El caso Balcedo sigue esperando

Casi un año y medio después de la detención de los principales acusados, el caso sigue esperando. Marcelo Balcedo tenía más de 6 millones de dólares bajo diferentes formas en nuestro país, cuando fuera detenido en enero del 2018, sin que hasta ahora nadie sepa como ingresó ese dinero en efectivo sin control alguno.
Además de ellos había comprado un par de fincas muy valiosas, aparentemente al contado, poseía y usaba una docena de lujosos coches matriculados en Argentina que nadie sabe cómo ingresaron al país, porque no había registro en ninguna parte.
En Argentina está requerido y es investigado por su presunta vinculación a la banda de narcotraficantes de Santa Fe, conocida como ¨los monos¨, uno de los grupos mafiosos más tenebrosos de los que se han instalado en el vecino país.
En el Uruguay está acusado de lavado de dinero, tráfico de animales, la eliminación de media hectárea de monte natural y otros delitos.
Pero si alguien piensa que aclarando el caso Balcedo, definiendo el destino final tanto su dinero, como de sus bienes terminamos el problema y solucionamos la situación que ofrece Uruguay en este sentido, está profundamente equivocado.
Si Balcedo ingresó este dinero en efectivo -porque no estaba ingresado al sistema bancario – si desmontó media hectárea de monte natural, si ingresó una docena de coches de alta gama sin que nadie lo notara, además de otras irregularidades, es porque hubo más de un control que miró para otro lado.
Este es el tema, no nos olvidemos que cuando se investigó la ruta del dinero ¨K¨ se probó que hubo una estancia comprada en casi 20 millones de dólares supuestamente también al contado, luego se fraccionó dicha estancia cuando legalmente no se podía hacerlo, pero alguien autorizó y por lo menos miró para otro lado.
Significa que esto no ha comenzado con Balcedo, que puede y seguramente hay mucho más para investigar y el sistema está vigente. Por lo tanto este es el gran tema para nosotros. Hay controles que por lo menos están fallando, por no decir delinquiendo y la investigación en nuestro país no puede agotarse en el caso Balcedo, sino que allí debería recién iniciarse si realmente pretendemos cerrarle las puertas al delito que mueve más cantidad de dinero.
Aquí es evidente que hay muchas puntas más que es necesario investigar, porque barrer para debajo de la alfombra y dejar todo como está, sigue siendo una pésima política.
A.R.D.