Casa Amiga: mucho mas que un compromiso

Casa Amiga cumple tres años y desde el surgimiento de la idea, hace más de una década atrás, fue una utopía, de las utopías que nos ayudan a vivir, como dijera un impulsor de esta filosofía, hace de esto ya mucho tiempo.
Hoy es una realidad que nos enorgullece a todos y difícilmente podamos agradecer debidamente al Grupo Oncológico Vivir Mejor, que ha estado en la génesis de esta obra, como quienes hoy la continúan que han demostrado y demuestran valores humanos y comunitarios que hoy difícilmente se encuentran.
Es por eso que más allá de lo que podamos sentir como compromiso de contribuir a enfrentar las necesidades de toda obra de esta naturaleza. Más allá de quienes por ideología sostienen que debiera ser el Estado que la mantuviera, porque para eso cobra sus impuestos, creemos que no nos equivocarnos cuando sostenemos que Casa Amiga es un orgullo de todos los salteños… y como tal debemos considerarla.
Casa Amiga es una casa de pueblo, quizás como debieran ser entendidas y manejadas muchas obras más que lamentablemente han dejado de ser obras del pueblo, para el pueblo, para transformarse en obras “de alguien”.
Pero esto es harina de otro costal.
Por el momento lo que cabe es esperar el máximo apoyo a esta obra, que tiene sus sofocones para mantenerse como toda obra humana que depende más que nada de la propia comunidad.
Esperemos que como lo ha demostrado siempre el pueblo salteño sea capaz de asumir y cobijar con un poco de esfuerzo, de mucha gente que hace aportes pequeños mas que nada, porque es una obra que seguramente merece nuestro más cálido respaldo.
Hoy Casa Amiga está intentando nuevamente superar los sofocones propios del mantenimiento, corresponde que todos quienes compartimos esta utopía desde el momento mismo de su surgimiento o desde que le conocimos, nos pongamos el overol para trabajar y ponernos a disposición de una obra que consideramos loable para todos.
Corresponde que tanto el Estado como la comunidad, como lo ha hecho hasta el momento acuda a rescatar la obra. Estamos seguro que así será y por lo tanto sólo resta informar y difundir sus necesidades.
No permitamos que de alguna manera corra riesgos de subsistir.
Estamos seguros que todos los salteños y las personas conscientes y bien intencionadas, que saben de su valor acudiremos a su convocatoria.