Conocer todos los aspectos primero

Prosiguiendo con nuestro análisis sobre el hecho de Daymán, el que quedara demostrado en las últimas horas, creemos que las cosas son elocuentes.
No olvidemos que en el departamento se han registrado hechos muy graves en los últimos tiempos y han quedado totalmente impunes, nada se supo nunca y por lo tanto jamás fueron aclarados.
En este sentido hemos apuntado siempre a nuestras dudas de cómo se eligen a los nuevos ingresados a las fuerzas policiales, no tanto de donde proceden, pero si a mantenerse atentos a estos aspectos, porque es obvio que el entorno social influye también en muchos casos.
En algunos casos puntuales, la acción policial deja mucho que desear, se muestra poco afecta a ser justa, a evitar y llegado el caso a investigar y tratar de sancionar a los delincuentes.
No se trata de hallar impedimentos “estigmatizando” la procedencia o la escasa formación en este sentido, sino que se trata de promover e incentivar los verdaderos valores, el sentido de responsabilidad y de defensa de los valores democráticos en cada caso.
La policía debe ser un bastión en la defensa del ciudadano, porque es parte de la población y se suponen que integra los cuadros de quienes trabajamos y pretendemos vivir en paz y tranquilos.
No se puede ignorar que la situación que se ha dado es una excepción, pero ignorar la existencia de estos cuadros dentro de las fuerzas de seguridad sería muy lamentable.
Aquí hemos sostenido que a pesar del mejoramiento salarial, el policía sigue recibiendo un sueldo bajo y por lo tanto es lógico que sea “tentado” por lograr el dinero fácil.
Muchos policías viven además situaciones difíciles, complicadas, sobre todo cuando tienen que hacer frente a un alquiler, además del presupuesto familiar y su pareja no trabaja.
No tenemos dudas que esta es también, una consecuencia del “hacé la tuya”. El “dinero fácil” es una tentación real y concreta. Muchas veces ni siquiera se sabe que es lo que hacen quienes les pagan o les “regalan” algo sencillamente por mirar para otro lado o por informarles de determinadas situaciones.
Reiteramos que entendemos que no toda la policía es corruptible, que no toda la policía obra de esta manera, pero lamentablemente sigue habiendo de estos casos y las reacciones que vemos siguen siendo impulsivas, llevadas a opinar sin analizar los hechos o lo que es peor, repetir lo que se vuelca a las redes sociales sin saber quien, ni por qué lo hacen.