Analicemos situaciones a fondo

Estas fechas son generalmente motivo de reflexión y de actitudes de dialogo, generando asiduamente acercamientos familiares. Son fechas propicias y así lo entendemos, para dejar de lado pequeñas rencillas, resentimientos y desavenencias que no tienen sentido y han nacido de actitudes propias de soberbia, de falso orgullo y de falta de comprensión.
Hoy queremos hacer votos para el reencuentro, para dejar atrás las rencillas que han surgido siempre en un año difícil, como lo es el año electoral, donde la pasión suele ocupar el lugar de la razón y donde con frecuencia se suele ver a los adversarios, sin duda vecinos y hasta amigos o compañeros de trabajo, más que como adversarios, como verdaderos enemigos.
La solidaridad deja paso a la indiferencia, al rechazo y al “no me importa” que puede ser explícito o implícito, cuando se habla de gente, compatriotas a veces y a veces inmigrantes que no tiene un trabajo estable, que no tiene una ocupación digna.
Es por eso que hoy queremos hacer votos por un país donde no haya gente haciendo malabares en las calles, donde no haya “barras” de muchachos cobrando “peajes” en algunos barrios, donde no haya que dedicarse a cuidar motos u otros vehículos para parar la olla al menos.
Son todos casos que nos debieran preocupar, pero mucho más allá de las palabras, porque la solidaridad no se proclama, se ejerce y se demuestra preocupándose por el que sufre y no rasgándonos las vestiduras en demostración que compartimos sus reclamos, cuando los hay.
Hoy miles de uruguayos se hallan, lamentablemente, sufriendo la consecuencias de las malditas drogas, sobre todo las denominadas “pesadas” como la pasta base y se los ve caminando como “zombies”, revolviendo tachos de basura, cuando no delinquiendo y matando a mansalva.
Son todas situaciones de las que no deberíamos sentirnos ajenos. Son conciudadanos y habría que detectar por qué terminan en esta situación.
Lo más fácil y superficial es decir “yo no tengo culpa de nada”, “yo no lo llevé a consumir”. Esto es relativamente cierto. Diría que nosotros también somos parte de su situación. Integramos una sociedad movida por el afán de tener cada vez más bienes materiales y quien no está preparado para conseguirlos queda al costado del camino.
El y su hijos, sus familia muchas veces que está condenada a seguir el mismo camino, porque el sistema no le deja otra opción.
Es cuestión de analizar en profundidad y hoy es una buena fecha para asumir también nuestra responsabilidad.
A.R.D.