Ahora es el momento oportuno

La integración regional que se ha encaminado a iniciativa de los centros comerciales del litoral de Río Uruguay ha ido avanzando en forma casi silenciosa, pero seria y responsable.
Los intereses comunes son muchos y muy importantes y van mucho más allá que los antagónicos, que también existen y son importantes.
Nada mejor que observar aquella lejana primera reunión impulsada por los centros comerciales de Salto y Concordia, con participación de no más de una media docena de centro comerciales cercanos, a la dimensión que ha tomado este evento en nuestro días.
No sólo participan o están al tanto al menos de estos encuentros, todos los centros comerciales del área uruguaya, desde Soriano (aunque momentáneamente no lo está haciendo), hasta los empresarios argentinos desde Paso de los Libres, en Corrientes, hasta Gualeguaychú y la aspiración es llegar a interesar a las pocas localidades que restan del lado brasileño y Argentino, para darle al movimiento empresarial la jerarquía y trascendencia que merece.
Vemos que se está intentando tender puentes, poner en funcionamiento embarcaciones que intensifiquen el movimiento entre ciudades y países de la región.
Uno de los proyectos reflotados es la vieja aspiración del puente en forma de “Y”, que uniría a los tres países con soberanía sobre el río Uruguay, a la altura de la isla “la brasilera”, situada en la desembocadura del río Cuareim, frente a Monte Caseros, Argentina y Barra do Quaraí (Brasil).
Hasta hoy notamos que el esfuerzo mayor radica en el sector privado, son los empresarios privados los que han “tirado el carro” para darle forma a este movimiento, mientras que los gobiernos locales y nacionales –salvo alguna excepción puntual – apenas han prestado colaboración en el análisis de determinados temas.
Por lo tanto, es este el mejor momento para intentar llegar más allá de lo que se ha avanzado.
Décadas atrás hubo un intento del Rotary Club de la región de poner en funcionamiento una iniciativa de integración de la Cuenca del Río Uruguay, liderada en Salto por el ecologista Juan C. Palacios. Poco fue lo que se logró avanzar, pero esta iniciativa constituye un antecedente en cuanto al interés y la concientización de las poblaciones de esta región en cuanto a la necesidad de preservar el río y todo lo que él supone en materia ambiental, básica para la vida de quienes habitamos en la cuenca.
Es hora de que estas iniciativas maduren, que todos los que estamos en la zona entendamos que nos necesitamos mutuamente para preservar la vida y el ambiente y lograr una mejor calidad de vida.
Esa es la cuestión.