- Diario El Pueblo - http://www.diarioelpueblo.com.uy -

Dos ataduras que deben ser superadas

Uno de los rubros de producción de mayor impacto en la economía de los Estados Unidos es el agrícola. El gigante del Norte tiene en la agricultura una formidable herramienta para la producción alimentaria e incluso la exportación.

Si bien el Uruguay no tiene abundancia de tierras aptas para la agricultura, igualmente lo que tiene alcanza y sobra para que esta producción alcanzara a ser un rubro importante de su economía.

¿Cuál es la diferencia entonces entre la gran significación de la agricultura en la economía de los Estados Unidos y la pobre incidencia que tienen los rubros de la agricultura en el Uruguay?.

Esencialmente un aspecto resulta determinante. Cerca del 95 por ciento de la producción agrícola de los Estados Unidos se mueve por ferrocarril o vía fluvial (la navegación de los ríos). En cambio en el Uruguay el cien por ciento lo hace por transporte carretero, uno de los más caros del mundo.

El transporte carretero no sólo requiere de mayor demanda de combustibles fósiles, sino que además supone inversiones muy importantes en materia de mantenimiento de carreteras, afecta el medio ambiente y demás.

En tanto el ferrocarril en el Uruguay ha sido desmantelado, su subsistencia es prácticamente simbólica y el transporte fluvial que otrora supo tener un tráfico fluido desde el litoral norte hasta Buenos Aires y otros puntos de la Argentina, además de traer mercadería desde Brasil, ha desaparecido por completo.

Obviamente que en este contexto la producción agrícola del Uruguay tiene un costo muy superior al de otras naciones y no puede competir con el grano que producen aquellas.

Pero más allá de esta realidad, es bueno detenerse en la lectura de cómo se ha llegado a esta situación, que las generaciones futuras necesariamente deberán superar si quieren hallar la forma de viabilizar las posibilidades de la agricultura en el país.

La extinción del ferrocarril obedeció a una decisión política, llevada a cabo vaya a saber por qué intereses de un par de décadas atrás.

En cuanto a las posibilidades de navegación del río Uruguay, limítrofe con Argentina, evidentemente está atada a intereses geopolíticos. A Argentina no le interesa vigorizar esta vía de navegación, dado que tiene otra paralela, más extensa, con menos dificultades y sobre todo exclusiva en el mismo tramo, como es el Paraná.

Dado que en el río Uruguay la soberanía es compartida, difícilmente Uruguay pueda contar con esta vía de navegación, que a efectos de hacerla viable es necesario acordar la realización de costosas obras, como un sistema para superar la represa de Salto Grande, además del dragado y posiblemente también derrocamientos en algunos puntos específicos, donde hoy la navegación se vuelve muy dificultosa.

Esta es la realidad y también el desafío para futuras generaciones de uruguayos, que deberán hallar la forma de romper estas ataduras que hoy impiden a la agricultura y otras producciones nacionales competir en mejores condiciones con países que producen lo mismo, pero a un precio inferior al nuestro.