Un negocio peligroso, pero imprescindible

Un negocio peligroso, pero imprescindible
Se generan casi 10 mil kilos al mes.
El manejo de los  residuos hospitalarios en Salto

Se generan casi 10 mil kilos al mes.

El manejo de los  residuos hospitalarios en Salto

“Recuerdo cuando hace algunos años atrás los gurises del barrio del hospital construían sus hondas para tirar piedras con sondas vesicales”, nos relató un médico al pasar hace un tiempo atrás. Esas sondas forman parte de los denominados residuos sanitarios peligrosos.

Los salteños que transitan a diario por las cercanías de alguno de los nosocomios de nuestra ciudad quizás han visto a camiones identificados que recogen tarrinas con bolsas especiales que contienen esta clase de residuos que se generan a partir del trabajo diario de dichas instituciones. Dichos desperdicios pueden presentar características infecciosas, tóxicas, cortantes, radiactivas y podrían constituir un riesgo para la salud o el ambiente.  Por eso es que requieren una especial gestión, no solo en los grandes hospitales o sanatorios, sino también en pequeñas clínicas, laboratorios y otros lugares similares. Excreciones, exudados, desechos de pacientes con enfermedades transmisibles, instrumentos utilizados para manipular microorganismos, vacunas vencidas, sangre, fluidos, suero, plasma, piezas anatómicas, tejidos, órganos, agujas, jeringas, bisturies, productos químicos, medicamentos vencidos, entre otros, son recolectados bajo estrictas disposiciones de seguridad.

En el presente informe dialogamos con los responsables de algunos de los centros de salud que generan este tipo de residuos en nuestro departamento, que al mes suman casi 10 toneladas. Además la empresa encargada de su trasporte proporciona su visión en un asunto que genera grandes costos, y ganancias.

Se cuenta con depósito exclusivo para ese fin

Hospital y policlínicas del MSP clasifican residuos “contaminados” mediante un procedimiento especial

El director del Hospital Regional, Dr. Juan Pablo Cesio, indicó que “el plan de tratamiento de los residuos hospitalarios está pautado por las normativas legales vigentes, por el decreto del Ministerio de Salud Pública”.  A grandes rasgos “se diferencian los residuos entre los que son los llamados orgánicos o contaminados que son volcados a bolsas especiales de determinado color, de los otros residuos comunes que salen como el residuo común de cualquier domicilio”. Algunos ejemplos de residuos comunes: “papelería, cartones que no tienen contacto con fluidos orgánicos, cáscaras de papa que se pelan en la cocina  y ese tipo de cosas”.

TRATAMIENTO ESPECIAL

Pero “los residuos hospitalarios son los que tienen o han tenido la posibilidad de haber tenido contacto con fluidos corporales. Estos tienen un tratamiento especial. Los objetos punzantes o cortantes van en unos descartadores especiales: se trata de unas cajas de cartón que en su interior están revestidas por una bolsa y cuando se completa se descarta”. Todo lo que no es cortante ni punzante “va a unas bolsas de color roja para identificarlas en forma diferente de lo que son las bolsas comunes de color negro. Eso tiene todo un procedimiento interno donde hay personal de servicio que en determinadas horas del día lo recoge en un carro que está acondicionado especialmente para eso”.

DEPÓSITO EXCLUSIVO

Cesio expresó que “se recogen varias veces en el día las bolsas que están llenas, se precintan, van a un carro especial, que se lleva a un depósito que está establecido para ese fin exclusivamente. El depósito se ubica en el camino  (en la bajada) que hay al costado derecho de la emergencia (en la esquina de calle Cervantes y 25 de Agosto). Este depósito fue construido hace un tiempo atrás porque antiguamente estaban las tarrinas al aire libre. El depósito se construyó por motivos de bioseguridad. Allí se colocan los residuos en una tarrinas grandes (de color azul). Tres veces por semana hay una empresa que tiene una licitación nacional de ASSE que recoge todos los residuos y los transporta hasta su planta de procesamiento”.

NO SOLO EN EL HOSPITAL

Lo mismo que pasa en el Hospital, nos agrega Cesio, pasa en “en el Hogar de Ancianos, en toda la red de policlínicas de atención primaria de la salud, que son de ASSE, y en los pueblos rurales, en donde el camión pasa con otra periodicidad y recoge los residuos.  “El proceso siempre es el mismo: los cuidados biológicos para cuidar la contaminación y el tratamiento de estos desperdicios son iguales porque la normativa es una independientemente de si es un gran hospital, uno chico o una policlínica”. El Hospital gestiona sus residuos hospitalarios “hasta la puerta, de ella hacia fuera hay una empresa que tiene que cumplir con determinadas características respecto del camión que los transporta, de la planta en donde se verifica el destino final”,

¿Hay sectores en donde se genera más cantidad de este tipo de residuos?

En los sectores en donde hay mayor cantidad de procedimientos sobre todos los vinculados a lo quirúrgico hay una mayor cantidad de estos residuos.

¿Cuál es el volumen de residuos que se genera?

Más o menos unos 6.500 kilos mensuales de residuos.

¿Se lleva alguna especie de registro?

Se estima la cantidad de kilos de acuerdo a la cantidad de tarrinas que se llena, lo que da más o menos ese quilaje, que es un volumen importante.

¿El plan de gestión se renueva?

Nosotros tenemos que cumplir con lo que el Ministerio de Salud Pública dice respecto a como se maneja el residuo adentro del hospital. Hay un departamento de enfermería que hace el control técnico de los procedimientos y un Comité de Infecciones Hospitalarias que, de alguna manera, vigila el cumplimiento de la normativa y realiza ajustes en los circuitos internos o rutas del pasaje de la basura, o en la forma en que se acondiciona esa basura en el depósito. Siempre hay controles técnicos de la situación

¿Se han registrado casos de inadecuada clasificación  o similar?

No. A veces, lo que puede llegar a pasar es que la basura que no es contaminda, y que debería de irse al basurero municipal, se mezcla con estos residuos hospitalarios, y nos sale más caro porque aumenta el volumen. Al revés, que residuos hospitalarios contaminados se mezclen con la basura común  en principio no hay”.

¿Quién se encarga de recoger esos residuos?

Dependiendo del turno el personal de limpieza de una empresa tercerizada o auxiliares de servicios del Hospital. Pero todos dependen técnicamente del departamento de enfermería del Hospital.  Los auxiliares de servicios que ingresan tienen que tener el título habilitante que proviene de un curso en el que se forma sobre el manejo de los residuos.  Los trabajadores tienen protección porque esa basura está en bolsas de nailon, los cortantes van por otros lados en cajas rígidas, que evitan la rotura de las bolsas. Con el resto del material hay que tener precauciones para lo que se utilizan guantes, ropa adecuada para eso. El auxiliar no tiene contacto directo con esa basura porque cuando la recoge lo hace de adentro de una bolsa”.

¿Qué pasa con los residuos que son medicación oncológica?

Se procesa de acuerdo a la normativa, aunque en menor volumen. Eso genera si es mal descartado contaminaciones ambientales a la larga, por las características de esos productos: cuestiones farmacéuticas, diluyentes (que se utilizan en Anatomía Patológica), entre otros”

¿Hay residuos radiactivos?

Nosotros en principio no usamos.

¿Hay algún cuidado especial respecto de la Morgue?

Hay todo una normativa que se cumple: el cadáver, de acuerdo a la patología del fallecido tiene que ser tratado de una determinada forma. Hay mortajas de determinada características, hay bolsas de nailon especiales que se colocan de acuerdo a cada patología. Hay todo un protocolo a seguir en los cuidados post mortem, que generalmente lo hace el personal de enfermería (con el apoyo de auxiliares).

CARÍSIMO

El director expresó que “es carísimo” la implementación del plan de gestión. “A nosotros la empresa que se lleva los residuos nos cuesta aproximadamente unos 300 mil pesos por mes”. Para el galeno “una medida de la producción del hospital es la cantidad de basura que se genera. Cuanto más operas, más pacientes tenés, aumenta la basura”

Clínicas odontológicas y unidades  de emergencia ponen especial hincapié en la clasificación

En el caso de la ANDA (Asociación Nacional de Afiliados), que cuenta con una importante clínica odontológica, fue consultado al respecto el Gerente de la institución en nuestra ciudad, Walter Goncálvez, el que manifestó que los residuos “se colocan en recipientes diferentes; los cortantes van en un recipiente rígido de color rojo, confeccionado de tal manera que lo que allí se deposita no se puede retirar”.

Dijo que una vez completo el mismo “es guardado en una tarrina azul. Por otro lado se recogen los desechos biológicos en bolsas amarillas, las que una vez llenas se precintan y también van a la tarrina azul. Estas tarrinas son precintadas y quedan a la espera de que pase a levantarlas el camión de una empresa de Cerro Largo, que a su vez deja tarrinas vacías”.

DEPÓSITO

ANDA cuenta con una pequeña pieza de depósito destinada al almacenamiento de los desechos; la misma se encuentra en el patio de la institución, separada del resto de la construcción. De esta forma se garantiza la separación total de los elementos contaminantes de cualquier otra área de la institución. Trabajan con este procedimiento hace más de seis años.

LA CARDIO

En la Unidad Cardiorrespiratoria Móvil Salto, el encargado del área, Guillermo Bertolotto, dijo que cada material va descartado en forma diferente.  “Se clasifican en: cortopunzantes (ampollas, bisturíes, agujas, etc.) y van en descartadores rígidos de color amarillo o rojo. Se compran directamente a una empresa que los vende con un logo identificador de infectocontagioso. Todo lo que es punzante va ahí adentro”.

Agregó que también “hay una caja de cartón duro que trae una bolsa especial, se arma, y es para descartar lo punzante. Ampollas o frascos de vidrio, que se puedan romper, que no tienen que ir en bolsas. Eso que se descarta, después viene un camión de una empresa y lo levanta. Antes la planta estaba acá en Salto, en barrio Artigas. La incineradora va a una temperatura muy elevada –que no sé cuál es-, se funde todo y se desintegra, se descompone todo eso en el horno”.

Los objetos no punzantes como guantes sucios o no pero que hayan estado en contacto con el paciente, gasas de las curaciones, sondas de aspiración o sonda vesical, material que no sea punzante y que estuvo en contacto con el paciente va en bolsas rojas, que también son llevadas por la empresa.

La basura común, como el estuche de una jeringa o de un macrogotero, que es un envoltorio exterior que no está en contacto con el paciente,  se descarta en una bolsa común de basura común y va al recolector municipal.

CLASIFICACIÓN

“Lo que sí hay que hacer mucho hincapié con el personal es en la forma de descartar, porque en todos lados tienen una bolsa roja, una negra y un descartador”, recalcó. “En la ambulancia también hay tres tipos, entonces cada cosa va descartada en su lugar”.  La empresa que levanta los residuos hospitalarios de la Unidad Cardiorrespiratoria Móvil, es la misma que levanta en las mutualistas, en las clínicas odontológicas, hospital y sanatorios. Desde que se cerró la planta de Salto, es la misma empresa la que recoge todo.

Usuarios de Sanatorio Salto adiestrados para  identificar y seleccionar los residuos

La Directora Administrativa del Sanatorio Salto Odila Méndez informó a EL PUEBLO cómo es la dinámica del tratamiento de los residuos hospitalarios en dicha institución.

“Los desechos orgánicos tienen un tratamiento diferente a los comunes”, dijo: “Éstos últimos son retirados por los funcionarios municipales todos los días a la medianoche, mientras que los otros son recogidos una vez por semana por una empresa que viene desde Melo”, añadió.

Méndez explicó que los “desechos de riesgo son dispuestos en dos modalidades: los cortopunzantes que se colocan en un receptáculo hermético y los restos orgánicos que van a unas bolsas rojas especiales que contienen un precinto, debiendo ser identificadas”. Sostuvo que la primera diferencia que se advierte es en las bolsas. “La basura común y corriente se deposita en las clásicas bolsas negras, mientras que para los desechos de origen orgánico se utilizan unas bolsas rojas que poseen un grosor especial y un precinto, que luego de ser usadas, son cerradas definitivamente a fin de evitar una eventual contaminación”.

LOS ELEMENTOS  CORTO PUNZANTES

“Hay un tipo de residuos que son los corto punzantes, estos son derivados a un receptáculo hermético, allí van las jeringas, agujas, sueros, hojas de bisturíes y otros elementos que puedan lacerar”, indicó la funcionaria.

Se trata de unos descartadores rígidos, donde se depositan todos los objetos que pueden pinchar o cortar. A su vez, señaló que existe una ley que exige que estos objetos deban ser relegados inmediatamente de su uso a estos envases herméticos.

Son debidamente identificados y vienen con un logo afuera que explica el material y el modo de uso. La empresa privada que se encarga de recoger todos los residuos una vez por semana, es Olecar S.A., que recoge también las bolsas rojas donde se colocan todos los residuos que contienen fluidos, restos de cirugías, gasas, sangre, pañales e higiénicos post parto, entre otros elementos que detalló nuestra informante.

HABITACIONES CUENTAN CON LOS DOS DEPÓSITOS DE DESECHOS

Méndez indicó que en el Sanatorio Salto, “la gran mayoría de las habitaciones cuentan con los dos cestos; uno conteniendo la bolsa negra para los desechos comunes y el otro con la bolsa roja para los elementos orgánicos; allí lucen los carteles indicadores”.

Dijo que si las personas no cumplen con las reglas, el personal de limpieza debe encargarse de colocar los residuos en las bolsas que corresponde.

Los funcionarios del servicio de limpieza, “son quienes manipulan los desechos hospitalarios, contando con todos los recaudos necesarios (guantes, mascarillas y los implementos necesarios)”.

“En el precinto de cada bolsa roja va identificado el lugar de donde se extrajeron los residuos y el nombre del funcionario. Las bolsas rojas (deben ser de micronaje 80 de grosor) son depositadas en unas casillas con unas terrinas con tapa. Allí se las almacena hasta que llegue la empresa a retirar los residuos de riesgo”, informó Méndez.

“Al Centro Médico le sale un ojo de la cara”, dijo Richard Boucq
Costo de recolección de residuos hospitalarios hace que instituciones locales piensen en sistema propio
Los residuos hospitalarios son algo serio. Se trata de los deshechos del material que utilizan los centros asistenciales para la atención de los pacientes, y muchos de los mismos, tras su utilización, no pueden ser expuestos a la intemperie porque llegan a convertirse en materiales altamente contaminantes.
En Salto, ya hay antecedentes recientes del mal manejo de los mismos y luego que se tomaron cartas en el asunto para poner las cosas en orden, las restantes empresas que también se dedican al tema, vieron en nuestro medio campo fértil para operar y lograr ser proveedores de un servicio que trae cola.
Pero no es así de fácil, ya que no se trata de juntar papeles. La contratación de su costo es altamente elevado, las exigenciasthumb que deben tener son las máximas, aunque el cumplimiento de las medidas de higiene y cuidado se especulan, porque hasta el momento no aparecen denuncias sobre esto.
Aunque tras la polémica ocurrida con la empresa Trenal S.A., cuyos responsables eran de origen capitalino la que operaba en las inmediaciones de la ruta 31, zona del “by pass” con ruta 3, en  barrio Artigas y a raíz de las constantes denuncias de contaminación ambiental por el mal manejo de los residuos hospitalarios, se determinó su clausura por parte de la Dirección Nacional de Medio Ambiente. La situación dejó de pasar desapercibida y el tratamiento de este tipo de residuos, se ha vuelto preocupación de todos.
Actualmente, la empresa Olecar S.A, de origen capitalino y que según su sitio oficial en la web, todos sus responsables son de nuestro país, viene cumpliendo desde hace años el servicio de recolección de residuos hospitalarios del Centro Médico.
SALE CARO
Consultado sobre este asunto, el director técnico del Centro Médico y ex director del Hospital de Salto, el médico Richard Boucq, dijo “se trata de una empresa de Montevideo pero que lleva la basura para Cerro Largo, donde la trabajan allá, supongo que deben tener algo para quemar los residuos, pero no lo puedo garantizar”.
Dijo que se trata de una empresa nacional contratada por el Centro Médico para recolectar “solamente los residuos biológicos, porque todo lo que respecta a residuos comunes los lleva la Intendencia nomás. Esta empresa lleva solamente lo biológico, jeringa, agujas, todo ese tipo de residuos”.
Por otra parte, dijo que el costo que maneja la mutualista “le cuesta un ojo de la cara, porque es la única que hay y se nos dificulta mucho poder negociar precios, entonces la regulación del costo la hacen ellos y la suben cuando quieren”.
La empresa Olecar S.A. sería entonces la única habilitada por el Ministerio de Salud, con la finalidad de poder recorrer el interior del país para recolectar los servicios hospitalarios, estando en ese caso en situación de monopolio, según sostiene Boucq, con los beneficios que esto implicaría en materia de regulación de precios.
Tras el cierre de Trenal S.A. – a estos efectos – esta empresa estaría dominando el mercado a nivel del interior solo en Salto cumple su servicio en  52 puntos de la ciudad, con un promedio de 9,5 toneladas de residuos hospitalarios por mes, cumpliendo su servicio unas tres veces por semana.
Según manifestaron los responsables de esa empresa a este diario, el volumen que se recoge de residuos hospitalarios es similar al del departamento de Paysandú.
Los directivos del Centro Médico, consultados sobre el volumen de precios que maneja la empresa capitalina para realizar el servicio y el impacto que el mismo genera en las economías de sus instituciones, sostienen que “capaz que si nos juntáramos todos, como el Hospital, los laboratorios, los sanatorios, el Centro Médico, los dentistas y quienes contratan este servicio, podríamos negociar mejor, porque el costo es muy elevado”.
Según pudo saber EL PUEBLO, por fuentes no oficiales de la mutualista, el costo de cada recolección de residuos por parte de la empresa rondaría un promedio de $1,40 pesos por afiliado. El Centro Médico cuenta con unos 60 mil socios.  Hay que tener en cuenta que son tres recolecciones por semana.
Consultado al respecto, Boucq no descartó esta cifra pero admitió “desconocer el monto global que actualmente se está pagando”. En ese sentido, fuentes consultadas por este diario que trabajan en forma directa con el Centro Médico manejan la idea de crear una sociedad entre varias instituciones para lograr “negociar los precios o conformar una cooperativa para empezar a trabajar el tema de la recolección de residuos hospitalarios entre los interesados porque los costos son muy grandes, si el Centro Médico se queja imagínese el resto”, añadieron los informantes.
A RESGUARDO
Por otro lado, el director técnico del Centro Médico informó que “nosotros tenemos un contenedor en el interior del predio de la institución, donde dejamos colocadas las bolsas anaranjadas. Entonces cuando vienen a realizar la recolección de los residuos, tanto en la sede central del Centro Médico en calle Artigas 917, como en el Centro de Diálisis y en el Centro Pediátrico, ingresan al interior del predio donde están bajo resguardo en un depósito especial. Porque no podemos arriesgar que alguien se pinche con agujas, o algo por el estilo”.    Sostuvo que la única basura que sacan al exterior son los residuos comunes, que son los que recoge la Intendencia de Salto, a través de sus servicios, pero no así los hospitalarios que están “a buen resguardo”.
No hay control para los residuos que emergen de  las veterinarias y van a parar al basurero municipal
Con la intención de conocer qué ocurre con los desechos sólidos de las veterinarias, EL PUEBLO hizo una serie de consultas con algunas veterinarias de la ciudad cuyos titulares prefirieron no ser identificados ni grabados en las charlas mantenidas. En todos los casos se coincidió con que no existe una reglamentación sanitaria que regule ni organismo estatal que controle qué hacer con los desechos sólidos veterinarios, por lo que comúnmente lo que se hace es dejar los residuos diarios para que sean recogidos por el camión municipal de la basura, el que posteriormente los arrojará al basurero municipal.
Sin embargo, el celo de la Dirección de Salud e Higiene de la intendencia en su sector de Bromatología es importante pues mantiene permanentes inspecciones en las distintas veterinarias para controlar la higiene en los quirófanos y baños de las mismas.
Solo en un caso la persona titular de un centro veterinario accedió a dialogar formalmente con EL PUEBLO bajo el compromiso de mantener la debida reserva de su identidad.
- ¿Cómo trabajan las veterinarias respecto a sus residuos sólidos?
- Generalmente tratamos de poner todo junto en una misma basura, ponerle cuatro o cinco bolsas, que no se te eche a perder el líquido que aparece a veces cuando hay pus o líquido de sangre o tumores, a última hora sacás para cuando pasa el camión de la basura de la intendencia, que por lo menos por acá pasa siempre en hora y levanta todo bien, no hemos tenido problemas. Donde antes teníamos problemas era cuando venía la gente y revolvía la basura y destrozaban las bolsas.
- ¿Y los perros sueltos?
- Con los perros sueltos hay que ser mucho más precavido y hacer énfasis que la gente no largue los animales a la calle. Pero cuando los perros sienten ese tipo de olor de desinfectantes y productos de veterinaria, por lo general no tocan esas bolsas, como que sienten que el olor no es de comida y no te revuelven.
- De los productos que desechan las veterinarias, sea de cirugías o de curaciones, ¿quedan productos tóxicos, contaminantes o nocivos para la salud de la población?
- No, porque las operaciones que realizamos por lo general son castraciones o tumores, todo ese tipo de cosas que no son zoonosis, es decir, no se trata de enfermedades de transmisión de lo humano. Lo que si hay que tener cuidado es con las agujas que se ponen con las jeringas, tenemos que doblarlas para que la gente que revuelve no se vaya a pinchar, pero en ese caso tampoco se transmitiría ningún tipo de enfermedad, a no ser algún tétano, pero nada por la parte de veterinaria, no hay enfermedades que se transmitan por desechos veterinarios.
- ¿No existe ninguna obligación para las veterinarias de tener algún sistema para eliminar sus desechos?
- Por ahora no hay nada de eso.
- ¿No hay ningún organismo estatal designado para controlar este tema?
- Los que vienen a controlarte es la gente de Bromatología de la intendencia para ver si mantenés bien la higiene de la veterinaria, la desinfección del quirófano y de los baños. Al comercio siempre vienen…
- ¿Pero para controlar qué se hace con los desechos viene alguien?
- Para los desechos no viene nadie, pero lo que más tenemos que cuidar es que no nos revuelvan la basura, y tratar de poner la basura a última hora para que el camión de la basura lo levante cuanto antes.
- ¿O sea que todo terminaría en el basurero municipal?
- Así es, en el basurero municipal.
- De lo que ustedes saben, ¿esto pasa con todas las veterinarias de la ciudad? ¿Hay alguna veterinaria que tenga algún sistema particular de eliminación de desechos?
- Eso no sabría decirte. Sé que ahora hay un cementerio de mascotas, antes se ponían las mascotas muertas para que el basurero se las llevase, ahora la mayoría paga para llevarlo al cementerio.
- Y quien no paga ese servicio, ¿qué pasa con la mascota muerta?
- Lo tiran en la basura, la mayoría de los veterinarios lo hacemos.
- ¿No hay un horno crematorio para mascotas?
- No.
- Pese a esta situación que describe, ¿podemos estar tranquilos que no existiría riesgo sanitario para las personas?
- Si, si, pero donde si hay riesgo es cuando la gente de campo y de grandes frigoríficos tiran los productos al río, ahí contaminan el agua y tenés muertes de animales por los productos que les ponen, inyectables o baño, si no tienen en los campos los desagües de agua, eso es lo peor. Pero además, no nos olvidemos de la basura de las casas de las personas, donde por botellas de vidrio rotas o por las toallitas íntimas femeninas hay mucho más riesgo de infección de enfermedades que en los desechos provenientes de una veterinaria.
¿Qué es y cómo se maneja un residuo sanitario peligroso?
El decreto 586/2009 del 21.12.2009 es la norma fundamental que rige el tema de este informe. Residuo sanitario es 31 7 12 017cualquier material sólido y semisólido, líquido o gaseoso que se encuentre contenido en un envase del cual su generador, se desprenda o tenga la intención o la obligación de desprenderse, generado en los Centros o Servicios de atención a la salud humana o animal, o relacionado a los mismos.
Por otro lado Residuo Sanitario peligroso  es aquel que presente o que potencialmente pudiera presentar características infecciosas, corrosivas, reactivas, tóxicas, explosivas, inflamables, irritantes, cortantes, punzantes y/o radiactivas y que pueda en consecuencia constituir un riesgo para la salud o para el ambiente.
DE TODO
El decreto considera Generadores de residuos sanitarios a todas las personas físicas o jurídicas, públicas o privadas que, como resultado de las actividades habituales que practiquen en cualquiera de los niveles de atención de la salud humana o animal, generen residuos. Se incluyen entre otros: hospitales, sanatorios, clínicas, policlínicas, centros Médicos, consultorios, servicios de Ambulancias, laboratorios, Centros de Investigación, Morgues, Farmacias, Centros de Pigmentación y/o Tatuajes, Clínicas Veterinarias, Centros de Zoonosis y Zoológicos.
PLAN DE GESTIÓN
Todo generador de residuos sanitarios deberá contar con un plan de gestión de los mismos, que comprenda el manejo intrainstitucional, el transporte, el tratamiento y la disposición final en forma adecuada para la salud y el ambiente.
CLASIFICACIÓN
Los generadores de residuos en el momento de su generación, deberán clasificar los mismos, preparándolos para su transporte, tratamiento, recuperación o reciclaje. Deberán implementar Comités de Gestión de residuos sanitarios o designar personas responsables, lo que será controlado por la autoridad competente.
RESIDUOS INFECCIOSOS
La normativa detalla las distintas categorías de residuos en Infecciosos, punzantes o cortantes y especiales.
Infecciosos son:
1. Materiales provenientes del tratamiento de pacientes con enfermedades infectocontagiosas, como por ejemplo los residuos biológicos, excreciones, exudados o materiales de desecho provenientes de salas de aislamiento de pacientes con enfermedades altamente transmisibles, así como cualquier tipo de material desechable que haya estado en contacto con los pacientes de estas salas, entre otros.
2. Materiales biológicos, como por ejemplo cultivos, muestras almacenadas de agentes infecciosos, medios de cultivo, instrumentos usados para manipular, mezclar e inocular microorganismos, vacunas vencidas o inutilizadas, filtros de áreas altamente contaminadas, entre otros.
3. Sangre, productos derivados y otros fluidos orgánicos, como por ejemplo: bolsas con sangre con plazo de utilización vencido o serología positiva, muestras de sangre para análisis, suero, plasma y otros subproductos, incluyendo materiales empapados o saturados con sangre, aún cuando se hayan secado, comprendiendo el plasma, el suero y otros, así como los recipientes que los contuvieron o contaminaron, como las bolsas plásticas, tubuladuras, intravenosas y similares, generados en salas de cirugía, obstetricia, block operatorio, servicios de hemodiálisis, sectores de enfermería sucia, en servicios de emergencia, áreas de intensivos, laboratorios de análisis clínicos, anatomía patológica, laboratorios de hemoterapia, laboratorios de investigación, policlínicas, entre otros.
4. Piezas anatómicas, patológicas y quirúrgicas, como por ejemplo los tejidos, órganos, partes y fluidos corporales que se remueven durante las autopsias, la cirugía u otros, incluyendo las muestras para análisis clínicos, anatomía patológica, laboratorios de investigación, entre otros.
5. Residuos de animales, como por ejemplo los cadáveres, órganos, partes o fluidos de animales.
Desde el año 2003 Olecar SA recoge unos 9.500 kilos de residuos hospitalarios en 52 puntos del departamento
A los efectos del presente informe EL PUEBLO consultó a Maira Marchese, de la empresa Olecar S.A., que desde el año 2003 trabaja en nuestro departamento, viene 3 veces por semana, recorre 52 puntos de recolección y se lleva unos 9.500 kilos de residuos por mes.
EMPRESA AUTORIZADA
Marchese indicó que “Ecogestiones Olecar SA” fue autorizada por el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial  y Medio Ambiente a realizar la Recolección, Transporte, Incineración y Disposición final de Residuos Contaminados Hospitalarios. Brinda servicios de: Recolección, transporte, tratamiento y disposición final de “medicamentos vencidos,  blísteres, otros residuos (guantes descartables, túnicas, etc), solventes, resinas de fenol – formaldehído”.
DESDE 2003 EN SALTO
“Nuestra empresa comienza en el año 2003 a realizar el servicio de Recolección, Transporte, Incineración y Disposición final de Residuos Contaminados Hospitalarios en la ciudad de Salto” dice Marchese, al mismo momento que menciona que “desde los comienzos no se ha producido la demanda del servicio por nuevos clientes”, dijo.
TRES VECES POR SEMANA
Sostuvo que la frecuencia de recolección en la ciudad de Salto es de 3 veces por semana, recogiéndose mensualmente un promedio de 9.500 kg, de residuos.  Informó que “en comparación con el volumen de otros departamentos este se iguala a los de Paysandú y Cerro Largo. Actualmente nuestra empresa tiene 52 puntos de recolección en todo el departamento de Salto, siendo estos clientes tanto empresas públicas como privadas”.
SIN INCONVENIENTES EN EL TRASLADO
Señaló que “los residuos una vez que llegan a nuestra Planta son incinerados (proceso mencionado anteriormente) y luego disposición final. Nuestro personal está capacitado especialmente  y autorizado para realizar la recolección, transporte y tratamiento de los residuos. Los mismos utilizan los elementos de seguridad según el Plan de Higiene y Seguridad Ocupacional de la empresa”.
Afirmó que hasta el momento “no hemos tenido inconvenientes en el traslado de residuos. Los generadores de residuos no siempre cumplen con el manejo adecuado en la clasificación, pero esto depende de cada uno de ellos”. Marchese dijo a su vez que “no tiene conocimiento de Centros sancionados por no cumplir con el decreto 586/2009”.
RIESGOS BIOLÓGICOS
La ingeniera Madelón Beceiro, responsable técnica de Olecar S.A en octubre de 2010, realizó una gira por todo el país para brindar información sobre la normativa vigente sobre el manejo y gestión ambiental de residuos sólidos hospitalarios y llegó a Salto. En dicha ocasión explicó que “antes estaban comprendidos específicamente los centros de salud humana (hospitales, sanatorios y demás) y a partir de enero de 2011 se incluyen otros centros como las veterinarias, laboratorios en general, consultorios odontológicos, morgues, zoológicos, emergencias móviles, policlínicas, centros de investigación, farmacias (donde se hacen análisis rápidos), centros de tatuajes y piercings”.
El objetivo de las normas “es incluir a todos aquellos que generen tipos de residuos  que puedan representar un riesgo biológico para la salud. También se crea el “Centro de transferencia intermedia”, que es un lugar transitorio, refrigerado, con condiciones higiénicas adecuadas de manera que todos los residuos que tienen riesgo biológico se depositen ahí para luego ser transportados y tratados. Cada centro debe consultar primero con el Ministerio de Salud Pública para ser habilitado y uno de los requisitos que se exige es un plan de gestión de los residuos sólidos que van a generar, en función de eso, se evalúa como pueden manejar ese tipo de residuos y deben asesorarse sobre el tipo y el riesgo que tienen.
EMPRESAS HABILITADAS PARA TRANSPORTE
Y TRATAMIENTO
Según  la División Control y Desempeño Ambiental de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (DINAMA), del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA) al 30 de julio de 2012, son tres las empresas autorizadas para tratar Residuos Sanitarios Peligrosos en el país. Se trata de Aborgama Montevideo, AT & T y Olecar SA. Esta última es la que cumple tareas en Salto, tiene su planta en el departamento de Cerro Largo y utiliza la “incineración” como tipo de tratamiento (combustión en condiciones controladas en hornos específicos). Se trabaja en un horno que contiene 2 cámaras, una primaria de combustión de los residuos que trabaja entorno a los 800ºC y otra secundaria, de combustión de los gases producidos en la primera cámara cuya temperatura ronda los 1.000ºC.  El horno cuenta con lavador de gases para neutralización de gases ácidos.
Las restantes están apostadas en Montevideo y utilizan el método de la inertización, a través del cual procesos físicos o químicos cambian la característica de peligrosidad. En el caso de Aborgama es “inertización por autoclave”, en donde los residuos se exponen a altas temperaturas mediante la inyección directa de vapor saturado a presión para destruir todas las formas de vida. AT & T utiliza como tratamiento el de la “inertización por microondas”.