Conservar la Pacha Mama

EDEl pasado viernes 2 de setiembre el Uruguay conmemoró el Día Internacional de la Conservación de los Suelos.

Los indígenas aymará denominaban a  la tierra «Pacha»  y «Mama» a la madre. De allí que la Pachamama sea la principal deidad entre las poblaciones indígenas de los Andes y otras latitudes.

La tierra considerada en su conjunto no se agota en la naturaleza, sino que por extensión se considera a todo el cosmos.

Lamentablemente es poco aún lo que  hacemos los uruguayos por preservar específicamente los suelos agrícolas y menos aún lo que se ha hecho para ordenar y planificar el uso y la conservación de aquellos suelos donde la urbanización avanza y el cemento cubre grandes extensiones, a veces precisadamente de tierras con aptitud agrícola.

Uruguay se halla aún en una situación privilegiada en referencia a la explotación de sus recursos naturales, tierra y agua, esencialmente ofrecen generosamente sus frutos, aunque esto no significa que estemos cuidando esa riqueza, que hemos tomado prestada de las futuras generaciones de uruguayos.

Desde el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, se recordó en ocasión de esta celebración que «esta fecha recuerda que hace 45 años se firmó un convenio entre el MGAP y la Facultad de Agronomía para realizar el estudio sistemático y el mapa de los suelos que cubren todo el territorio nacional».

Se añade que «el suelo es un recurso finito y en Uruguay existen numerosas experiencias de uso y manejo de suelos que resultaron en degradación y erosión de suelos altamente productivos, con serias consecuencias económicas y sociales y el velar por su cuidado en el uso, es responsabilidad de todos».

Cuando leemos esta advertencia de parte de fuentes del organismo que constituye la principal autoridad en la materia, nos tememos que algo no funciona como debería ser en materia de control y fiscalización de la preservación de los suelos en nuestro país.

Uno de los aspectos que está discutido por estos días es precisamente la enajenación de la tierra en el Uruguay, tema que tiene enfrentados a los principales partidos políticos, porque se considera que casi un tercio de las tierras fértiles del país hoy están en manos extranjeras.

Mientras en tiendas blancas, parece haber caído en saco roto la larga lucha del ex senador Carlos Julio Pereyra, tratando de frenar la extranjerización de la tierra, el Partido Colorado se ha pronunciado abiertamente a favor de la venta de tierras a inversores extranjeros.

No es lo mismo que sostiene el Frente Amplio, que ha anunciado su intención de revisar el tema en profundidad, preocupado precisamente por la venta de tierras a extranjeros.

Lamentablemente, con poco control o controles ineficaces y en manos extranjeras, la posibilidad de preservar como corresponde nuestros suelos para quienes nos sucederán sobre la tierra, se vuelve harto difícil.

Es importante asumirlo pronto.