¡Lamentable exterminio!

La escena que pudo verse en los dos últimos días en el puerto local, a algunos se le antoja como un “espectáculo” que el río regala y a otros nos da una enorme tristeza, sabiendo que asistimos a una verdadera “masacre” que gente insensible o ignorante concreta sin el más mínimo control de quienes debieran controlar.

Nos explicamos. Este año ha sido un año particularmente rico en poblaciones de sábalos, grandes cardúmenes se han encontrado muertos en la costa, según se explica por los grandes fríos y la falta de oxígeno en aguas muy poco profundas.

Dicen viejos pescadores que lo que sucede es que estos cardúmenes, por imperio de la naturaleza son acorralados en esos lugares por peces más grandes, generalmente dorados jóvenes, sus predadores naturales que allí los cazan.

Es más, muchos de estos sábalos se mueren desesperados por falta de oxígeno en el agua.

Nos guste o no, es la naturaleza y hasta aquí no hay nada irregular diríamos. Lo que nos preocupa es ver cómo los pescadores se dedican a sacar a los cachorros de dorados. Peces de no más de 2 o 3 kilos a lo sumo de un pez que llega a pesar 15 o 20 kilos de adulto.

De acuerdo a la resolución 08/ 10 de la Comisión Administradora del Río Uruguay, de fecha 19 de marzo de 2010, la veda para la pesca comercial del Dorado va desde el 1º de setiembre hasta el 28 de febrero del año siguiente y la veda deportiva (pesca con devolución de las piezas al agua), del 15 de Octubre al 15 de Enero del año siguiente.

Vale decir que estamos en el período de veda absoluta.

Pescar los dorados de este tamaño, es lamentable, es casi exterminar a una de las especies más interesantes del río Uruguay.

Es una verdadera depredación y se comete en el propio puerto, donde se supone que debiera haber la máxima vigilancia y control para este tipo de irregularidad.

Unido a ello, es oportuno señalar que tampoco vemos que haya controles eficientes sobre las piezas de dorado que se sacan y se venden en grandes cantidades y nos gustaría saber quiénes compran, en cantidades.

Los recursos naturales son de todos y por lo tanto es inadmisible  que por acción o inacción  se los esté exterminando lisa y llanamente.

Alberto Rodríguez Díaz.