¿Curso o “curro”?

Cuando escribimos esta columna de opinión no ignoramos que corremos el riesgo de malas interpretaciones, es por eso que entendemos necesario contextualizarla primero.
El año anterior,  cuando la Intendencia de Salto puso en práctica el curso pomposamente denominado de “introducción a los medios de comunicación masiva”, le hicimos saber  personalmente – no por medio masivo alguno – que entendíamos que cometía varios errores al impulsar semejante iniciativa.
En primer lugar, se trata de un curso (¿o curro?), hecho con nombre y apellido, orientado, dirigido y cobrado por tres personas de un mismo medio escrito. Ninguna de ellas con conocimiento académico alguno, sino con el sencillo mérito de  trabajar o haber trabajado o estado en algún momento vinculado a un medio masivo.
La explicación del Intendente fue “todos me conocen he trabajado con ellos y cuando me presentan un proyecto que entiendo interesante, no puedo decirles que no…”
No desconocemos la buena voluntad y el deseo de ayudar, pero creemos que la gestión de un gobierno departamental va mucho más alla, se debe a todos los ciudadanos y no a los amigos.
Estudiantes del curso que concurrieron para saber de que se trataba y desistieron al ver la orientación,  nos han expresado que sólo se habla y se “bendice” el medio escrito al que están vinculadas estas personas.
Los errores se suman, si tenemos en cuenta que se han dejado de lado la enorme mayoría de los medios de comunicación masiva de Salto, que no son pocos.
Pero además entendemos que si lo que se quiere es aportar para mejorar y jerarquizar al periodismo local, el camino es otro. Es el de la Universidad, pública o privada de donde pueden venir los aportes más válidos, porque se trata del conocimiento específico.
Los cursillos como el que mencionamos sólo contribuyen a improvisar, a menospreciar a la Universidad de la República y las demás universidades con representación en Salto. Es ignorar que en Salto hay licenciados en Comunicación, con títulos universitarios, que se supone al menos que tienen más conocimientos.
Nunca se difundió el propósito o el interés de la Intendencia de hacer algo en la materia y esto es discriminación, o preferencia lisa y llanamente. El lector juzgará.
Como en estos momentos se reedita el mentado curso y parece ser que la intención es institucionalizarlo en la Intendencia, creemos que es nuestra obligación hacer público lo que pensamos al respecto.
Alberto Rodríguez Díaz

Cuando escribimos esta columna de opinión no ignoramos que corremos el riesgo de malas interpretaciones, es por eso que entendemos necesario contextualizarla primero.

El año anterior,  cuando la Intendencia de Salto puso en práctica el curso pomposamente denominado de “introducción a los medios de comunicación masiva”, le hicimos saber  personalmente – no por medio masivo alguno – que entendíamos que cometía varios errores al impulsar semejante iniciativa.

En primer lugar, se trata de un curso (¿o curro?), hecho con nombre y apellido, orientado, dirigido y cobrado por tres personas de un mismo medio escrito. Ninguna de ellas con conocimiento académico alguno, sino con el sencillo mérito de  trabajar o haber trabajado o estado en algún momento vinculado a un medio masivo.

La explicación del Intendente fue “todos me conocen he trabajado con ellos y cuando me presentan un proyecto que entiendo interesante, no puedo decirles que no…”

No desconocemos la buena voluntad y el deseo de ayudar, pero creemos que la gestión de un gobierno departamental va mucho más alla, se debe a todos los ciudadanos y no a los amigos.

Estudiantes del curso que concurrieron para saber de que se trataba y desistieron al ver la orientación,  nos han expresado que sólo se habla y se “bendice” el medio escrito al que están vinculadas estas personas.

Los errores se suman, si tenemos en cuenta que se han dejado de lado la enorme mayoría de los medios de comunicación masiva de Salto, que no son pocos.

Pero además entendemos que si lo que se quiere es aportar para mejorar y jerarquizar al periodismo local, el camino es otro. Es el de la Universidad, pública o privada de donde pueden venir los aportes más válidos, porque se trata del conocimiento específico.

Los cursillos como el que mencionamos sólo contribuyen a improvisar, a menospreciar a la Universidad de la República y las demás universidades con representación en Salto. Es ignorar que en Salto hay licenciados en Comunicación, con títulos universitarios, que se supone al menos que tienen más conocimientos.

Nunca se difundió el propósito o el interés de la Intendencia de hacer algo en la materia y esto es discriminación, o preferencia lisa y llanamente. El lector juzgará.

Como en estos momentos se reedita el mentado curso y parece ser que la intención es institucionalizarlo en la Intendencia, creemos que es nuestra obligación hacer público lo que pensamos al respecto.

Alberto Rodríguez Díaz