Cuando la tecnología “manda” no me gusta

Los avances de la tecnología de la comunicación son de los más formidables y rápidos de nuestra era. Esto supone grandes ventajas, pero también un riesgo innegable.
Neófitos en la materia hemos leído frecuentemente sobre los riesgos que supone el uso de ciertas tecnologías o ciertos sitios informáticos y nos preocupa el hecho de que muchas veces en forma coercitiva los propios sistemas, como el bancario, obliga a usarlos.
No es secreto para nadie saber que hoy la informática “manda” y toda la información que surja de ella es la que define y ordena o autoriza las acciones humanas.
Desde la conducción de un avión, que surca el aire a miles de kilómetros de altura, hasta las operaciones bancarias fundamentales, se basan en la información que proporcionan los aparatos.
Existe más de un sistema de verificación de esta información, pero al menos la enorme mayoría de ellos, por no decir todos, son vulnerables a los denominados “ciber ataques”, a cargo de gente especializada en estos sistemas que en algunos casos, conociendo minuciosamente a los mismos, deciden transitar el camino de la delincuencia, de lo que hoy se conoce como los “cibercrímenes”, en que los delincuentes pueden llegar a cometer grandes estafas, vaciar cuentas bancarias y acumular riquezas ajenas sin otra herramienta que una computadora o un teléfono móvil.
Seguramente que es este el negocio de unos pocos, pero también ellos corren grandes riesgos, porque de caer en manos del crimen organizado, serán obligados a realizar estas maniobras para ellos.
Hoy lo que nos está faltando es precisamente recorrer el camino de la seguridad, de la verificación y hallar, a través de las propias empresas informáticas, las formas más seguras de cerrar el paso a estos “ciberdelincuentes”.
No parece ser esta la preocupación mayor de las grandes empresas proveedoras de lo informático que a menudo recargan la responsabilidad en el usuario, por entrar a sitios pocos seguros o usar programas que no son recomendables en este sentido.
Los “ciberdelincuentes” tienen hoy muchas formas de usurpar la información personal y se valen más que nada del poco conocimiento que tenemos los adultos en el manejo de dichas herramientas.
Los especialistas en la materia alertan de que el usuario debe tener muy en cuenta que está a “un clic” de ser “contaminado” y que su computadora pase a ser parte de una red de la ciberdelincuencia, en lo que hoy se denomina “botnets”. De esto deberían de proteger las grandes compañías, porque sólo el conocimiento nos alejará del riesgo, aunque la permanente evolución de la tecnología ya es de por sí un riesgo difícil de dominar…