A no quejarse

Cuando años atrás Argentina decidió “cerrar” sus fronteras al turismo que salía al exterior, al que exigía que pagara determinada tasa en dólares, a cuyos efectos además dificultaba la obtención de la moneda extranjera, decíamos que se podía discrepar con la medida, con la forma hallada por el vecino país para cerrar sus fronteras al éxodo veraniego hacia el exterior, pero siempre entendimos y seguimos haciéndolo, que el país vecino como cualquier país del mundo está en todo su derecho cuando decide fomentar el turismo interno y facilitarlo, aunque la forma de hacerlo puede ser discutible.
Es más, en nuestro país hemos visto algunas piezas publicitarias que apuntan a esta medida, fomentando el turismo interno, lo que indirectamente significa desalentar la salida del país.
Si somos coherentes no podemos aplicar en nuestro país determinada medida, aceptándola o mirando para otro lado incluso, y cuestionando cuando lo hace otro país, porque afecta nuestros intereses económicos.
Por estos días ha llegado a nuestro suelo una comitiva de representantes del sector turístico de Paraná (Entre Ríos, Argentina), que con todo derecho busca la visita de turistas uruguayos a sus lugares turísticos.
Algunos salteños miran con cierto “recelo” este tipo de visitas, entendiendo que afecta los intereses del país. Es una posición que entendemos, pero no compartimos.
Felizmente no hay cierres de frontera, ni real ni virtual, porque a veces se deja libre el tránsito fronterizo, pero se fijan determinados impuestos, directos o indirectos que prácticamente lo impiden.
Hoy los ciudadanos de uno y otro país, pueden optar libremente por hacer lo que más les plazca.
Veranear en el Uruguay o hacerlo en Argentina, donde circunstancialmente la realidad cambiaria nos favorece, es una determinación de cada uno que la puede tomar libremente.
Uruguay no puede ignorar la importancia que tiene el turismo regional para nuestros intereses y seguramente la relación con el vecino país, diez o quince veces más grande y poblado que el nuestro, es muy favorable para nosotros.
¡Bienvenidos! Entonces los promotores del turismo receptivo del vecino país. Estamos seguros que este año serán anfitriones.
En cambio en el Uruguay, donde todo indica que habrá una merma en el número de visitantes, hay que entender que en materia de turismo influyen varios componentes y la decisión no sólo se toma en base a los atractivos turísticos, aunque sean estos determinantes, sino que también inciden otros factores, que a veces favorecen la venida y a veces no, como en este caso.
Por lo tanto a no quejarse.
A.R.D.