Cuando se confunde convicción con fanatismo

Nada más admirable y respetable para cualquier ser humano que se precie de cultivar valores espirituales, que ver a las personas, del culto que sea en actitud de oración.

Nada más agradable y divertido y digno de promoverse que el deporte, cuando es expresión de trabajo, de esfuerzo y de sana competencia, que como contrapartida ofrece condiciones muy favorables para la preservación de la salud humana.

Sin embargo, cuando la religión se confunde y sirve para justificar cualquier tipo de acción humana, resulta condenable.

Las denominadas “guerras santas”, son expresión del peor fanatismo, porque en nombre de Dios, se mata y se muere con la demencial convicción de que quien muere en estas acciones son de alguna manera mártires o santos en su religión.

De la misma forma, cuando se confunde una competencia deportiva con una expresión de fanatismo demencial, es preferible evitar y prohibir al menos la participación de estas personas a los escenarios deportivos.

Cada vez que vemos terminar un encuentro deportivo en expresiones de vandalismo, con gente herida golpeada brutalmente o incluso muertos, nos preguntamos si realmente se está en el camino indicado al  promoverse este tipo de actividades, aunque el vandalismo se aprovecha de cualquier manifestación pública para sus acciones deleznables.

Todavía conservamos la imagen de los años en que el fútbol de los domingos era el paseo familiar obligado, por lo menos para padres e hijos.

Hoy sin embargo, vemos que los estadios están rigurosamente divididos, cuando no con sitios prohibidos y acceso restringido, rodeados además de celosos operativos de seguridad .

No dudamos que se trata de medidas necesarias, ante la situación que se vive, pero es importante determinar que más importante que estas medidas es que todos los actores del problema, comenzando por dirigentes, pero alcanzando también a deportistas y aficionados se convenzan y ayuden a erradicar definitivamente del deporte.

Ganar, tratando respetuosamente a su rival y perder asumiendo esta contingencia como una de las posibilidades dentro del deporte, debe ser asumido debidamente y por lo tanto, quien no lo entienda así debe ser erradicado de él y para llegar a esto hay un largo camino.

Determinados cánticos, como cualquier otra provocación deben ser erradicados, porque son el origen de las reacciones violentas. Pero luego también debe erradicarse del deporte a todos los violentos e incluso aquellos participantes en estos hechos, que sean debidamente individualizados, deben ser sancionados con dureza, con años de cárcel, como se ha hecho en otros lados, para que se entienda que el deporte no es una acción bélica, sino una competencia para determinar quien tiene más habilidad, destreza o mejores condiciones físicas.







El tiempo

Ediciones anteriores

noviembre 2018
L M X J V S D
« oct    
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

  • Otras Noticias...