Ajustar y acelerar en la dirección correcta

Lo que ha logrado Uruguay en los últimos años en materia de educación no puede ni debe ser desconocido.

En particular en Educación Primaria, se ha avanzado notoriamente. No desconocemos que quizás aún no sea suficiente, pero esto no significa que estemos estancados.

Hay planes y proyectos en ejecución muy satisfactorios, indicadores que se está recorriendo el camino correcto en la materia.

El Plan Ceibal, sigue siendo uno de los logros más destacados en el plano internacional. Pocos países en el mundo pueden ostentar este logro, de haber proporcionado una computadora portátil a cada uno de los escolares del país.

Seguramente es sólo el primer paso y queda bastante por hacer en cuanto al mejor aprovechamiento de esa herramienta, pero también se está avanzado en esa dirección.

Al mismo tiempo hay otros logros que merecen destacarse. El aumento del número de Escuelas de Tiempo Completo donde los niños son atendidos debidamente, durante más tiempo y con mayores posibilidades de aprendizaje.

Seguramente que siguen faltando de estas escuelas, pero su número ha aumentado y los planes –compartidos por todos los partidos políticos – son de seguir aumentándolas, como una política de Estado.

Al mismo tiempo resultan destacables los planes para las escuelas de Contexto Crítico. En ellas se ha tratado de dar mayor apoyo a los maestros, de hacer posible una tarea más acorde a la problemática de estos lugares.

Existen herramientas, como los maestros comunitarios que hacen el seguimiento de aquellos escolares que dejan de concurrir a la Escuela y trabajan con ellos y su familia.

Se trata de un Plan que ha despertado el interés incluso de organismos internacionales que ha invitado a Uruguay a exponer detalles de estos programas, en el interés de conocerlos y de saber qué resultado están arrojando.

No desconocemos que la educación en nuestro país tiene grandes desafíos y presenta dificultades graves. Una de ellas,  por ejemplo es que a nivel de Secundaria actualmente sólo un 14%, menos de uno cada seis alumnos cursa todo el nivel medio sin repetir un solo año.

Los índices de repetición, como la deserción y la desmotivación, son indicadores preocupantes, que merecen mayor atención y seguramente están vinculados a varios aspectos, pero no por esto debe desconocerse lo que se está haciendo bien.

Es probable que haya que ajustar planes, acelerar algunas aspiraciones, que intercambiar opiniones, que aunar esfuerzos para mejorar resultados, pero estamos convencidos de que se transita el camino correcto en cuanto a que se reconocen las carencias y dificultades que tenemos hoy.

Quizás la pata renga que nos queda es ajustar la visión del camino que necesitamos transitar para acelerar la educación en esta dirección.