Cuidacoches: un tema que merece más atención

A veces la informalidad es tan evidente que nos rompe los ojos, pero pasamos a su lado y preferimos no darnos cuenta.
Los cuidacoches, o cuidamotos (porque obviamente el “negocio” está en cuidar los vehículos que pululan en la ciudad) existen prácticamente en todas los lugares de estacionamiento de la ciudad y se han transformado en algo casi imprescindible, debido a la inseguridad, aunque no se puede leer el tema, sin analizar todos sus aspectos. Aquí trataremos de enumerar al menos algunos.
En primer lugar, creemos que no es bueno para la comunidad, tener sobre todo a gente de bastante edad, trabajando a la intemperie, sin beneficios sociales y en ocasión sin tener siquiera los servicios elementales, como un baño disponible, debiendo permanecer a veces hasta 10 horas en la calle juntando las monedas que les dan los motonetistas y dueños de ve-hículos que quedan en el lugar por algún tiempito.
Por lo tanto, no es bueno para ellos y por justicia social, sería preferible hacer un censo y mejorarles su pasividad, antes que someterlos a este trabajo callejero y en condiciones que lindan lo infrahumano.
Pero hay también personas jóvenes dedicadas a esta tarea y no creemos que hayan optado por ella – salvo alguna excepción – sino que al no encontrar otra ocupación han caído en esta, que es la que han tenido más a mano.
El tema no es tan sencillo. En primer lugar, hay que considerar también que no todos los motonetistas disponen de monedas para pagar lo que se ha vuelto casi un peaje obligatorio en todos los casos.
No siempre los cuidadores lo entienden, porque en definitiva dependen de las monedas y esto va generando roces.
Pero además, tampoco es bueno para la imagen de la ciudad que exista gente mayor, trabajando en estas condiciones.
Creemos que lo mejor sería ocuparse a fondo del  tema.
En primer lugar por el aspecto humano, ¿Cuántos de ellos realmente están haciendo esta tarea porque han optado por ella?. ¿No sería mejor que la Intendencia se ocupara de la organización de este tema, fijando condiciones, remunerándolos si es necesario en conjunto con el BPS, sin permitirles solicitar nada al usuario y a su vez controlando su tarea.
¿No será mejor pensar en una vestimenta adecuada, correcta, con una identificación adecuada, que deje una buena impresión en el visitante?.
Conocemos los intentos de organizar una “cooperativa” de cuidacoches, no estamos seguros que sea el camino adecuado, pero entendemos que se hace imprescindible ocuparse del tema, por el bien de ellos, en primer  lugar, pero también por la ciudad y el resto de la ciudadanía.