Una conmovedora historia para reflexionar y creer en la existencia de una fuerza superior

Una conmovedora historia para reflexionar y creer en la existencia de una fuerza superior

Hoy nuestra página presenta un verdadero canto a la vida… una joven que experimentó el costado más oscuro de la vida, pero ésta le dio la oportunidad de tomar un rumbo completamente diferente.
Nathalie Fort Lais desde muy joven sintió la falta de amor y un vacío existencial que la llevó más allá de los límites… luego de felizmente dar vuelta la página, valora mucho más su día a día y se fortalece en su creencia en Dios, a quien le debe sus superaciones.
Su expresión delicada y aniñada la hace ver mucho más joven de lo que realmente es y luego de tomar contacto con su historia de vida pensamos que verdaderamente es un milagro que hoy esté sana y salva.
“Sin darme cuenta clamaba a Dios y le pedía que me ayudara a salir… la Palabra dice… clama a mí y yo te responderé”.
-¿Cómo comenzó todo?
-“Nací y me crié en Montevideo… me inicié en el consumo de drogas como tal solamente a los doce años… a partir de ese momento mis amistades cambiaron.
Me dejé de juntar con el grupo de amigas con quien compartía una comida o películas, por aquellas que fumaban. Tomaba alcohol y salía a bailar.
“YO NECESITABA UN HOGAR, NO UNA CASA”
-¿No contaba con el control de sus padres?
-“Es que en realidad, yo hacía todo escondido de ellos… le decía a mi madre que me iba a la casa de una amiga a dormir y de allí arrancábamos para una discoteca”.
Nathalie prefería estar más tiempo en la calle que en su propio hogar… su mamá pasaba todo el día trabajando y sus hermanos le llevaban como quince años de diferencia y por consiguiente estaban viviendo otras etapas.
Su padre era una figura ausente y solo le quedaba acercarse a su abuela.
“Todo empezó por curiosidad, por querer probar… me sentía sola.
Vale aclarar que un adolescente cuando siente la necesidad de estar con sus padres, nunca lo va a expresar, porque no sabe cómo hacerlo.
Mi madre vivía afanada por su trabajo, siempre pensando en que nunca nos faltara nada. Yo necesitaba un hogar, no una casa”.
Esta experiencia la ayudó a actuar en forma diferente – hoy que le tocó ser madre – con su pequeño hijo Agustín, al que trata de dedicarle el mayor tiempo posible.
Luego de tomar ese camino borrascoso su vida fue de mal en peor y se metió en todo tipo de drogas y vida nocturna.
A los quince años decidió vivir sola y allí fue el caos… “Era telefonista en una clínica odontológica… pero a esa edad no se tiene noción de las cosas y si bien mi madre me ayudaba yo gastaba el dinero en otras cosas, entre ellas la droga.
A los 19 años viajó a Salto y conoció al padre de su hijo y luego de un año de noviazgo quedó embarazada.
“Mi familia se fue al exterior y yo me quedé sola en el país y con mi pareja vivíamos consumiendo… de alguna forma repetía mi historia, porque a mi hijito no le faltaba nada, pero no le estábamos dando un buen ejemplo.
A lo último me enganché con la pasta base y allí no había fines de semana… perdía la noción del tiempo.
En el fondo de mi ser no quería esa vida…sabía que me estaba arruinando, pero no sabía cómo salir…la droga es algo que nos encarcela.
En momentos de gran angustia comenzó a decirse a sí misma “Si hay un Dios en el cielo que me ayude”… así pasaron como quince días y ante una situación de violencia con su pareja, decidió irse de la casa con su hijo y su mascota.
Al hacer la denuncia en la Oficina de Violencia Doméstica conoció a una de las chicas de los Hogares Beraca, quien le aseguró que conocía un lugar donde la podían ayudar.
“Cuando llegué, la Pastora Marcela me abrazó y me dijo Dios te ama… fue muy raro porque yo sentía que después de haber pasado por todo ese infierno era difícil que Dios me perdonara.
UNA LUZ DE ESPERANZA… Y COMIENZA EL CAMBIO
Hace ya dos años que Nathalie integra los Hogares Beraca, donde ha encontrado la contención y el amor que la ayudó a hacer un cambio drástico en su vida, algo que parecía imposible.
Reconoce que Dios respondió a sus ruegos y cuenta su experiencia para que sirva de ejemplo a otros jóvenes que se encuentren en una situación similar.
Nathalie se ha transformado en voluntaria y en una creyente… desde su lugar quiere ayudar a otros.
-¿Qué mensaje compartiría con los jóvenes?
-“Que se acerquen a sus padres, porque el encerrarse en sí mismos no es bueno, nos lleva a equivocarnos.
De esa forma nos volvemos vulnerables ante los malos consejos.
Si un ciego guía a otro ciego, se caen los dos en el pozo”.
En el Hogar Beraca está criando a su hijo y allí se alojan otras jóvenes madres, conformando en el local céntrico una gran familia de veinticinco personas.
-¿Cuál es el secreto para poder salir del infierno de las drogas?
-“Dios… hay que darle la oportunidad para que llegue a nosotros… él nos da todas las bendiciones y la clave para cambiar. Solamente hay que creer y ponernos en sus manos”.
¡Soy Joven! El que se conozca la historia de Nathalie tiene la finalidad de demostrar que la vida es más importante que todo lo demás y que por más que estemos en una situación angustiosa en extremo, hay una forma de salir y sin dudas… para Dios no hay fronteras ni imposibles.
María Fernanda Ferreira







El tiempo

Ediciones anteriores

noviembre 2018
L M X J V S D
« oct    
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

  • Otras Noticias...