El blanqueo en Uruguay sigue oculto

La existencia de una importante cantidad de dinero en nuestro país, proveniente de Argentina no es ninguna novedad. Es más, incluso se menciona insistentemente al país como uno de los destinos en la denominada “ruta del dinero K”, aunque hasta el momento esto no ha pasado de ser un rumor, una sospecha si se quiere, pero que no ha sido probada.
Ahora surge desde el vecino país un cifra que realmente debería por lo menos ponernos en alerta.
Argentina acaba de cerrar el programa que se conoció como “blanqueo” de capitales. Esto es dinero y bienes de argentinos que se hallan en el exterior y que no se declaran en el circuito formal del vecino país.
El resultado de este “blanqueo”, que consistió en la posibilidad de declarar dichos bienes bajo especiales facilidades otorgadas por el gobierno argentino, significó para este la obtención de miles de millones de dólares.
Pero el hecho que entendemos debe accionar luces amarillas en nuestro país, es que el propio gobierno argentino ha hecho saber que casi la mitad de esas inversiones están hechas en el Uruguay.
Si bien no vemos como nada de riesgo en la inversión financiera, siempre y cuando se haga en el circuito formal, en cambio sí entendemos que es por lo menos preocupante el hecho que exista la posibilidad que un alto porcentaje de los inmuebles y la tierra del territorio nacional esté en manos extranjeras.
Siempre nos llamó la atención las facilidades que existen en nuestro país para que personas extranjeras puedan comprar tierra en el Uruguay, incluso sin vivir permanentemente aquí.
Uruguay tiene un viejo problema en este aspecto y recordamos la lucha del entonces legislador nacional Carlos Julio Pereyra, líder del denominado Movimiento de Rocha por la denominada “extranjerización de la tierra”, un tema que consideraba de alto riesgo.
Sin embargo pese a haber pasado más de 40 años desde el desvelo nacionalista, las cosas no han cambiado mucho en este aspecto y muchas de las preocupaciones de Pereyra, seguramente conservarán vigencia, porque hasta el momento a nadie parece interesarle realmente. De allí que ni siquiera sepamos qué porcentaje del territorio nacional se halla en manos extranjeras y si bien como dijera el ex presidente Mujica “a la tierra no se la van a llevar”, hay aspectos delicados en materia de soberanía,sobre todo cuando haya leyes nacionales que no beneficien a quienes no residen en el país, precisamente.