secreto en alguna propiedad privada es algo que no sabemos ni sabremos.

Lo que sí es seguro que continuaremos trabajando en procura de pruebas materiales, recorriendo aljibes y cisternas, desagües o pozos y todo lugar que nos acerque un paso más al objetivo, concluye Trindade.

“Puedo afirmar que existen, yo estuve adentro (de un túnel)”

Para el ex-Jefe de Policía Néstor Albisu, hay un gran túnel que atraviesa Salto hasta el puerto y varios laterales más

“Yo me crié escuchando un relato sobre los túneles, pero luego me fui interiorizando en el tema y recabando elementos sobre lugares en donde podrían haber entradas para esos túneles. Pero no logré descifrar qué significaban esas entradas y para qué servían. Pero puedo afirmar que sí, que existen, yo estuve adentro”, comenzó diciendo el ex-Jefe de Policía de Salto, Néstor Albisu al ser consultado por EL PUEBLO sobre el tema.

“Mientras yo era Jefe de Policía un día vino una delegación de la Facultad de Humanidades de Montevideo y me pidieron autorización para visitar algunas de las entradas. Ellos me mostraron un mapa de Salto donde se veía el desarrollo del gran túnel y algunos laterales; así que ingresamos por el gran túnel, ellos lo hicieron con escafandras porque las condiciones no son adecuadas, pero yo no lo hice y no pude avanzar mucho”, continuó relatando Albisu.

Al describir su sensación enel lugar, dijo “hay una atmósfera muy pesada ahí abajo porque esto fue construido antes de que Salto fuera ciudad  y sobre esos túneles se construyeron las modernas edificaciones con grandes cimientos que obstruyeron el recorrido, así como en muchos casos hubo derrumbes de pozos negros que dejan inapropiada su circulación. Nosotros ingresamos a un túnel por Jefatura, por una zona que está debajo de los talleres”, explicó.

“En ese momento además del mapa de la ciudad de Salto con el marcado de los túneles, me mostraron también las diferencias de los que nosotros tenemos con los que  hay en la ciudad de Concordia (Argentina). Allí se los puede recorrer por una persona a pie y están mejor terminados, los  de Salto se los puede recorrer a caballo perfectamente porque tienen un porte mucho más grande, pero no están  bien acabados porque aprovecharon la consistencia de nuestro basamento que es más duro. Acá están construidos en ladrillo de campo, por lo menos en la parte que yo entré. Este túnel tiene salida al puerto, todos están comunicados y salen allí”, agregó el ex-Jefe de Policía.

UN GRAN TÚNEL ATRAVIESA SALTO

“Hay un túnel que recorre todo Salto, que va desde atrás de la Catedral y baja por toda la ciudad atravesándola hasta llegar al puerto, pero a su vez hay desviaciones, por eso digo que para mí hay varios”, detalló Albisu.

“En donde está el cuerpo de bomberos hay una entrada que parecerían depósitos o escondrijos, pero no se qué distancia tienen. En la Casa de Lamas hay otro túnel, ahí yo también entré, donde guardan las herramientas de la plazoleta Roosevelt también existe un túnel, en la bajada de la escalinata de la plaza de los Treinta y Tres Orientales es otro túnel y así en varios lugares que son conocidos”.

UNA GRAN OPORTUNIDAD HISTÓRICA Y TURÍSTICA

“Yo creo que estos túneles debieron haber sido creados a mediados de 1800 pero no se sabe muy bien para qué y hay muchas teorías al respecto. Es una lástima que no se hayan aprovechado, si se pudieran desbloquear una o dos cuadras, significaría recuperar un gran tesoro histórico de Salto y explotarlo como atractivo turístico”, concluyó.