Cada vez es más necesario mantenerse en alerta

El caso del presunto intento de drogadicción de una joven en un ómnibus de Montevideo, debe movernos a estar más alertas que nunca.
Si bien hasta el momento no pasa de ser una probabilidad, que el mundo científico se resiste a avalar, la acción casi instantánea de una droga inhalada, aún en contra de la voluntad del circunstancial consumidor, es un motivo de preocupación.
Que la acción sea instantánea o no, que demore uno o dos minutos más en hacer efecto, no sería una gran diferencia. La cuestión es estarse alerta, si es que existe la posibilidad para asumir el riesgo concomitante.
Los científicos consultados hasta el momento coinciden en señalar que no se conoce hasta el momento una droga capaz de causar efectos instantáneos. Ni siquiera aquellas que se inyectan directamente.
De todas formas, se van sumando casos que aparecen en las redes sociales, con toda la deformación que supone el manejo por este medio, en la mayoría de ellos no es posible llegar a las supuestas víctimas y muchas veces cuando se llega a una, como ha sucedido en Argentina, esta aclara que la versión circulante, de la que no es autora, está exagerada y deformada.
De todas formas hay que tener claro que no sería difícil que se produjera este tipo de acciones por parte de quienes se mueven en el mundo delictivo sin tener el menor escrúpulo para cometer sus fechorías.
Frecuentemente la puerta de ingreso al consumo de las drogas es inconsciente. Cuando en alguna reunión social, o una “disco”, un “pub” o ambiente similar algún adolescente se alcoholiza, no falta quien lo “invite” con un vaso de bebida que nunca sabe que contiene o un “porro” instigándolo porque “no le da…” para fumárselo…Muchas veces esta es la forma de empezar a consumir.
Estas deleznables actitudes son más frecuentes de lo que uno supone y sus impulsores se aprovechan de las características de la adolescencia, de la rebeldía y del natural deseo de sentirse más libre e independiente que se da en esa etapa de la vida.
Detectar y sancionar a quienes practican estas acciones es un deber para que quede claro que están delinquiendo, pero lo más importante es mantenerse alerta, evitar la conducta social que muchas veces a través de diferentes formas de publicidad en apariencia inofensivas, van poniendo a nuestros jóvenes en las fauces de estos lobos…
Se impone estar alertas para saber defendernos…