El camino a recorrer

La Asociación de Empleados Bancarios (AEBU) acordó comenzar reuniones con el Poder Ejecutivo para destrabar una situación conflictiva que lleva ya cerca de año y medio.

El trasfondo de esta situación debe buscarse en los salarios y las condiciones de trabajo de los empleados de los bancos estatales (banca oficial) en el país.

Ahora bien. Las medidas extremas que se están anunciando (Paralización y marcha a Punta del Este), lejos de favorecer una salida dialogada y consensuada de esta situación, es probable que termine en un agravamiento notorio.

Compartimos los derechos de los trabajadores a defender sus conquistas gremiales, que se arrastran desde largo tiempo a esta parte, pero no compartimos las medidas extremas, radicales, cuando no se ha agotado el diálogo que pudiera evitarlas.

Ociosa resultaría explicar la importancia que tiene el funcionamiento del sistema bancario para cualquier país y en particular la banca oficial, que en el nuestro es probable que mueva la mayor parte de los capitales de plaza.

De acuerdo a lo que se ha informado en la reunión acordada » el primer tema a tratar será la presupuestación de los funcionarios» (El Observador 17/01/2012).

Además de la presupuestación de los funcionarios y el GEPU, está previsto que se discutan otros puntos como los ascensos, los concursos y los cargos vacantes.

También de acuerdo a la misma fuente, el último tema en la agenda de negociación será uno de los ejes centrales del conflicto: el Grado Escala Patrón Única (GEPU), o la «escala salarial», defendida hasta ahora a ultranza por los bancarios.

El simple hecho de que se haya convenido una primera reunión para dialogar sobre la situación, habla de una disposición al diálogo que debe valorarse como tal.

Los empleados bancarios en el país han representado tradicionalmente una fuerza sindical de mucha importancia,  probablemente enraizada a la función esencial que cumple la banca.

Por lo tanto el punto de partida para alcanzar una situación que contemple todos los intereses que juegan en el tema, surge a partir del diálogo y constituye el único camino a recorrer.

En este caso, el «patrón» es el Estado, es decir somos todos y si bien la representación descansa en el gobierno nacional, es importante que se la maneje con el mismo criterio que se trata de encaminar la situación de los demás trabajadores estatales.

Cuando se permiten realidades distintas, en el mismo país, surgen las divisiones y complicaciones que terminan por perjudicar a todos. No lo olvidemos.