Demasiado difícil de entender

Es uno de los puntos que difícilmente llegaremos a entender. El procesamiento sin prisión de dos funcionarios públicos, nada menos que un funcionario de Migración y un policía de otro departamento, al momento de su detención sumariado, que fueran detenidos en relación al reciente caso de narcotráfico, que permitió capturar más de 20 kilos de cocaína y sin embargo recibieron una pena de tanta levedad.

Honestamente, creemos que si la Justicia probó que estaban relacionados a narcotráfico, siendo funcionarios públicos, existen suficientes agravantes como para que la gravedad de la sanción sea otra.

No pretendemos asumir el papel de la Justicia en estos casos, pero sí, trasmitir el enorme daño que el mensaje trasmite a la población en estos casos.

Tenemos entendido que cuando se trata de funcionarios públicos –ambos son policías en este caso – que tienen por misión contribuir precisamente a combatir la delincuencia y ellos se pasan a la vereda de enfrente, esto de por si es un agravante considerable.

También es agravante que la actividad del tráfico de drogas se cumpla en centros educativos o centros de reunión de jóvenes y adolescentes.

Sin embargo no parece haber jugado en este caso.

Lo que pretendemos es saber exactamente por qué la pena en estos casos ha sido tan leve.

¿Qué mensaje se deja a los jóvenes y adolescentes, que están permanentemente tentados a involucrarse con el narcotráfico “total no pasa nada…”, cuando estos fallos precisamente parecen confirmar que no pasa nada, porque en definitiva ambos funcionarios se fueron para su casa. A lo sumo recibirán una “penitencia” de tener que presentarse en una dependencia policial durante determinado tiempo.

Estamos hablando de la droga dura, de la que probablemente sea hoy la más perseguida, por ser la de consumo en los círculos de mayor poder adquisitivo. Esto la hace a su vez la más poderosa, en virtud de que mueve grandes sumas de dinero y por lo tanto mueve a las mafias más tenebrosas en todo el mundo.

La Justicia, como el resto de la comunidad está obligada a condenar con dureza a todos quienes se involucran en este tema. Si no se lo hace, de alguna manera se está dejando puertas abiertas para fomentar el narcotráfico.

Este es el tiempo de enfretar a esta plaga con el mayor rigor posible en todos los ámbitos, si no se lo hace ahora, de nada valdrán los lamentos luego.