Cuba: una medida en buena dirección

Siete ex presos políticos cubanos llegaron este martes al aeropuerto de Madrid, de un total de 52 opositores del grupo de 75 encarcelados desde 2003 que el régimen se comprometió a liberar, según Radio Nacional de España.

La existencia de presos políticos en Cuba es uno  de los puntos negros que tiene el regimen de Fidel Castro, hoy conducido por su hermano Raúl.

Otro llegará en un vuelo de Iberia. Se trata de una parte de los 20 presos políticos que emigrarán a España entre este lunes y miércoles, según dijo el lunes la Iglesia Católica cubana, aunque no se descarta que sean más, ya que España dijo estar dispuesta a acoger a los 52 excarcelados. Otros países también se mostraron dispuestos a recibirlos.

Representa la mayor excarcelación en más de una década en Cuba, tras la mediación con las autoridades de la Iglesia Católica y el gobierno socialista español.

Según la Iglesia, los excarcelados podrán volver a Cuba con un permiso especial y sus familias cuando lo deseen, y no perderán sus propiedades en la isla.

Según cifras de la disidencia, con las excarcelaciones la cifra de presos políticos bajará a 115.

Las excarcelaciones se producen mientras el líder comunista Fidel Castro, próximo a cumplir 84 años y sustituido desde 2006 por su hermano Raúl por una enfermedad, salió el lunes en televisión en un programa grabado, su primera entrevista en tres años y su segunda presentación al público en menos de una semana.

El régimen cubano, ferozmente perseguido y acorralado durante décadas por el gobierno de los Estados Unidos y sus aliados, ha alcanzado en la actualidad un reconocimiento diferente. Muchos países que antes no tenían relaciones con la isla caribeña o preferían ignorar al pueblo y gobierno cubano, hoy han cambiado de postura.

De todas formas, Estados Unidos mantiene el bloqueo económico que somete al pueblo cubano a duras penurias que sólo han logrado unir más al pueblo en torno a su gobierno.

Sin embargo la existencia de estos presos “disidentes” o “de conciencia” para organismos humanitarios, es una mancha negra en el régimen marxista cubano, que en otros aspectos ha dado permanentes muestras de solidaridad y de defensa de valores humanitarios.

La paulatina liberación de estos presos pone al régimen de Fidel Castro en una mejor posición en el contexto de las naciones.

Seguramente debería ser total y seguidas por otras medidas, que le den mayor credibilidad al régimen cubano, que no dudamos que a esta altura es el bien más preciado del pueblo caribeño.