Descentralizar atendiendo el factor humano

Atender a las poblaciones rurales no significa darles un elemento más para su esparcimiento, ni siquiera para su educación o formación. Es más, los elementos que pueden y resultan un aporte social muy importante en la ciudad, no tienen la misma trascendencia en la zona rural. En algunos casos se nos ocurre que son como instalar un restaurante de alto nivel en medio de un pueblo rural. Tiene menos chance de funcionar que una venta de heladeras en el polo.
Una descentralización seria y responsable significa analizar cuál es la mejor forma de atender las verdaderas necesidades por las cuales los pobladores de los pueblos rurales emigran hacia la ciudad y muchos de ellos, la mayoría diríamos, engrosan los cinturones de pobreza de las ciudades. No basta con darles algunos elementos de confort más, como la energía eléctrica, o la posibilidad de comunicación por telefonía móvil. Va mucho más allá de esto.
Hay que tener en cuenta que en contrapartida algunas familias y sobre todo parejas de edad madura empiezan a mirar hacia el interior, sobre todo quienes disponen de posibilidades de radicarse en forma permanente y de rodearse de algunos elementos de seguridad, los que piensan al menos que les darán tranquilidad para disfrutar de la paz de estos lugares.
De afirmarse esta tendencia vamos directo hacia lo que pasa en muchos pueblos de Europa, los que han quedado semi vacíos y sus pobladores son exclusivamente adultos mayores, que han decidido vivir allí sus últimos años porque allí han nacido y vivido siempre. Las posibilidades productivas se ven arruinadas por sobreexplotación o monocultivos y abunda la pobreza.
Hoy se completa la asunción de los nuevos alcaldes en los seis municipios locales del interior del departamento y seguramente uno de los elementos a atender es precisamente la evolución de la población a la que deberán servir en los próximos cinco años para ir caminando hacia pueblos prósperos, planificados, con sitios para la producción planificada y además posibilidades de que sus pobladores tengan los mismos servicios urbanos.
No podemos seguir teniendo a estas poblaciones como el patio trasero de la ciudad, donde viven “ciudadanos de segunda”, porque estas personas suelen atesorar valores que la vida urbana ya nos ha quitado a nosotros y sencillamente considerarlos así, como se lo hace en los hechos, es discriminarlos.
Atender con responsabilidad a la descentralización significa tener en cuenta estos aspectos. La Intendencia que acaba de asumir tiene técnicos y varios en esta materia y seguramente está en condiciones por lo menos de evaluar debidamente el tema, para entender y atender debidamente la cuestión.
¡Ojalá así sea!