Aprendamos a razonar más allá de lo que se nos muestra

El riesgo de procurar una “fórmula” y aplicarla siempre y a todos los hechos similares, es en muchos casos lo que esperan y a lo que apuestan quienes esconden sus intereses detrás de esta “fórmula” popular.
Nos explicamos, cuando en la mañana del lunes 22 de abril la población se enteró del robo de la recaudación de Termas del Daymán, mediante una rapiña armada, lo primero en lo que pensó fue en el hecho que los delincuentes tienen prácticamente “vía libre” en nuestro país, para cometer todo tipo de delitos y esto obviamente refuerza la convicción de pensar en esto a la hora de expresar su voluntad en las urnas.
Nadie o muy pocas personas son las capaces de sospechar de la policía, y una de las medidas más pedidas por la población para enfrentar a la delincuencia, es precisamente mayor presencia policial.
En estas columnas hemos planteado nuestras dudas al respecto y conste no estamos sospechando de toda la policía, porque felizmente la enorme mayoría sigue haciendo honor al uniforme que viste.
Pero sería necio ignorar que como todo ser humano también hay policías, corruptibles, venales, que son tentados y se convierten en los peores delincuentes.
Es de ciegos ignorar que en la grave situación que tenemos hoy en materia de seguridad incluye la acción de gente que reviste en los cuadros represivos y que sin embargo está involucrada de diferentes formas en beneficio de los cuadros delictivos.
Es más aún, si no fuera por un hecho fortuito (se habla de un tatuaje que quedó grabado en una de las cámaras de seguridad que se salvaron de la destrucción promovida por los delincuentes), es probable que el hecho también hubiera quedado oculto, sin aclarar y sus autores totalmente impunes.
El hecho debe servirnos para aprender a analizar fríamente los hechos, sin “aplicarle la fórmula” más difundida, la que quienes tienen interés en sacar provecho, ya sea político o de algún otro tipo a estas situaciones, se apresuran a aplicar.
Nadie ignorar que tenemos problemas de seguridad, pero no se trata de opinar a la ligera. De ir hacia el lado que quieren llevarnos mansamente, sin que siquiera nos demos cuenta que estamos siendo arriados por la nariz.
El tema de la seguridad y todos sus derivados aparece hoy como el que seguramente incline la balanza en las próximas elecciones, pero mucho nos tememos que si nos dejamos llevar por lo que seguramente otros promueven, n haremos más que agravar la situación.
A.R.D.