¿Qué diría el general?

Precisamente para no echar más leña al fuego preferimos no emitir nuestra opinión sobre el tema en tanto no se terminaran los ecos del partido de fútbol entre Uruguay y Argentina, pero si hacía falta una botón de muestra más de la arbitrariedad con que se maneja el tema del bloqueo del puente Gral. San Martin por parte de la denominada asamblea de Gualeguaychú, basta ver qué es lo que ha sucedido en esta ocasión.
El bloqueo fue levantado para permitir libremente el pasaje de la hinchada argentina, que dicho sea de paso vino en un número ínfimo.
¿Habrá alguna muestra mayor de la arbitrariedad con que se maneja el tema?. En forma totalmente antojadiza se deja pasar a quien se les da la gana y se evita luego el pasaje al pueblo en general, tanto uruguayo, como argentino.
¿Habrá mejor demostración de lo alejado de la justicia que están precisamente quienes impulsan estos pseudos reclamos?.
Se nos ocurre pensar ¿Qué diría el Gral. José de San Martin, cuyo nombre fue elegido con gran acierto para denominar el puente más importante de unión entre los dos países del Plata?.
¿Pueblos Libres?.
¿Integración?.
¿Prioridad para los intereses de los pueblos de latino América?.
¿De qué hablamos?.
Cuando se cobija abiertamente este tipo de acciones, se está cobijando también la “filosofía” que hay detrás, intereses mezquinos que han trabado hasta el cansancio el desarrollo de los pueblos a través del trabajo, de las inversiones controladas y vigiladas como corresponde.
Sólo nos resta aguardar que el organismo de mayor prestigio en el mundo en materia de Justicia entre los pueblos, como lo es la Corte de la Haya, sea objetivo, vea por encima de todo interés puntual.
Sabemos que hay pocos ejemplos en el mundo de conflictos cuyos veredictos favorecieron a los pequeños frente a los grandes intereses, pero confiamos en la justicia porque a nuestro entender,  la verdadera temática “rompe los ojos”.
Y entiéndase bien, no nos mueve un tonto triunfalismo en esto. Creemos en la Justicia, en el legítimo derecho de los pueblos a superarse, a mejorar las condiciones de vida de su gente, cuidando como corresponde de no afectar a la vez los derechos de los demás.
Esta es la cuestión.