Aún vive y colea la discriminación

Uruguay tiene por delante la eliminación total de la discriminación más fina. Es la que se ve poco, porque es casi invisible, la que a primera vista diríamos que no existe, que en el Uruguay no, y sin embargo está muy presente aquí y ahora.
Se trata de lo que hoy llamamos “bullying”, pero que antes era lisa y llanamente la discriminación a nivel escolar. Los niños y adolescentes principalmente que eran y son discriminados por su vestimenta, por su apariencia, por su color de piel, por algún defecto físico o lisa y llanamente por ser pobre, al menos más pobre materialmente que sus pares de clase.
El pasado jueves se conmemoró en todo el mundo el Día contra la Discriminación racial. La fecha fue elegida para tener siempre presente uno de los mayores crímenes del denominado “Apartheid”. Cabe recordar que allá por la década del 60, cuando en Sud Africa, regía el famoso Apartheid (apartado), existían en el transporte público lugares para blancos (en su mayoría descendientes de europeos, para nacidos en Sud Africa) y negros. Así en el territorio todo, en las escuelas, en los hospitales y demás.
Ese día, 21 de marzo se realizó una manifestación pacífica para protestar contra esta política y la policía abrió fuego contra los manifestantes, dejando más de 60 muertos y 128 heridos. Una verdadera masacre.
Dos años después y tras 27 años de encarcelamiento era liberado Nelson Mandela “Madiba” un verdadero emblema en la lucha de los negros en Sud Africa, nación que pudo presidir luego, liderando la pacificación y la reunificación del enorme territorio sudafricano.
Hoy cualquier uruguayo podría decir que aquí somos “todos iguales ante la ley”, cosa harto discutible, porque no sin razón se dice también que hay una justicia para ricos y otra para pobres. La prueba está que delincuentes de guante blanco han escapado a la justicia, por falta de pruebas o por los vericuetos de la ley que hallan los abogados mas caros y mejor preparados que suelen defenderlos.
Pero yendo a lo cotidiano, quien sostenga que a una persona negra se la considera exactamente igual que a una blanca en nuestro país, también falta a la verdad o no está viendo sincera y honestamente lo que sucede.
Desde la escuela, pasando por la enseñanza media sobre todo, la discriminación sigue existiendo y lo peor de todo es que directa o indirectamente hay muchos uruguayos que la aceptan.
A.R.D.