Aspiraciones que deberían de encolumnarnos a todos

a revelación de que el Centro Comercial e Industrial de Salto tiene dos objetivos en estos momentos: la aspiración de construir un estadio para ser sub sede del mundial de fútbol del 2030 y la pretensión de que la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande recompense al departamento por el daño ocasionado fundamentalmente por la erosión y la pérdida de tierras fértiles debido a la formación del lago de la represa hidroeléctrica, merece nuestros plácemes.
La primera oportunidad perdida por Salto, al menos de competir  para que aquí se levantara uno de los estadios que serían subsedes de la Copa América fue en el año 1995.
Recordamos que en aquella ocasión se puso en funcionamiento una lotería (La Quico), que tenía por único objetivo financiar la construcción de estos estadios.
Dos de estos estadios estarían en el Norte del país. Salto no se presentó como aspirante a que se construyera aquí uno de ellos, por la sencilla razón que en aquellos años el Intendente Eduardo Minutti no tenía un buen relacionamiento con el presidente de la República, Luis Alberto Lacalle y por lo tanto los estadios fueron construidos en Paysandú y Rivera.
Ninguna de estas ciudades ofrecía tantas ventajas como Salto para albergar una sub sede. A la prueba está que la selección Argentina optó por concentrarse en el Hotel Horacio Quiroga de Salto.
Es que frente a nuestra ciudad existen a muy corta distancia varias ciudades, como Concordia y Federación que en conjunto prácticamente duplican a la población salteña y por lo tanto representan un público potencial para espectáculos de jerarquía que despierten expectativa también del otro lado del río.
Siempre hicimos hincapié en la gran oportunidad perdida, porque en esta ocasión los estadios se construían gratis por parte del gobierno nacional.
Es hora de volver a intentarlo, porque las posibilidades siguen intactas y nos hemos cansado de subrayarlo en estas columnas.
De allí que veamos con muy buenos ojos el hecho de que hoy una institución, tan representativa del empresariado local, como lo es el Centro Comercial, se comprometa en la aspiración de lograr la construcción de un estadio de gran envergadura capaz de albergar espectáculos de jerarquía.
Otra legítima aspiración es la de conseguir que la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande recompense, como es justo que lo haga, por el tremendo daño que los vaivenes del nivel del río aguas debajo de la represa, ocasionan en la costa salteña.
De este tema nos ocuparemos en próxima entrega.

La revelación de que el Centro Comercial e Industrial de Salto tiene dos objetivos en estos momentos: la aspiración de construir un estadio para ser sub sede del mundial de fútbol del 2030 y la pretensión de que la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande recompense al departamento por el daño ocasionado fundamentalmente por la erosión y la pérdida de tierras fértiles debido a la formación del lago de la represa hidroeléctrica, merece nuestros plácemes.

La primera oportunidad perdida por Salto, al menos de competir  para que aquí se levantara uno de los estadios que serían subsedes de la Copa América fue en el año 1995.

Recordamos que en aquella ocasión se puso en funcionamiento una lotería (La Quico), que tenía por único objetivo financiar la construcción de estos estadios.

Dos de estos estadios estarían en el Norte del país. Salto no se presentó como aspirante a que se construyera aquí uno de ellos, por la sencilla razón que en aquellos años el Intendente Eduardo Minutti no tenía un buen relacionamiento con el presidente de la República, Luis Alberto Lacalle y por lo tanto los estadios fueron construidos en Paysandú y Rivera.

Ninguna de estas ciudades ofrecía tantas ventajas como Salto para albergar una sub sede. A la prueba está que la selección Argentina optó por concentrarse en el Hotel Horacio Quiroga de Salto.

Es que frente a nuestra ciudad existen a muy corta distancia varias ciudades, como Concordia y Federación que en conjunto prácticamente duplican a la población salteña y por lo tanto representan un público potencial para espectáculos de jerarquía que despierten expectativa también del otro lado del río.

Siempre hicimos hincapié en la gran oportunidad perdida, porque en esta ocasión los estadios se construían gratis por parte del gobierno nacional.

Es hora de volver a intentarlo, porque las posibilidades siguen intactas y nos hemos cansado de subrayarlo en estas columnas.

De allí que veamos con muy buenos ojos el hecho de que hoy una institución, tan representativa del empresariado local, como lo es el Centro Comercial, se comprometa en la aspiración de lograr la construcción de un estadio de gran envergadura capaz de albergar espectáculos de jerarquía.

Otra legítima aspiración es la de conseguir que la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande recompense, como es justo que lo haga, por el tremendo daño que los vaivenes del nivel del río aguas debajo de la represa, ocasionan en la costa salteña.

De este tema nos ocuparemos en próxima entrega.







El tiempo

Ediciones anteriores

septiembre 2018
L M X J V S D
« ago    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

  • Otras Noticias...