Aprovechar sin destruir

En Marzo del 2011 un tsunami sacudió hasta las raíces la vida en Japón. Dentro de este sacudón se incluyeron las plantas de energía nuclear que aportaban hasta el momento el 30 por ciento de la electricidad que consumía el país nipón y el cierre llevó a una escasez  de energía en toda la nación.
Los 54 reactores nucleares del país fueron cerrados y sólo dos han reanudado operaciones desde entonces.
Esto determinó que Japón comenzara a apuntar en otros sentidos para instrumentar su política energética. Dentro de esta nueva dirección se incluye una fuerte presión para explotar las posibilidades de la energía geotérmica.
De acuerdo a la Asociación Geotérmica Internacional, Japón ocupa el tercer lugar, después de Indonesia y EE.UU en reservas de energía geotérmica, pero es apenas el octavo lugar en producción.
El gobierno anunció que buscará triplicar las fuentes de energía renovables, entre ellas la energía geotérmica, para el año 2030.
“A diferencia de la energía solar o la eólica, la geotérmica es consistente y estable”, ha dicho Keliichi Sakaguchi, director del grupo de investigación geotérmica en el Instituto Nacional de Tecnología y Ciencias Industriales Avanzadas.
Hasta el momento el principal obstáculo para el aprovechamiento de la energía geotérmica en Japón radica en el hecho de que la mayoría de estas fuentes se hallan en el interior de parques nacionales y y éstos están protegidos como monumentos nacionales.
Uruguay y la zona Norte en particular tiene energía geotérmica natural, que hasta el momento sólo se aprovecha como aguas termales, sin que conozcan a ciencia cierta cual es su potencial y en qué medida soportaría una explotación mayor.
Lo razonable es profundizar los estudios para conocer todo este potencial. No se trata de improvisar o de encarar emprendimientos oportunistas, tampoco de arriesgar el recurso natural, como lamentablemente ha sucedido en otros lugares. Fuera de Japón las perforaciones de la empresa japonesa que ahora se apresta a sondear las fuentes geotérmicas niponas, han agotado dos manantiales termales, aunque según la misma empresa hoy la tecnología ha mejorado muchísimo y el riesgo de que esto vuelva a suceder es mucho menor.
De todas formas, no hay que perder de vista que la preservación del medio ambiente debe ser el interés prioritario en cualquier emprendimiento que tenga que ver con las fuentes de energía.

En Marzo del 2011 un tsunami sacudió hasta las raíces la vida en Japón. Dentro de este sacudón se incluyeron las plantas de energía nuclear que aportaban hasta el momento el 30 por ciento de la electricidad que consumía el país nipón y el cierre llevó a una escasez  de energía en toda la nación.

Los 54 reactores nucleares del país fueron cerrados y sólo dos han reanudado operaciones desde entonces.

Esto determinó que Japón comenzara a apuntar en otros sentidos para instrumentar su política energética. Dentro de esta nueva dirección se incluye una fuerte presión para explotar las posibilidades de la energía geotérmica.

De acuerdo a la Asociación Geotérmica Internacional, Japón ocupa el tercer lugar, después de Indonesia y EE.UU en reservas de energía geotérmica, pero es apenas el octavo lugar en producción.

El gobierno anunció que buscará triplicar las fuentes de energía renovables, entre ellas la energía geotérmica, para el año 2030.

“A diferencia de la energía solar o la eólica, la geotérmica es consistente y estable”, ha dicho Keliichi Sakaguchi, director del grupo de investigación geotérmica en el Instituto Nacional de Tecnología y Ciencias Industriales Avanzadas.

Hasta el momento el principal obstáculo para el aprovechamiento de la energía geotérmica en Japón radica en el hecho de que la mayoría de estas fuentes se hallan en el interior de parques nacionales y y éstos están protegidos como monumentos nacionales.

Uruguay y la zona Norte en particular tiene energía geotérmica natural, que hasta el momento sólo se aprovecha como aguas termales, sin que conozcan a ciencia cierta cual es su potencial y en qué medida soportaría una explotación mayor.

Lo razonable es profundizar los estudios para conocer todo este potencial. No se trata de improvisar o de encarar emprendimientos oportunistas, tampoco de arriesgar el recurso natural, como lamentablemente ha sucedido en otros lugares. Fuera de Japón las perforaciones de la empresa japonesa que ahora se apresta a sondear las fuentes geotérmicas niponas, han agotado dos manantiales termales, aunque según la misma empresa hoy la tecnología ha mejorado muchísimo y el riesgo de que esto vuelva a suceder es mucho menor.

De todas formas, no hay que perder de vista que la preservación del medio ambiente debe ser el interés prioritario en cualquier emprendimiento que tenga que ver con las fuentes de energía.