El aporte de Salto Grande

En los tiempos en que vivimos, en los cuales las redes sociales juegan un papel trascendente y nadie se detiene mucho para analizar la diferencia entre un rumor, una versión, y una información, veraz, creíble y debidamente corroborada, es importante dedicar mucho tiempo y esfuerzo para despejar todas las dudas existentes al menos en quienes quieren informarse y hablar con propiedad cuando lo hacen.
El pasado viernes la delegación uruguaya ante la CTM de Salto Grande, apoyada en dos de sus técnicos de mayor relevancia ofreció una conferencia en la que explicó con lujo de detalles cuál es el manejo que se hace de la represa de Salto Grande en ocasión de crecientes o crecidas del río Uruguay.
No es nuevo para nosotros que hemos corroborado que hasta el momento se ha hecho siempre un manejo prudente y responsable de los caudales de agua que traerá el río en los días venideros, información que posee la delegación técnica gracias a las mediciones que hace de las lluvias y de las alturas de los afluentes del río.
Tanto en ocasión de las crecidas que constituyen el mayor evento negativo en el que se involucra la represa, como de las épocas de estiaje en que llega tan poca agua que determina la salida de funcionamiento de alguna de las turbinas.
La explicación de los técnicos permitió conocer con lujo de detalles cuáles son las posibilidades de la represa de incidencia sobre el río en estas ocasiones, cuáles son los límites de su accionar y qué es lo que se ha hecho hasta el momento.
En resumidas cuentas las mejores posibilidades incidencia de la represa tienen que ver con el tiempo de anticipación que se conozcan los caudales, con la parte del río en que se han producido y el tiempo que les dé el río para disminuir el caudal del embalse de la represa.
Estas explicaciones con lujo de detalles permite saber también que en determinadas ocasiones el manejo de la represa a efectos de no agravar el problema social que supone la crecida, supone la pérdida de producción, vale decir, una pérdida económica de las posibilidades de generar energía.
Aunque no se dijo en la ocasión, porque no necesariamente corresponde a la delegación uruguaya, pero tenemos entendido que cuando se decide elevar la cota para disminuir el impacto social, el mayor costo lo tiene Argentina, donde no existe el sistema de servidumbres y por lo tanto cuando el río invade terrenos costeros que están por encima de la cota normal, de 36 metros, existen daños y reparaciones a los que debe hacer frente. El conocimiento de información fidedigna y directa, como la proporcionada en esta ocasión, contribuye eficazmente a despejar los rumores que proliferan en algunas ocasiones.