Un niño se destaca en competencias de robótica

Un niño se destaca en competencias de robótica

Con Joaquim Silveira Francolino

Aprendiendo con la robótica, una ciencia apasionante que desafía habilidades y sentidos 

Joaquim Silveira Francolino tiene once años, está en 6º de escuela y nació en Paysandú, actualmente vive en Brasilia y es el cuarto año que vive allí, sin embargo la profesión de su madre Victoria Francolino que es una diplomática ha llevado a que él y su familia hayan tenido que cambiar su residencia más de una vez por lo cual solo siete meses después de su nacimiento su familia se trasladó a Australia donde permaneció cinco años, luego regresaron a Uruguay donde vivieron dos años y ahora se encuentran en su cuarto año de residencia en la capital de Brasil.

Aunque la variedad de escenarios e idiomas significan un cambio importante para cualquier familia y especialmente para un niño, Joaquim no solo supo adaptarse a las exigencias de los cambios aprendiendo inglés, portugués y haciendo amigos en el camino sino que desde muy pequeño encontró lo que más le gustaba y le interesaba: la robótica, una actividad verdaderamente compleja y multidisciplinaria que fantásticamente ha logrado apasionar a un niño de tan corta edad que da un ejemplo de talento y empeño al momento de potenciar su aprendizaje y sus capacidades al hacer rendir al máximo sus jóvenes años.

Es así que ha participado en varias competiciones en Brasilia recibiendo el año pasado la medalha de oro Nº1 entre todas las medallas de oro al obtener un 100% de calificación en la prueba de robótica de la OBR (Olimpíada Brasilera de Robótica) ubicándose primero entre todos los participantes.

Diario EL PUEBLO tuvo la oportunidad de entrevistar a Joaquim quien en estos días está quedándose en Salto con su abuela Violeta junto a su padre Juan Pablo Silveira y su hermanita Lua de nueve años, a continuación transcribimos la entrevista.

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Joaquim (a la izquierda del lector) junto a un compañero y su robot en una de sus competencias.

Su residencia en Brasilia y su gusto por la robótica 

-Ya hace un tiempo que vives en Brasilia…

-“Sí  vivo en Brasilia con mi familia, mi hermana, mi madre y mi padre”.

-¿Cómo surge el gusto por la robótica?

-“Siempre quise aprender eso desde chiquito y en esta escuela a la que voy Makenzie lo enseñan y fue lo que más me gustó”.

Su abuela Violeta nos cuenta que desde chiquito cuando se quedaba en su casa siempre juntaba vasitos de yogurt, pedacitos de cartón y cinta adhesiva y armaba cosas desde que tenía solo 3 años, a lo que además se suma que es muy bueno en Matemática lo que le ayuda mucho en la robótica

Siendo tan grande el gusto de Joaquim por esta actividad su padre nos dice que espera que pronto ingrese y se profundice la robótica en Uruguay para que Joaquim pueda seguir con lo que más le gusta hacer.

Su participación en competencias de robótica

-Cuéntame sobre tu experiencia en Brasilia y tu participación en competencias de robótica

-“A mí lo que más me gusta hacer allá en la escuela es la robótica porque para mí es lo mejor porque lo vengo haciendo desde los tres años que estoy allá que ahora ya van a ser cuatro años.

Mi primera competición la gané que era una competición de sumo que tenía que armar un robot yo con mi amigo, hacer que fuera hacia adelante, volviera y girara para empujar al otro robot en una arena que era redonda. Yo gané fui al estadual y ahí quede en tercer lugar, esa fue la primera competición, todos los años participo y este año voy a tener cuatro competiciones.

Esta última prueba en la que participé fue la más difícil que tuve pero gané el 100% y fui el único de mi escuela que saqué medalla de oro Fue la mejor porque fui el único que me saque 100% en robótica, esta prueba fue el año pasado y me la dieron este año en la misma competición OBR (Olimpíada Brasilera de Robótica) que fue la primera competición de este año que tuve.

Mi nivel teórico era 2, hay nivel teórico 1, 2 y 3, esta es la primera medalla que gano de esta prueba porque este año voy a tener otra prueba en agosto”.

-¿Cuántas personas se presentaron en esta competición que participaste?

-“Se presentaron 4000 personas de todo Brasil eran 4000 para hacer esa prueba teórica, yo participé de tres diferentes competiciones FLL (First Lego League), OBR (Olimpíada Brasilera de Robótica) y otra de OBR, la de sumo como ya te conté. La otra de OBR es una pista toda diseñada, hay obstáculos en la pista, agujeros y palitos de diente que te tiran y vos tenés que llegar hasta el final para eso programas el robot para que evada el obstáculo, también le ponés un escudo para evitar que los palitos de diente interfieran en el robot.

En la FLL que es la más importante tenés que hacer un trabajo escrito de tu proyecto es más complejo, es un proyecto más de robótica que la competición misma y en esta prueba te ponen una pista grande donde tenés que conseguir la mayor cantidad de puntos haciendo las misiones, llevando los muñequitos para cierto lugar, empujando las pelotitas”.

-¿Tú te preparaste para estas competiciones?

-“Los primeros tres años los pasé aprendiendo con respecto a los engranajes y haciendo desafíos que me daba el profesor y después comencé a competir”.

-¿Y para ti qué habilidades requiere la robótica?

“Distintas cosas tanto Matemática como otras, por ejemplo en el robot de sumo tenés que tener potencia y para alcanzar esa potencia tenés que pensar en los engranajes lo que te hace que pierdas velocidad pero al combinarla con una rueda grande ganas velocidad nuevamente”.

-¿Te gusta mucho la Matemática?

“Sí es lo que más me gusta”.

-¿Y cómo planeas y organizas tu participación en las competencias?

“Es la escuela Makenzie la que organiza y ellos deciden bien los grupos, es una escuela «re grande» que tiene tres pisos que va desde infantil hasta liceo, ahí tienen la parte de la robótica y después hay un montón de deportes, handball, voleyball, natación, saltos olímpicos, futsal”.

Cabe destacar que el colegio Makenzie al que va Joaquim se especializa en la promoción y desarrollo de la robótica en el aprendizaje de los niños y jóvenes puesto que salió campeón brasilero de esta modalidad  luego de competir en Turquía por el campeonato mundial de robótica el cual se hace en distintas partes del mundo.

Construyendo robots

-¿El robot para competir lo haces vos?

“Lo hace el grupo que en nuestro caso éramos cuatro, lo hicimos con material lego y después lo programamos con la computadora con un programa escrito y lo instalamos en el robot.

Yo programo mi robot con un programa el cual es un poco difícil porque lo aprendí este año, es un programa de competición que lo hicieron unas personas que abrieron el Systel lo estudiaron todo e hicieron un programa mejor, yo también puedo usar uno que es más fácil que es el Milestone y el otro que es mejor es el Bridge Commander, estos programas se ingresan en el cerebro del robot”

-¿Qué aspectos te parece que son importantes en esta actividad, la estrategia, el robot  o como ustedes responden como equipo?

“Es todo, porque siempre hay que pensar en la competición porque qué pasa si alguien me roba la programación pero entonces pensás, el robot de ellos no es como el nuestro, nosotros preferimos este programa para el robot y el profesor dejó que lo usáramos.

El trabajo en equipo también es importante, unos van construyendo y los otros generalmente van dando las ideas porque el grupo es así, vemos si le ponemos un motor extra o un escudo y ahí vamos viendo”.

-Aunque has tenido que cambiar de residencia, ¿has ido haciendo amigos?

“Sí, tengo amigos en Montevideo porque viví allí cuando estuve en Uruguay y tengo amigos en Brasil más otros en Australia”.

Pensando en el futuro tras un hobbie particular

-¿Y ya tienes pensado que vas a hacer más adelante?

“Quiero ser diseñador de robots o algo así”.

-¿Y allá en Brasil podés estudiar esa temática?

“Sí, pero después voy a volver a Uruguay y luego vamos a ir a otro destino porque mamá como diplomática tiene que vivir cinco años en el exterior y después dos en su país nativo”.

-Entonces, ¿tienen planeado volver a viajar a Australia?

“No, ahora después de Brasil me queda al final del año que viene ahí vuelvo para Uruguay dos años acá y ahí van a decidir nuestro próximo destino”.

-¿Qué te sugiere la frase soy joven?

“Es «re bueno» porque tenés el tiempo y los años para desenvolverte y después en el futuro tener una gran carrera o lo que quieras”.

 Por María Nohelia Lorda