Bastante, pero aún insuficiente

Que las becas que se otorgan a los estudiantes universitarios, con ser importantes, resultan aún insuficientes, no puede ser un hecho desconocido para nadie.

Se inscribe dentro de la mencionada equidad. Vale decir un país en el que las diferencias entre quienes tienen bastante dinero, o posibilidades económicas para estudiar y quienes no tienen nada o muy poco, se vayan acortando, acercando por un tema de justicia social.
Decimos esto porque el gobierno saliente gusta en destacar el hecho de que los profesionales que egresan de la Universidad de la República hoy son en muchas ocasiones los primeros profesionales de la familia. Esto no es poco, porque seguramente sus descendientes también serán encaminados de la misma forma y esto no es poco, pero si creemos que es suficiente para lograr la equidad estamos equivocados. Apenas diríamos que estamos en camino, pero resta mucha distancia aún.
En primer lugar porque si bien Salto se halla en una situación privilegiada en cuanto a las posibilidades de cursar una carrera universitaria en el departamento, no es así con quienes tienen que viajar a otros lados.
Tampoco se responde adecuadamente a las necesidades sociales de un estudiante. Hay que entender que no se trata de alimentarse y vestirse para concurrir a estudiar, porque la Universidad es gratuita.
Las condiciones sociales también pesan al punto que un estudiante si es un buen hijo, hermano y demás no puede concentrarse en los estudios si piensa que en su casa sus seres queridos sufren desempleo u otras penurias…
A ello debemos agregar que un novel profesional no siempre halla trabajo enseguida. Somos partidarios de los estudios universitarios, pero tenemos muy claro que no siempre la vida se realiza de esta forma.
Las posibilidades laborales siguen pasando por un “filtro” muchas veces injusto. Sigue pesando el apellido, las vinculaciones, el relacionamiento y otros aspectos que poco tienen que ver con la capacidad de cada persona.
Tenemos muy claro que las mejores posibilidades surgen para quienes están preparados, es decir para quienes se han formado ya sea en un profesión universitaria, en un oficio o algo parecido, pero no siempre es suficiente.
En definitiva, las becas que hoy se aportan en casi todos los casos a los estudiantes universitarios, constituyen un muy buen aporte, no tenemos duda alguna de ello, pero es un aporte que aún no resulta suficiente si aspiramos a tener un país mas justo y equitativo.

A.R.D.