Un salteño en España: embajador del periodismo y el carnaval

Un salteño en España: embajador del periodismo y el carnaval

Alvaro Izaguirre, un salteño embajador del periodismo y el carnaval en España

En busca del destino

Todavía recuerdo el día antes de que emprendiera su viaje en busca de su destino. Estaba nervioso y ansioso, pero sumamente convencido de lo que quería hacer. Se mostraba decidido a enfrentar un tremendo desafío, pero sabía que ese periplo, que como él varios salteños lo emprendieron antes y muchos otros también lo hicieron después, le cambiaría la vida y le haría vivir nuevas experiencias que le mostrarían la otra cara del mundo. Esa que te ayuda a crecer y a salir del ostracismo y que te ayuda a ver la vida desde otro ángulo.

Es que Alvaro Izaguirre Suárez, el “Huevo”, un periodista de Salto conocido por su pasión carnavalera y por ser la voz inconfundible de una de las murgas insignia de nuestro medio, Punto y Coma, no sólo despunta en el viejo mundo como un nexo entre los inmigrantes que como él recalaron en la madre patria buscando un mejor futuro, sino que además estableció una embajada del carnaval uruguayo en el sur de España, conformando una murga integrada por inmigrantes uruguayos y como no podía ser de otra manera, el conjunto se llamó “La Recalada”.

Se puede decir que uno de los inmigrantes privilegiados que ha dado este suelo. Es que al llegar a España, Izaguirre ha podido trabajar y consolidar el sueño de vivir de su vocación, el periodismo. Trabaja en un diario destinado para inmigrantes y realiza un programa de radio que es transmitido a gran parte de las Islas Baleares y Gran Canaria donde su voz, es la de muchos latinoamericanos que han desembarcado en ese punto del continente europeo buscando una vida mejor. Tanto así, que días pasados recibió un reconocimiento por parte de la comunidad latina por ser un forjador de vínculos entre los pobladores de nuestro continente que residen en ese lugar.

El periodista salteño Alvaro Izaguirre habló desde España con EL PUEBLO.

Un triunfador en su profesión

Tiene 34 años y una hija de ocho que vive en Salto con su madre, con la cual aduce que tiene una “excelente relación a pesar de estar separados”. Asegura que tanto con la niña como con sus padres mantiene un “contacto a diario” vía telefónica desde el primer día que pisó España. “De hecho”, cuenta, “inclusive a lo largo del viaje hacia aquí, ya les estaba llamando en una escala que hicimos en Río de Janeiro”.

Admite que su barrio fue toda la vida el Cerro y que ha vivido en varias zonas de éste. Pero que nunca se apartó de ese lugar. Indudablemente el club con el que tiene más afinidad es Fénix, por todo lo que ha representado a lo largo de mi adolescencia y ya en mi etapa de adulto donde ensayaba con su murga la Punto y Coma.

“He conocido a muchísimos jugadores que han desfilado por esa institución y con los cuales aún mantengo contacto. También, como no podía ser de otra manera, a los grandes cantineros que aportaron su toque personal en cada etapa de la institución. Creo que Fénix es tan particular como único”, añora.

Su paso por los medios de comunicación dejó una larga huella de trayectoria. Integró el plantel de Radio Cultural, Radio Arapey y de la FM Nueva Era. En lo que hace a periódicos escribí para el Diario La Prensa y luego para Diario Cambio. Y durante algún tiempo realizó un programa de televisión en el canal de cable Uno TV, con la continuación del espacio agropecuario que inició en su momento el fallecido Juancho Ambrosoni, y que se llamaba “Agro Uno”.

Al llegar a España enseguida consiguió trabajo como periodista. Trabajó para un periódico de tiraje local que se llama Diario de Mallorca, pero casi de inmediato se incorporó a la plantilla del periódico Ultima Hora, con alcance nacional y, paralelamente, es redactor de un periódico dirigido exclusivamente al público inmigrante, denominado Baleares Sin Fronteras, siendo éste el único medio escrito a nivel de todas las Islas Baleares con estas características.

Pero Alvaro Izaguirre sigue siendo inquieto y trasmite su pasión por el periodismo realizando coberturas deportivas tal como lo supo hacer en Salto. Aunque en este caso el salto es hacia las grandes ligas. Realiza la cobertura del fútbol profesional de primera división de la Liga Española para el periódico Baleares Sin Fronteras y para la agencia noticiosa Europa Press.

De la misma manera ha conducido periodísticos radiales para las emisoras 106.5 BN Radio y para la 87.6 Fiesta FM, produciendo actualmente un nuevo ciclo informativo en otras dos emisoras que se emiten en simultáneo: 101.7 Tropicana FM y la 92.6 Concierto FM.

Asimismo, el afán de trabajar y estar presente en el circuito de la movida local española lo lleva a estar prácticamente siempre despierto. Los fines de semana es convocado por algunas discotecas para la presentación de espectáculos en vivo, como animador o maestro de ceremonias.

¿Cuando nació su inclinación hacia el periodismo?
Siempre fui un gran apasionado de la radio y también digo que esto es un apostolado, porque tienes que trabajar mucho para poder hacerte de un sueldo que más o menos te permita vivir. Pero mi vocación viene desde siempre creo. Y todas las lecturas que desde niño he ido adquiriendo giraban en esa dirección, siempre abordando temas periodísticos o de los periodistas mismos que contaban sus experiencias en distintos casos. Todo eso me apasionaba y soñaba con ser la voz que se pudiera escuchar por la radio o ser el protagonista de esas anécdotas de periodistas que entrevistaban a tal o cual personalidad y compartían secretos con ellos. Era todo muy atractivo para mí.

Y entonces hacia allí apunté mis municiones.

¿Cómo fue la experiencia de trabajar en Salto?

Mi primera experiencia en un medio de comunicación fue a través de la vieja y querida Radio Cultural con el equipo deportivo que conducía José Enrique Panizza y que se llamaba “Deporte al Día”. Yo hacía la voz comercial del equipo, junto a personalidades como José Roque Alfieri, Julio Sánderlich, Ruben Godoy, o el propio Quique Panizza.

Ello me fue vinculando con gente del deporte, pero también de los medios locales y así surgió una propuesta de la propia radio para cubrir las ruedas de prensa y llevar material para el informativo de la emisora. Así lo hice y estuve un tiempo desarrollando esa tarea hasta que me llega una propuesta por parte de la gente de Radio Arapey, a través de Luis Giovanoni, para desarrollar los domingos al mediodía un informativo deportivo con Juan Román como copresentador.

El producto estaba bueno y así lo hicimos. En ese interín también se contacta conmigo José Pedro Cardozo, director del diario La Prensa y me plantea la posibilidad de acceder a su medio como reportero y así fue que me vinculé a ese periódico. Fueron etapas muy lindas porque me sirvió de “fogueo” para lo que iba a venir después. Recuerdo que junto a ese gran amigo que es Gabriel Paique recorríamos los fines de semana las distintas canchas haciendo fotografías tanto de la divisional A como la B. Con los años me llega la invitación para pasar a formar parte del staff de Diario Cambio y allí trabajé hasta que me vine.

Es cubriendo la información rural para Cambio que me proponen conducir el programa televisivo que hacía Juancho Ambrosoni y que lo llevaban por el momento Luis Andiarena y Claudino Ferreira Pintos. Empecé a hacerlo y creo que las cosas salieron bastante bien, con la inolvidable experiencia de trabajar con un gran artista de la fotografía como lo es Marcelo Cattani. Creo que fue el mejor año de mi trabajo en los medios de Salto.

¿Se puede hablar de periodismo

precario y periodismo de calidad?

No creo en esos rótulos. Sí creo que hay buenos, malos y regulares periodistas. Pero el periodismo en general es igual en todas partes. Con los mismos objetivos como común denominador. Hay que tener en cuenta que esta profesión es lo que le da sustento a la democracia, y éste tiene que ser libre o simplemente es una farsa.

Es la protección entre la gente y cualquier clase de regla totalitaria. La gente debería de entender que el periodismo adquiere una importancia significativa por la influencia que tiene; y en los medios escritos es un género literario como cualquier otro, equiparable a la poesía o al drama. Yo creo que muchas veces puede alcanzar cotas de excelencia literaria tan altas como un libro de poemas o una novela. Para aquel que siente la profesión, es una maravillosa escuela de vida. Por ejemplo, en el buen periodismo, además de la descripción de un acontecimiento, tenés también la explicación de por qué ha sucedido; mientras que en el mal periodismo encontramos sólo la descripción, sin ninguna conexión o referencia al contexto histórico.

Pero como contrapartida también tenemos la crítica en cuanto a que la prensa ha ido perdiendo una función crítica y lentamente ha ido aliándose al gran proveedor, que es el Estado. Y a veces me resulta un poco pesado cuando escucho la manifestación de “libertad de prensa”, que se utiliza de forma libre, sabiendo de antemano que una gran parte de la prensa privada no es libre del todo. La prensa libre debe abogar siempre por el progreso y las reformas. Nunca tolerar la injusticia ni la corrupción. Luchar contra los demagogos de todos los signos. No pertenecer a ningún partido. Oponerse a los privilegios de clases y al robo público. Pero, claro está, esto queda solo en utopías.

¿Cuáles son los recuerdos que tiene de su ejercicio de la profesión en nuestro medio?

Los mejores, no hay escuela como la de Salto. Nuestro departamento tiene una profesionalidad para ejercer el periodismo que es realmente envidiable. Te prepara muy bien para afrontar los retos futuros, si es que tienes aspiraciones de alcanzar algún objetivo un poco mayor. Pero indudablemente que estamos muy bien preparados y el periodista salteño cuenta con un nivel equiparable a cualquier ámbito que se precie de cierta jerarquía.

¿La murga es una vocación? ¿Se dedicaría a ello si pudiera?

Para mi la murga es la vida. Es que toda mi vida la he dedicado a ella. Fue una vida paralela, de la que me costó mucho despegarme y aún me duele ese desprendimiento. Sobre todo cuando el frío febrero de Europa te castiga, a sabiendas que allá está el calor de Dios Momo reinando por las callecitas. No creo que me dedicara a ello si pudiera porque, como ya te lo he mencionado, el periodismo es mi vocación. Pero vaya que he disfrutado tantísimos años de esta pasión.

¿Cuantos años salió con la Punto y si hay un año que te haya quedado grabado en la retina?

Con Punto y Coma estuve once años continuos, compartiendo con grandes amigos la idea de esta murga que siempre ha llevado un mensaje comprometido y fiel a sus principios. No es porque uno haya salido allí, pero uno de los grandes secretos de esta murga es haber sabido mantener un grupo humano formidable que, pese a las diferencias de criterios lógicas que debe haber en todo grupo, siempre se han mantenido homogéneos en sus objetivos. Y soy de los convencidos que cada agrupación es un mundo, como las familias, pero como Punto y Coma no hay otra.

El año que más disfruté fue uno en el que precisamente no ganamos. Fue en 1998, con el cuplé de Pendorcho Morales, que hacía Obdulio Zeni. Ese año me tocaba hacer el personaje del Diablo que lo tentaba a Pendorcho para que cambiara su vida de pobreza por una de riqueza a cambio de su alma. Toda la trama estaba muy buena y la verdad que lo disfruté un montón. Salimos segundos y el primer premio se lo llevó La Nueva, que fue su año de despegue en materia de premiaciones.

Salgo en carnaval desde que tengo 14 años. Mi primer murga fue Vale 4 en 1991 dirigida por Julio Rapetti. Luego estuve un par de años en Jaque Mate, murga que me dio muchas satisfacciones y posteriormente estuve con la gente de Mario Goldman en “Errante y Bohemia”; y ya luego mi incorporación con Punto y Coma hasta que me vine a España.

¿Cómo nace la idea de ir a España?

La propuesta llega a través de un amigo radicado en Mallorca y vinculado a los medios. Me cuenta que había un lugar en un periódico local y que necesitaban reporteros, previo paso de una prueba. Me gustó la idea ya que venía bastante mal parado en el tema económico y quise probar suerte. Les gustó mi trabajo y la incorporación fue casi de inmediato. Tanto es así que el pasaporte tuve que sacarlo con la mayor rapidez posible y los pasajes fueron prácticamente de un día para otro. Todo muy loco.

La adaptación y la murga “española” La Recalada

Cómo fueron los primeros días de estar allá y de tener que enfrentaste a un mundo desconocido?

Se pasa muy mal; se llora mucho y se extraña horrores. Soy hijo único y el apego a la familia es potenciado por ello. No obstante, a medida que iban pasando los meses me iba haciendo la idea que esto era para bien y para el progreso personal y profesional. Y la cabeza se te va “abriendo” en cierta medida. Soy de los convencidos de que hay que viajar para aprender a desarrollar lo limitado que pueden estar tus conocimientos en el marco de un medio también limitado. Es increíble ver como en las peores circunstancias la persona saca fuerzas donde no las tiene y enfrenta lo que sea. Es un reto que te alecciona.

¿Cuáles son las diferencias más notorias? ¿Cómo es adaptarse a los temas que están vinculados a comarcas que conoce hace poco tiempo?

La diferencia en lo periodístico no es tanta. Lo que si tal vez haga diferencia es en el apoyo técnico. La tecnología te sorprende cada vez más y a nuestra profesión es un aporte tras otro. Hay mucha organización al momento de la información, a pesar del constante y continuo flujo de ella.

No obstante persisten, a pesar de toda la modernidad, las viejas costumbres de que el reportero tiene que olvidarse del teléfono para hacer sus entrevistas, ya que el entrevistado siempre debe de estar de frente al entrevistador para que éste pueda examinar o analizar las reacciones que producen sus preguntas. Tampoco el periodista tiene horarios fijos; aquí vale lo mismo una nota hecha al mediodía como a las 3 de la madrugada. Te olvidas de los horarios de comidas, cenas o desayunos. Es una constante lucha por “oler” la noticia antes de que se produzca y estar al pie del cañón cuando esta tenga lugar. Tampoco se da mucha importancia a cuidar el estilo; sino que simplemente debe redactarse la noticia con estilo directo, olvidándose incluso de eufemismos o estilos excesivamente academicistas. Generalmente tampoco se da mucha importancia a las ruedas de prensa, ya que se las considera un vicio que han puesto de moda los políticos cuando necesitan de la prensa, o de las propias agencias de publicidad cuando desean que un producto que tienen que anunciar les resulte gratis darlo a conocer.

¿Cómo conformó la murga en España y si le causa nostalgia como cuando salía en Punto y Coma
La murga la conformamos con un grupo de uruguayos que se contactaron conmigo a través de la radio. Y así fuimos conociéndonos. Había muchos de ellos que habían salido en Montevideo otros del interior que también habían participado en el carnaval. Una verdadera locura que se nos ocurrió, pero que con el transcurrir del tiempo ha ido dando sus pequeños frutos ya que nos llaman de distintos festivales para participar y demás. Está bueno, ensayamos dos veces a la semana y tenemos un repertorio bastante amplio. Es una manera de no perder la tradición y mostrarle un poco a la ciudadanía española que tenemos un fuerte vínculo cultural integrador, que en definitiva es lo que se busca cuando uno ingresa en la tierra de acogida.