El desafío de la salud

Entre un 10% y un 30% de los gastos en salud son innecesarios y corresponden a lógicas que no tienen nada que ver con lo sanitario», acusó el ministro de Salud Pública, Jorge Basso, ante la Comisión de Salud de la Cámara de Senadores, donde fue citado para explicar la tensa relación que ha mantenido el Poder Ejecutivo con las mutualistas, debido a una intención de este de bajar el dinero que las empresas que forman parte del Fondo Nacional de Salud (Fonasa) reciben por concepto de cápitas.
El jerarca dijo que hay «áreas en las que existe una gran superposición de recursos, con lo que eso supone en cuanto a subutilización, ineficiencia y costos innecesarios». Basso sostuvo que es necesario «racionalizar los recursos en el sector salud».
El ministro también advirtió que «existe una cantidad abrumadora de pases innecesarios a especialistas», que también generan sobrecostos a las instituciones, cuando «entre el 70% y 75% de los problemas de salud pueden resolverse en el primer nivel de atención».
Entre las acusaciones que formuló el ministro a las mutualistas se incluye el hecho de que hay una excesiva derivación de pacientes a los especialistas.
Seguramente no es el caso de Salto, donde es bastante habitual que para conseguir número ante un especialista, aún cuando se tenga “pase para el mismo” hay que aguardar un mes o mes y por lo tanto muchas veces se desiste del mismo, optándose por un médico de medicina general.
No dudamos que en otras partes se registren estos abusos, como también que posiblemente se registren otros, pero en el caso concreto de Salto la cuestión se nos ocurre bastante lejana. Si bien ignoramos qué es lo que ocurre con las denominadas “cápitas” que paga el Estado a las mutualistas en relación a la cantidad de abonados, de una cosa estamos seguros, no se deriva pacientes con facilidad a los especialistas, sencillamente porque estos no abundan y el acceso de los pacientes es lento y engorroso.
Sabemos que se trata de un tema complicado. Hay muchos intereses de todo tipo que confluyen en el tema. La atención a la salud tiene mucho que ver con las posibilidades económicas del país. En todas partes del mundo el acceso a los servicios de salud es caro y ni que hablar si se requiere los servicios de un especialista, Uruguay no es una isla y por lo tanto no es raro que también lo sea aquí, la cuestión es determinar en qué medida estos costos se justifican.