Absurdo

Honestamente, el argumento esgrimido desde la Corte Electoral, para oponerse al voto cruzado en las elecciones municipales, nos resulta absurdo.
De acuerdo a la explicación del ministro Wilfredo Penco, la razón fue el interés en “mantener la tradición”, de votar en un solo sobre.
Esto es, si se habilita el voto cruzado, el ciudadano debería depositar su voto departamental en un sobre y el voto municipal (para la elección de alcaldes), cuando corresponda, en otro.
La verdad es que este argumento escapa a nuestra pobre capacidad de razonamiento.
Teniendo en cuenta que en Salto habrá seis municipios, esto sucedería en un máximo de 40 ó 50 mesas electorales, o sea en aquellos circuitos donde corresponde la doble elección.
Aún cuando se determinara que los votos fueran depositados en urnas aparte – que no vemos que sea necesario – tampoco creemos que este aspecto fuera a entorpecer nada.
Por lo tanto, entendámonos bien. El voto  cruzado no se habilita por una pretendida e ilógica actitud de querer “atar” al elector a determinado lema o Partido.
A nuestro entender, quienes así razonan se están equivocando diametralmente. Casi tanto como quienes impulsaron la segunda vuelta o el “ballotage” y hoy están insinuando que debería ser eliminada porque ya no es eficiente para nada.
Creer que la gente se va a mantener dentro de determinado lema porque “no puede” votar fuera de él, es a nuestro criterio, precisamente regalarle la cancha al lema contrario.
En nuestro opinión, cuando se prohibe algo, irracionalmente, se desnudan intenciones que no van precisamente en la línea de buscar los mejores hombres y las mejores ideas para la ciudadanía y esto despierta obviamente un sentimiento de rebeldía en el elector, sobre todo en los más jóvenes.
Si no nos equivocamos, las primeras elecciones de alcaldes darán la pauta del enorme error cometido.
Querer “maniatar” al elector, sea al partido que sea, es uno de los más graves errores que se puede cometer hoy, en un electorado altamente politizado como es el del Uruguay.
El voto cruzado llegará, sí o sí, por una sencilla razón. Es lo más justo, lo más libre y lo más sencillo para los ciudadanos.
Así de sencillo.