A los muertos siempre los pone el pueblo

Hay en el mundo varias guerras “milenarias”. En Medio Oriente(Israel-Palestina); en África(Congo) en Siria y otros lugares.
Nuestra naturaleza humana nos lleva inmediatamente a tratar de identificar al “culpable” de la misma y en nuestro concepto ya lo hemos puesto todos los demás ingredientes a la receta, sólo nos falta el nombre.
Es que según nuestra visión y la información que nos llega siempre, sólo puede haber un culpable.
Este es el error más frecuente que cometemos. No analizar a fondo, no ampliar la mirada buscando otras fuentes y sobre todo prejuzgar determinando que hay un solo culpable, la otra parte es totalmente “inocente” como insinúan los “grandes” medios.
Los verdaderos interesados en impulsar y mantener estas guerras son “invisibles”. Se trata de quienes fabrican las armas, quienes financian a los beligerantes, quienes apoyan a una u otra fracción, según sus intereses.
Esta parte suele disimular tanto que pasa desapercibido y tiene una enorme incidencia en las guerras, al punto tal que nos atrevemos a decir que si no existieran estos intereses no habría guerra.
Esto no significa lavarse las manos al momento de ver la realidad, significa profundizar y buscar más allá de lo que nos dicen. No olvidarse de Vietnam, Irak y tantos ejemplos más donde finalmente descubrimos que la verdad estaba muy lejos de donde nos decían.
En tiempos difíciles, cuando “duele” Venezuela en nuestra América, es indispensable buscar la verdad más allá de lo que nos dicen teniendo en cuenta que a los muertos y lo desplazados siempre los pone el pueblo, y es posible que sólo estemos viendo la parte que nos quieren mostrar. ARD